Zarpazos a la memoria es una brillante reflexión sobre la realidad iberoamericana actual, y de la cubana en particular, escrita con dolor y esperanza, sin amargura y sin ánimo polémico. Las cuatro narraciones que componen se sitúan en Cuyabara, una isla caribeña de nombre imaginario, y tratan de exorcizar los demonios del autoritarismo, de las políticas y de sus confidentes, de las emigraciones sin retorno y de la violencia de las armas. El autor se sumerge en las heridas profundas de la memoria y, mediante una escritura fluida, barroca, de gran penetración psicológica, reconstruye hechos y episodios trágicos oídos y vividos por él, para ofrecernos una conmovedora, sorprendente y trágica visión de la condición humana herida por la intolerancia.
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Sergio Palomo Chillerón Yukio Mishima es uno de los escritores japoneses más internacionales y controvertidos. Su fusión de vida y arte le arrojó a un juego de máscaras polémico y provocativo. La presente obra analiza la figura de Mishima, desde su infancia, a partir de aquellos aspectos antropológicos que dieron lugar a la forja de unos arquetipos psicológicos que marcaron el desarrollo de su carácter y que se mantuvieron durante toda su vida. En estas páginas se localiza la producción del autor, en el contexto de la evolución de la modernidad lingüística y literaria en la historia de Japón, con base en el diálogo que él mismo estableció entre la cultura japonesa y la occidental. Con tal fin, se analizan los vínculos con el romanticismo alemán, la tragedia griega y el nihilismo nietzscheano. Al mismo tiempo, se tratan las conexiones con los autores occidentales que más le influyeron, como fue el caso de Oscar Wilde, Raymond Radiguet o Thomas Mann. A través de la lectura de cada capítulo, que se inicia con la belleza de un relato japonés, el lector puede ir esbozando el trasfondo existencial que motivó el trágico desenlace de la vida de Yukio Mishima. -
José Ángel Buesa Compilación, prólogo y notas: Virgilio López Lemus Buesa alcanzó en vida una popularidad inusitada, tanto dentro de Cuba, como en el orbe del idioma español. Todavía hay personas en Hispanoamérica, incluso en España, y muchísimas en Cuba, que recuerdan de memoria sus versos, los cuales fueron gala en recitales de declamadores, sirvieron como letras de canciones, fueron oralizados por la radio y la televisión, y hasta declamados a veces parcialmente en algunos filmes. Pasaron manuscritos de mano en mano, se los leyeron entre sí novios de todas partes o sirvieron para declaraciones amorosas. Tal currículo emocional no siempre fue del agrado de los cultos e incisivos críticos; muchos de ellos han seguido considerando a Buesa como un bardo inferior, de calado emotivo populista, y por ello solía ser desposeído de mención o estudio en historias literarias, diccionarios, tesis académicas o de la profusión crítico-ensayística. Pero Buesa sigue vivo con su poesía al hombro. O mejor sea dicho: su poesía sigue viva, arrastrando consigo el nombre de su creador. -
Antonio Cavanillas de Blas 258 páginas Yo, Carlos es una amena y novedosa novela, debida a un autor de larga trayectoria y méritos en la narrativa de corte histórico, inspirada en el monarca más poderoso de una época y para muchos el mejor que ha ceñido la corona española. Biografía novelada del emperador Carlos V de Alemania y I de España, contada en primera persona por él mismo desde su retiro en Yuste. Con solo 56 años el hombre más poderoso de la tierra desde Gengis Kan, fue capaz de dejar el poder, algo de verdad raro en cualquier época. Tras legar a su hijo Felipe su herencia materna y a su hermano Fernando el Imperio, un deprimido emperador se embarcó en Flesinga para España, la nación que aprendió a amar, prefiriendo un humilde rincón del sur de Gredos a sus suntuosos palacios por todo el continente. Aparecen en la novela multitud de personajes célebres, desde Margarita de Austria, Erasmo, Vesalio o Calvino hasta el príncipe de Orange, sus banqueros hebreos Függer y Welser, Alfonso y Juan de Valdés, Enrique VIII de Inglaterra y el arzobispo Carranza, el presunto hereje luterano que lo asistió en su lecho de muerte. -
Leonardo Padura ¿Por qué hay días en que uno de los escritores cubanos más aclamados internacionalmente desearía ser Paul Auster? Todos sus textos los fecha Leonardo Padura en Mantilla, zona donde La Habana se difumina en sus márgenes. Este muestrario de su más relevante ensayística de los últimos años es escrutinio e interpretación, ya sea desde la literatura o la sociedad, de la “situación cubana” y la metáfora que esta encierra. Yo quisiera ser Paul Auster. Ensayos selectos propone un sostenido examen de conciencia del autor a través de su obra, de obsesiones como La Habana, la condición insular y el béisbol o de disímiles antecesores: Alejo Carpentier, Virgilio Piñera, Ernest Hemingway, Vasili Grossman, Rodolfo Walsh, Leonardo Sciascia, Manuel Vázquez Montalbán… El despliegue de una maestría narrativa semejante a la que Padura acostumbra en sus novelas. -
Choi Seung-ho 82 páginas Choi Seung-ho (Corea, 1954) participa del movimiento poético de una nueva generación, desarrollado a lo largo del último cuarto de siglo. Este movimiento ha reaccionado críticamente en contra de la salvaje industrialización de Corea y de sus múltiples consecuencias humanas y sociales. La poesía de Choi Seung-ho no se caracteriza precisamente por el canto a la belleza de la naturaleza o a la bondad del hombre. Más bien, sus versos expresan inaudibles gemidos e inarmónicas imágenes que se generan, de manera consciente o inconsciente, en nosotros y en nuestras circunstancias. Predomina en su poética una cierta tendencia al feísmo y al énfasis en lo grotesco, como reacción crítica a un entorno insoportable para el poeta. No faltan, sin embargo, en su escritura un acercamiento, a veces tierno, a veces irónico, hacia sus semejantes, prisioneros de la soledad y la incomunicación; así como los temas vinculados al destino final del hombre y sobre el sentido de la existencia. -
María E. Hernández Caballero 160 páginasLos poetas que aparecen cuando el reciente fin de siglo suelen jugar con los crepúsculos y con Emily Dickinson. María Elena Hernández Caballero asombra con misteriosos diálogos postreros desde su primer libro. Siempre se está yendo. Esa es la esencial característica órfica que transmite. Una urgente intranquilidad, a la expectativa siempre, señala que el mundo es una esfera que Dios hace bailar sobre un pingüino ebrio. Y el lector de inmediato busca la matriz. La encuentra y se le pierde una y otra vez, uno y otro poema, entre derrotas y ramas rotas. Es un payaso que observa las desesperanzas. Y claro que ríe. Ahí es donde su voz se singulariza, al menos entre sus coetáneos, para irse a Amherst, simbolizarse en dos versos: We outgrow love, like other things // and put it in the Drawer (“Sobrevivimos al amor, como a otras cosas // Y en el Cajón lo guardamos”, 887). No importa el tema. Es el viaje quien decide desde las aporías existenciales.
Las adherencias ambientales –cubanas o no-- se subordinan al logro de sus palabras: transmitir falacias, lo que se pierde aunque trate de rescatarse. Pero alegremente, sin pesadumbres quejumbrosas porque nunca se llega a aprehender nada, salvo las elipsis. Sus poemas tratan, al hacernos coautores, de involucrarnos: Convertirnos en elipsis. Y a la vez sonreír. ¿Acaso “Ciorán decae”? –se pregunta. Ella no responde. Silencio. Porque dentro de su bala hay un desasosiego que sirve de antídoto contra los bienpensantes de siempre, los decorosos indistinguibles...
Aleteos verbales para despertar desde luego que con una pícara mirada sardónica –de efebo— que recrudece las seducciones en su Cajón de versos.
José Prats Sariol (marzo y 2016)
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Yi Sang, Lee Hye-Kyung (Edición, traducción y notas) A principios del siglo XX la narrativa coreana rompió con los modelos de la tradición. Un amplio grupo de autores se asomó a la vida cotidiana y contó los sufrimientos y las alegrías de su pueblo. Unos optaron por un severo realismo, otros, como Yi Sang, exploraron los senderos más arriesgados de la vanguardia. El volumen recoge una muestra de ocho de las figuras más sobresalientes del período. -
Carmen Soteres 270 páginasEsta es una magnífica novela de una familia peculiar, que vive unos tiempos convulsos. Muestra con valentía la fragilidad de nuestras vidas, cómo toda nuestra existencia puede cambiar en un minuto. La escritora es una apasionada narradora con gran calidad literaria, que nos disecciona a través de una trama impecable. ¿Cómo nos influye la infancia? ¿Cuándo tenemos que recurrir a la magia de los secretos? ¿Dónde habita el deseo? Maneja con gran originalidad planteamientos actuales sobre los eternos temas existenciales: la seducción, el amor, la amistad, el arte, la familia, el poder del dinero…
La novela avanza con valentía y elocuencia a través de sus páginas, creando un universo de sensaciones donde el lector disfruta a la vez que se identifica. Utiliza un dinámico lenguaje visual entrelazado con unos brillantes y atrevidos diálogos. Puedo asegurar que cuando la comienzas es imposible abandonarla hasta la última línea.
Arancha Sánchez-Apellániz
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224 páginas
Una escritora encuentra por casualidad por las calles de Ammán al personaje de la novela que está escribiendo, y desde entonces la búsqueda obsesiva de la autora por su personaje y la relación entre ambas, a través de la escritura de la novela, permiten atisbar al lector tanto la vida cotidiana de una mujer a la búsqueda de su libertad personal como al enfrentamiento de ambas con una sociedad opresiva. X, la incógnita de todo problema matemático, sufre desde su infancia las reglas que le impone una posición subalterna en su propia familia, donde debe aceptar desde la imposición del hiyab hasta el cuidado de sus padres enfermos, mientras sus hermanos varones siguen con sus vidas. Ese sometimiento afecta desde sus estudios hasta su desenvolvimiento en la vida pública, hasta que una serie de hechos la conducen a enfrentarse de una manera cada vez más aguda con la sociedad que la rodea.
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Isel Rivero Words are witnesses / Las palabras son testigos reúne por primera vez una parte esencial de una obra poética capaz como pocas de poner al descubierto las hechuras de la condición humana. Y lo hace no a pesar, sino precisamente por carecer de ese sentido de pertenencia a un lenguaje y una tradición en que se regodean tantos autores. Isel Rivero forma parte de ese grupo de poetas que escriben desde el limbo vital y literario del exilio. Poetas insignificantes para los que aman las simplificaciones pedagógicas, poetas cruciales para los que ven en los desplazados la imagen de nuestro inquietante ahora. La poesía de Rivero no hace de las fracturas que la alejan de las normas un motivo de engreimiento; y sin embargo, esta diferencia caracteriza formal y anímicamente sus poemas. A quienes ya conozcan su obra en español, este volumen les revelará un mundo renovado por el uso de otra lengua. Para los que no tengan noticia previa de la autora, supondrá una sorpresa mayor: el descubrimiento de que la poesía no respeta las fronteras que ciertos gendarmes quieren imponernos. Isel Rivero nació en La Habana en 1941, salió de Cuba en 1961 y, como resultado de este exilio y de su trabajo en misiones de paz y desarrollo de Naciones Unidas, vivió en Nueva York, Viena, Namibia, Honduras y Ruanda hasta su establecimiento en Madrid en 1996. Sus inicios poéticos estuvieron vinculados al grupo literario El Puente, que fundó junto a José Mario Rodríguez. Fuera de Cuba entró en contacto con autores tan destacados como Anais Nin, Julio Cortázar o la poeta y feminista estadounidense Robin Morgan. Ha publicado una decena de poemarios, tres de ellos escritos en inglés y recogidos en este libro: Songs (1968), Night Rained her (1972) y Palm Sunday (1981). Su poesía ha sido incluida en numerosas antologías y se encuentra traducida al francés y al alemán. Relato del Horizonte (Madrid, 2003) reunió su obra en español, en la que podrían destacarse libros como La marcha de los hurones (1960) y Tundra (1963). En 2006 se publicó en Madrid Las noches del cuervo. Ese mismo año recibió de la Federación Española de Mujeres Progresistas el Premio Julia Mayoral en reconocimiento de su destacada labor internacional en favor de la mujer. Se espera en breve la aparición de De paso, su último libro de poemas. -
María Rosario Martí Marco Los hermanos Alexander y Wilhelm von Humboldt representan una doble cumbre de la cultura europea moderna. La obra de Wilhelm tiene, sobre todo, dos grandes dimensiones, la de creadora de pensamiento lingüístico y la de ideadora del concepto de universidad tal como en esta institución académica nos ha llegado hasta hoy. Actualmente, cuando la herencia y la transformación de la universidad europea se encuentra en discusión y en uno de sus momentos más difíciles, el pensamiento humboldtiano necesariamente retorna a un primer plano. La presente monografía realiza con toda la valentía, la amplitud de miras y el rigor necesarios la reconstrucción del pensamiento universitario humboldtiano, la reconstrucción de su mensaje programático acerca de la problemática esencial de la cuestión universitaria. Se trata, pues, del examen de su legado en torno al papel del profesor universitario y el incondicional discurso sobre la defensa de la independencia intelectual, la salvaguarda del ambiente propicio a la reflexión y la elevación y futuro de la ciencia. Sobre esta base, se efectúa la para nuestro tiempo imprescindible traslación de aquellas ideas al marco llamado de “excelencia” abierto para el siglo XXI, con su gama de dificultades y, en especial, atendiendo al paradigma que representa a este propósito la Universidad Humboldt de Berlín. La obra de Humboldt es estudiada aquí, además, tomando en cuenta tres perspectivas distintas, aquella fundada en las teorías pedagógicas del siglo XIX, la correspondiente a la de un personaje mitificado y, por otra parte, de importante repercusión científica española, la final valoración filológica de su controvertida relación con Lorenzo Hervás, el creador de la lingüística comparada.
