Información adicional
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Formatos | Digital, Papel |
Samuel Ros, del humor nuevo a la camisa vieja (1905 - 1945)
Francesc-Andreu Martínez Gallego
348 páginas
Samuel Ros (Valencia, 1905 – Madrid, 1945) fue un periodista, escritor y dramaturgo que abrazó en la década de 1920 los ismos vanguardistas y, en especial, el del llamado Humor Nuevo, para, en la década siguiente, convertirse en corifeo del fascismo español. Nació rico y se dedicó a la literatura contra los designios familiares. De ahí su necesidad de abandonar joven su tierra natal –a la que, sin embargo, se sintió siempre unido– e instalarse en el Madrid de las tertulias literarias, los cafés y antros para noctívagos, la vivaz Residencia de Estudiantes y los cinematógrafos refulgentes.
Samuel comulga enseguida con Ramón Gómez de la Serna y se abre a la amistad de la juventud que excita las páginas de la Gaceta Literaria que dirige Ernesto Giménez Caballero. Amigo de José Francés y de quienes pretenden, con surrealismo e ingenio, componer el Humor Nuevo, publicará en revistas como Gutiérrez y elaborará novelas a caballo entre el absurdo, la tragedia y su máscara. Con el relato breve y el artículo crítico asoma a las páginas de Las Provincias, Heraldo de Marid o ABC.
Miembro de la corte literaria que se forma en torno a José Antonio Primo de Rivera, será un firme exponente del fascismo literario y, huído de España durante la guerra civil, devendrá en propagandista de sus ideas en tierras iberoamericanas. De vuelta, la propaganda sigue ocupándolo en la revista Vértice, en muchas otras publicaciones o en la gran liturgia del traslado de los restos mortales de José Antonio, pero el destino de su querido amigo Dionisio Ridruejo, sus complejidades vitales y su deseo de no perder de vista la literatura que había abrazado en su juventud lo llevarán a la melancolía y, al decir de Camilo José Cela, a la tumba.
Le recomendamos …
Diálogos culturales en la literatura iberoamericana
Cuba, poesía, arte y sociedad
Amado Nervo y las lectoras del Modernismo
Caballero Bonald y Quiñones: viaje literario por Andalucía
Cuentos, ensayos, teatro y testimonios selectos
Diarios
Diálogo y oralidad en la narrativa hispánica moderna
Cuando llegan las musas. Cómo trabajan los grandes maestros de la literatura
Dos patrias en el corazón
Chakras. Historia de la Cuba dispersa
Cuba, tres exilios. Memorias indóciles
Diario íntimo de la revolución española
Cómo leer a Delmira Agustini: algunas claves críticas
Círculo de esta luz. Crítica y poética
Boom y postboom. Desde el nuevo siglo: impacto y recepción
Cuba Cronología. Cinco siglos de historia, política y cultura
Ana María Fagundo. Texto y contexto de su poesía
Camino de perfección
Ciencia y poder en Cuba. Racismo, homofobia, nación (1790-1970)
40 años de historia de las Empresas de Participación
Francesc-Andreu Martínez Gallego
348 páginas
Samuel Ros (Valencia, 1905 – Madrid, 1945) fue un periodista, escritor y dramaturgo que abrazó en la década de 1920 los ismos vanguardistas y, en especial, el del llamado Humor Nuevo, para, en la década siguiente, convertirse en corifeo del fascismo español. Nació rico y se dedicó a la literatura contra los designios familiares. De ahí su necesidad de abandonar joven su tierra natal –a la que, sin embargo, se sintió siempre unido– e instalarse en el Madrid de las tertulias literarias, los cafés y antros para noctívagos, la vivaz Residencia de Estudiantes y los cinematógrafos refulgentes.
Samuel comulga enseguida con Ramón Gómez de la Serna y se abre a la amistad de la juventud que excita las páginas de la Gaceta Literaria que dirige Ernesto Giménez Caballero. Amigo de José Francés y de quienes pretenden, con surrealismo e ingenio, componer el Humor Nuevo, publicará en revistas como Gutiérrez y elaborará novelas a caballo entre el absurdo, la tragedia y su máscara. Con el relato breve y el artículo crítico asoma a las páginas de Las Provincias, Heraldo de Marid o ABC.
Miembro de la corte literaria que se forma en torno a José Antonio Primo de Rivera, será un firme exponente del fascismo literario y, huído de España durante la guerra civil, devendrá en propagandista de sus ideas en tierras iberoamericanas. De vuelta, la propaganda sigue ocupándolo en la revista Vértice, en muchas otras publicaciones o en la gran liturgia del traslado de los restos mortales de José Antonio, pero el destino de su querido amigo Dionisio Ridruejo, sus complejidades vitales y su deseo de no perder de vista la literatura que había abrazado en su juventud lo llevarán a la melancolía y, al decir de Camilo José Cela, a la tumba.
Samuel Ros, del humor nuevo a la camisa vieja (1905 - 1945)
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Formatos | Digital, Papel |
Le recomendamos …
Ciencia y poder en Cuba. Racismo, homofobia, nación (1790-1970)
Claves del pensamiento martiano
Calipso eclipsada. El teatro de Cervantes
Cartas a Eloísa y otra correspondencia
Cartas de Carpentier
Chakras. Historia de la Cuba dispersa
Como un motor de avión: Biografía literaria de Enrique Jardiel Poncela
Analectas







