En este debate se destaca el papel de Pompeu Gener en el proceso modernizador en España; su apropiación de las novedosas corrientes de pensamiento europeas en la segunda mitad del siglo XIX como el positivismo, y la consecuente reacción antipositivista de amplios sectores de la intelectualidad; así como su interpretación de la obra de Nietzsche; y su enfrentamiento con Clarín -que lo acusó de plagio- , en su crítica al simbolismo y el decadentismo, a raíz de la publicación de Literaturas malsanas. El debate se produjo en un momento en que estas tendencias encontraban adeptos en España, gracias al éxito de Rubén Darío entre los poetas peninsulares.
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David Cortés 196 páginasEl libro de los regresos es un texto de expresión sobria, contenida. El autor ha sabido equilibrar una voz íntimamente pudorosa con una escritura ardiente que la consagra. Los territorios del poeta: el amor, su desconsuelo y su gloria; la infancia, palpitante memoria, reino y exilio; y una sostenida reflexión sobre la poesía, incertidumbre y plenitud.
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Margarita Hernando de Larramendi 100 páginas La escritura de Las palabras perdidas (y otros poemas) es una poesía enunciativa, esencial, sin abalorios, surgida de una contemplación de la realidad sin intermediarios, de una mirada serena que capta el "aroma de lo más cotidiano", el "contenido hervor" de los momentos, el "gozo inexplicable de un eterno comienzo". Es una poesía condensada y suave, con el silencio y la cadencia de algunas brevec composiciones orientales. -
Juan Ruiz de Torres 122 páginasHerencia, un poemario de amor a España, nació verso a verso a lo largo de veinticinco años, sin voluntad de formar volumen. No son poemas descriptivos, solo reflexiones, desahogos, reacciones ante distintas manifestaciones de lo esapañol. Una de las secciones está dedicada a "la otra España, la que quedó anclada al otro lado del Atlántico". Nada más justo ni cercano al corazón de quien tuvo hijos, libros, empleos y amigos en Hispanoamérica, a lo largo de una década.
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Molière 80 páginas «El avaro» (1668) es una comedia en cinco actos escrita en prosa cuyo tema central es la avaricia extrema, encarnada en el personaje de Harpagón. La obra está claramente inspirada en «La comedia de la olla» o «Aulularia», de Plauto, y en ella el autor demuestra su perfecta maestría en la escritura teatral. En esta comedia Molière utiliza todos los resortes del humor: la propia comicidad del personaje de Harpagón, lo absurdo de la situación –todos los personajes fingen–, y, por supuesto, la gracia de las palabras y los gestos, heredados de la farsa y del baile que el autor conocía muy bien. El autor juega con los personajes entre la confesión y el engaño, reconciliando a los que lo consideraban un moralista con los que solo reconocían en él a un autor teatral inspirado. La comedia otorga al juego de máscaras todo su poder subversivo para convertir la verdad del deseo en la verdad de todos, permitiendo que también al final se imponga la moral. -
Molière 62 páginas«Tartufo» (1669) es una comedia en cinco actos escrita en versos alejandrinos, aunque hubo una primera versión, de tres actos, en 1664. Orgón es un burgués que ha caído bajo la influencia de Tartufo, un falso devoto, que busca quedarse con todos sus bienes, materiales y familiares. Tartufo es el personaje principal de la obra, pues en torno a él se desarrolla toda la trama, aparece tardíamente, pero ya sabemos cómo es por los comentarios de los otros personajes. Resulta odioso por su malicia e hipocresía. Es un hombre listo y rastrero, que no duda en engañar y aprovecharse de los inocentes. Los sectores más devotos y reaccionarios, contando con el apoyo del arzobispo de París, consiguieron que se prohibiera su representación durante cinco años. La obra se puede leer en clave política (el rey absolutista como padre de familia autoritario al que se le acercan malos consejeros) y en clave religiosa (jansenismo, falsos devotos…). Es, junto con El avaro (editada también en esta misma colección), una de las obras más importantes y representadas de Molière.
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Voltaire 126 páginasTratado sobre la tolerancia es una obra de Voltaire escrita después de la muerte del hugonote Jean Calas, quien fue injustamente acusado y ejecutado en 1762 por el asesinato de su hijo, que se había convertido al catolicismo.
En esta obra, el autor invita a la tolerancia entre las religiones, atacando con dureza el fanatismo religioso, especialmente el de los jesuitas. El filósofo francés había estudiado en su juventud en una escuela de esta orden, donde destacó por su ingenio y aplicación. Voltaire defiende en el libro la libertad de cultos y critica las guerras religiosas como una práctica violenta y bárbara. Sostiene que nadie debe morir por sus ideas y considera el fanatismo una enfermedad que debe combatir y extirparse.
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Cicerón 64 páginas“La amistad no es más que la igualdad de pareceres en todos los asuntos, divinos o humanos, unida a la benevolencia y el cariño mutuos: a excepción de la sabiduría, no sé si los dioses han concedido a los humanos ninguna otra cosa mejor que esta. Hay quienes prefieren la riqueza, otros la buena salud, estos el poder, aquellos los cargos políticos e incluso hay muchos que anteponen sus caprichos, si bien esto último es propio de las bestias.”
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José Enrique Rodó Ya habían llegado ellos a la amplia sala de estudios, en la que un gusto delicado y severo esmerábase por todas partes en honrar la noble presencia de los libros, fieles compañeros de Próspero. Dominaba en la sala —como numen de su ambiente sereno— un bronce primoroso que figuraba al Ariel de La Tempestad. Junto a este bronce se sentaba habitualmente el maestro, y por ello le llamaban con el nombre del mago a quien sirve y favorece en el drama el fantástico personaje que había interpretado el escultor. Quizá en su enseñanza y su carácter había, para el nombre, una razón y un sentido más profundos. Ariel, genio del aire, representa, en el simbolismo de la obra de Shakespeare, la parte noble y alada del espíritu. Ariel es el imperio de la razón y el sentimiento sobre los bajos estímulos de la irracionalidad; es el entusiasmo generoso, el móvil alto y desinteresado en la acción, la espiritualidad de la cultura, la vivacidad y la gracia de la inteligencia, —el término ideal a que asciende la selección humana, rectificando en el hombre superior los tenaces vestigios de Calibán, símbolo de sensualidad y de torpeza, con el cincel perseverante de la vida. -
Álvaro Salvador y Ángel Esteban 229 páginasAlejo Carpentier es, sin duda, uno de los más grandes e influyentes escritores hispanoamericanos del siglo XX, y uno de los fundadores de la literatura cubana contemporánea. Cuando en 1977 le fue concedido el Premio Cervantes […] Su personalidad es múltiple, como múltiple es su obra, y por eso ha llegado a interesar a un público muy heterogéneo. Domina todos los estratos de la lengua, desde el más culto hasta el habla popular de su tierra; trabaja también con lenguas clásicas y modernas, por lo que sus escritos generan una riqueza léxica fuera de lo común. Pero lo más interesante es la cantidad de registros y tonos que poseen sus novelas, pues allí se dan cita los mejores escritores y personajes de la literatura universal, los maestros de la música y los próceres de la historia. La obra completa de Carpentier es una sinfonía de voces de varios siglos, en la que cada individuo reivindica su cultura, su país, su clase social, su tiempo. Por allí pasan ilustrados europeos, esclavos africanos de la Colonia y la época de la independencia, eruditos de todas las tallas, militares, dictadores, campesinos, burgueses, descubridores, conquistadores, héroes y villanos, aristócratas, obreros, etc.[…] Por todo ello, no es extraño que durante todo el año 2004, a los cien años de su nacimiento, haya habido numerosas iniciativas para conmemorar una fecha tan señalada. En la primera semana de julio, nos reunimos en la Casa de América un grupo de escritores, profesores, historiadores y antropólogos, para continuar reflexionando sobre los fundamentos de nuestra civilización contemporánea, siguiendo las pautas que trazara Carpentier en alguna de sus obras maestras. […] Llegados de diversos puntos de Cuba, Venezuela, Estados Unidos y España, durante tres días discutimos las ponencias que se publican a continuación.
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Robert Louis Stevenson 204 páginas En estos tres relatos el genial escritor escocés nos ofrece su inconfundible combinación de indagación psicológica, acción, fantasía y minuciosa descripción ambiental. “El diablo de la botella” recrea una fábula alegórica en los Mares del Sur, “La costa de Falesá” conjuga la mirada introspectiva con el relato de aventuras en un perfecto equilibrio teñido de ironía y “La isla de las Voces” nos acerca a una historia mágica, repleta de misterio y horror, en las islas del sur. -
Etnairis Ribera 108 páginasEtnairis Ribera forma parte de esa gran tradición de poetas mujeres cuya actividad poética está nimbada por su vocación de musas. Etnairis Ribera ofrece una relectura de su poesía que no sólo demanda atención a su oficio probado sino también al lenguaje emotivo que cultiva la apuesta por la fugacidad del amor, su tino y desatino. Se trata de un Eros favorecido por su mayor afrodisíaco, la Ironía. Esto es, el sujeto poético, en lugar de desnudarse (en el drama de la confesión) se pliega y repliega en la retórica seductiva (el juego del deseo incierto) para aparecer no como seducida y víctima sino como libre pasajera. La Musa de lo fugaz es, claro, la más irónica de todas porque no cultiva las reliquias de la memoria sino la plenitud del instante. Esta Eva caribeña reparte manzanas como si escribiera la escena del origen. Lo fortuito de estos encuentros adquiere su certidumbre en la gratuidad del poema. La forma de lo vivido es la libertad de lo escrito. Por eso, la poesía de Etnairis Ribera tiene la virtud de su soberana independencia: no reclama ni proclama, y discurre de paso en la gran maravilla al desnudo.

