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| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Formatos | Digital, Papel |
Yo que soy nada, lo soy todo
82 páginas
Choi Seung-ho (Corea, 1954) participa del movimiento poético de una nueva generación, desarrollado a lo largo del último cuarto de siglo. Este movimiento ha reaccionado críticamente en contra de la salvaje industrialización de Corea y de sus múltiples consecuencias humanas y sociales.
La poesía de Choi Seung-ho no se caracteriza precisamente por el canto a la belleza de la naturaleza o a la bondad del hombre. Más bien, sus versos expresan inaudibles gemidos e inarmónicas imágenes que se generan, de manera consciente o inconsciente, en nosotros y en nuestras circunstancias.
Predomina en su poética una cierta tendencia al feísmo y al énfasis en lo grotesco, como reacción crítica a un entorno insoportable para el poeta. No faltan, sin embargo, en su escritura un acercamiento, a veces tierno, a veces irónico, hacia sus semejantes, prisioneros de la soledad y la incomunicación; así como los temas vinculados al destino final del hombre y sobre el sentido de la existencia.
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La poesía de Choi Seung-ho no se caracteriza precisamente por el canto a la belleza de la naturaleza o a la bondad del hombre. Más bien, sus versos expresan inaudibles gemidos e inarmónicas imágenes que se generan, de manera consciente o inconsciente, en nosotros y en nuestras circunstancias.
Predomina en su poética una cierta tendencia al feísmo y al énfasis en lo grotesco, como reacción crítica a un entorno insoportable para el poeta. No faltan, sin embargo, en su escritura un acercamiento, a veces tierno, a veces irónico, hacia sus semejantes, prisioneros de la soledad y la incomunicación; así como los temas vinculados al destino final del hombre y sobre el sentido de la existencia.
Yo que soy nada, lo soy todo
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