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Andrés Felipe López López 144 páginas Cuando G. K. Chesterton en su corto ensayo Aproximación al tomismo quiere resumir los descarríos o los logros de los sabios sobre la realidad, muestra las tres controversias generales del pensamiento: (1) la disolución de las cosas en las soluciones químicas del escepticismo, que es la controversia entre el flujo o la transición informe; (2) la difícil clasificación de las unidades ideales, que es la controversia entre realismo y nominalismo; y (3) el reconocimiento, también arduo, de la variedad cuando a la vez se admite la unidad, que es el viejo acertijo metafísico de la unidad y lo múltiple. Este libro se concentra en la segunda controversia, sin el olvido de los otros dos problemas, en la persona de Guillermo de Ockham, el lógico sagaz que vivió entre los siglos XIII y XIV d.C. Las relaciones de la Literatura con la Filosofía o con la ciencia no se acaban en la especulación poética o estética de motivos filosóficos, mucho más que esto, se extienden a la práctica o ejercicio de los conceptos filosóficos. Erguido en este principio, he rescatado a la figura de Guillermo de Ockham, así como al debate por la realidad o no de las Ideas, en composiciones literarias de Carlos Fuentes, Jorge Luis Borges, Umberto Eco, el ya mencionado G. K. Chesterton, y más. -
Enrique Rodríguez Pérez 96 páginas En el réquiem de los ciruelos es un libro no solo de nostalgias. Nos evoca al español Jorge Manrique, en sus coplas al padre, o los dramáticos textos de la cubana decimonónica Luisa Pérez de Zambrana. Pero la poesía, como siempre, supera su propio tiempo, su hechura. Aquí la elegía no es una reserva de voces y gestos perdidos en la memoria que el poeta no se resiste a perder. Al pasado se suma el presente del escritor. Inevitable. No puede deslindar su vida sobre la tierra con lo que la tierra le devuelve como memoria. […] El poemario resiste el peso de lo que pudiera ser repetitivo, como son de comunes los lugares de toda nuestra existencia. Paso por paso, vida por vida. Solo la poesía es capaz, como lo pautan los presentes textos, de capturar lo fugaz, lo singular perecedero, lo común al tiempo y las generaciones, y devolvérnoslo como un perenne himno contra el olvido, propio de esta singularidad que nos envuelve. Doribal Enríquez -
E.E. Cummings 124 páginas Edward Estlin Cummings nació en Cambridge, Massachusetts, el 14 de octubre de 1894 y murió en Madison, New Hampshire, el 3 de septiembre de 1962. Su padre, Edward Cummings, fue profesor de Harvard, universidad en la que estudió el poeta y en cuyas revistas literarias publicó sus primeros versos. La obra de Cummings, quien se distinguió también como pintor, es vastísima: más de una decena de poemarios, cuatro obras de teatro y varias de narrativa entre las que destaca su novela The Enormous Room, inspirada en sus vivencias europeas durante la Primera Guerra Mundial. La poesía de e.e. cummings ha ido ganando adeptos con el paso de los años, a pesar de que se le ha acusado de intraducible y caprichoso, por su manía de violentar los convencionalismos idiomáticos. Cummings solía alterar el tradicional orden de la oración y la morfología y el significado de las palabras, desvirtuaba la función de los signos ortográficos y, además, era inconsistente en sus propias mañas y grafías. Por ejemplo, usaba de manera muy arbitraria la mayúscula y la minúscula al comienzo de las frases y en la escritura de algunos vocablos, como «primavera», «abril» y los pronombres personales. Y eso es lo que nota (y aborrece) el que se acerca por primera vez a su poesía. Pero quien persevere en su lectura decubrirá que esas extravagancias son sólo travesuras de un creador genial, difícil de ubicar en una específica escuela o clasificación: un gran artista que expresa con lirismo y sensualidad su fascinante caudal poético, sin afiliarse a ninguno de los «ismos» de su época. Cummings marcó un hito en la literatura norteamericana y hoy se le considera uno de los más importantes poetas del siglo XX.JUAN CUETO-ROIG
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Miguel Catalán ¿De qué puede escribir un joven que lo tiene todo? Esta es la historia de dos amigos, compañeros de estudios y con diferente suerte en la vida: Ramón, desde adolescente se refugia en la lectura y la escritura para escapar de la realidad que le rodea en casa, donde le tratan como el chico de la mala suerte; a Teo, su compañero, le ocurre todo lo contrario, tiene la suerte por castigo, es querido y deseado por todos y todas. Después de leer El jugador de Dostoyevski cae en trance, por fin ha encontrado su misión en la vida, quiere ser un gran escritor, movido por una fuerza interior que le hace renunciar a todo lo demás. Una vocación que quiere comunicar a su profesor de literatura para que le oriente. Este sabio docente le recuerda que para ser un buen escritor debe superar algunas contrariedades en la vida –es lo que da veracidad a las obras– y va poniendo ejemplos: todas las obras de Dostoyevski parecen tan reales porque el autor antes vivió esas penurias. El profesor quiere persuadirlo: “Si no ha tenido alguna pérdida o no se ha sentido alguna vez desgraciado, ni lo sueñe”. Sigue esta ficción en la que Teo busca encontrar su paraíso a través de la desgracia. -
Lilliam Moro 160 páginasEl Jurado que premió esta novela consideró la excelencia de su escritura, donde se articula eficazmente el empleo de las diferentes voces narrativas en un conjunto coral. Mediante el uso del flash back, la novela relata la trágica experiencia de un grupo de balseros cubanos al tiempo que recupera los acontecimientos más significativos del periodo revolucionario cubano. Premio de Novela Corta “Villanueva del Pardillo” 2004
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218 páginas
Los tres poemarios recogidos en este libro (En la corriente del tiempo, Desombrada luz y Amanece el cantor) congregan la temática esencial del poeta flamenco Germain Droogenbroodt a lo largo de su ya dilatada obra poética, traducida a 28 idiomas. Una obra que supone un puente entre las culturas de Oriente y Occidente, entendido como diálogo siempre inacabado y que no ha dejado de tenderse con otras expresiones artísticas como la pintura o la música. Y por supuesto un puente entre todas las lenguas, pues no debemos separar de su labor de poeta la de infatigable traductor de importantes autores de los cinco continentes. Y sirviéndose de un estilo caracterizado por la brevedad, la cortedad del decir, y una extrema contención incluso, que potencian esa serena intensidad, ese equilibrio contemplativo capaz de sumergir al lector, a quien escucha los versos, en su propio mundo interior.
En palabras de Francisco Brines, estaríamos ante unos “poemas que, a través de la imagen, llegan como iluminaciones filosóficas o sagradas”. Por su parte, la nicaragüense Claribel Alegría es contundente al afirmar que sus poemas “son profundos, originales, universales”.
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Carlos Jiménez de Parga 152 páginas ¿Se ha cuestionado alguna vez hasta qué punto puede el amor trascender los confines de lo inexorable? Este libro es el resultado de la infinita línea euclídea trazada por las dos miradas consecutivas que una enigmática musa esbozó en el imaginario de un poeta forjado en la severidad de la vida, al inspirarle una renovada cosmovisión que cambiaría plenamente su pensamiento y su pasada condición. Al igual que sucedió con Dante, Petrarca o Don Quijote, las velas de este poemario se arrían en la desoladora tempestad, unas veces, o se izan en la apacible brisa de los mares, en otras, en pos de contemplar el esbelto paisaje del amor simbólico, antes de adentrarse, definitivamente, en este profundo misterio de la existencia. Pues como si de un antiguo maestro constructor se tratara, el autor intenta desentrañar dicho bosquejo en los laberintos de la cultura clásica y los arquetipos del amor cortés, definiendo una arquitectura lírica que el lector podrá llegar a descubrir si a través de sus páginas alcanza el axioma que descifra sus principios más herméticos. La obra que contempla es el fruto de diez años de esmero y cuidada labor lectora en literatura universal de todos los tiempos y lugares, con el propósito de ofrecerle una variada y emotiva poesía que recuerda los versos del Siglo de Oro y el Romanticismo. En la inmensidad del camino celeste es la llave que abre los sueños de la utopía en forma de verso místico por un lado y de compromiso social en la otra cara de la moneda, ya que procura comunicar cierta preocupación filosófica sobre el destino de la humanidad, así como arrojar una postrera luz en el campo de la interpretación simbólica del sentimiento más bello de la Creación. -
Javier López Cazalla Durante siglos, los científicos y los filósofos han intentado descifrar qué es el amor y nunca han dado una respuesta clara. Y es que el amor, el alma, la muerte, el miedo, los sueños y todo lo que abarca la metafísica siempre lo hemos tratado los poetas y nadie ha conseguido acercarse tanto a sus definiciones como nosotros. También pasa lo mismo con los astronautas, que se creen que por haber ido a la luna les pertenece, pero les recuerdo que quienes la han bajado a la Tierra hemos sido los poetas. Además, muchos cantantes dicen ser poetas o identificarse como tal, pero un cantante cuando se enamora de una mujer le hace una canción mientras que un poeta cuando se enamora de una mujer la hace el amor de su vida. Así que desacreditando cualquier explicación que no sea poesía, pido por favor, que nadie que no escriba versos se crea con el derecho de creer que la luna es suya ni de afirmar o tan siquiera creer saber algo sobre el amor sin antes haberse leído a los grandes poetas de la historia: Lorca, Machado, Neruda, Lope de Vega, Bécquer, Góngora, Darío, Fray Luis de León y Quevedo, entre muy poquísimos otros. Y como muestra de toda la verdad aquí dicha, los poemas de este libro. -
Andrew Bernal Trillos 104 páginas "El libro de poemas de Andrew Bernal Trillos representa el trayecto que va desde una distopía (expuesta con sarcasmo) hacia la esperanza: esta última se enuncia como la expresión del arte, el amor y algo “más allá”, que no se nombra nunca pero que se respira en los poemas finales. Un túnel que se recorre penetrando realidades silenciosamente obscenas de nuestro día a día y del que puede salir el hombre (Winston, nosotros mismos) para aspirar a una vida más libre de “cuotas y rutinas”, donde la voluntad personal triunfe sobre la imposición colectiva: “Sé que habrá ‘cuándo’ mientras haya ‘quiero’”, reza el último verso. Léase cada poema, uno a uno, léase como si se viese usted en un espejo". Jimena Gamba -
Dolan MorEn los extramuros de Zaragoza recoge una muestra valiosa de la obra poética de Dolan Mor. Libros premiados a nivel internacional y numerosos textos de calidad reconocidos en revistas o en tesis universitarias quedaron fuera de esta selección o de estos poemas escogidos, pero creemos que los que aparecen en estas páginas representan la obra escrita de un autor anómalo y personalísimo, al que la crítica especializada considera de culto, y al que se puede leer y descifrar en secreto siguiendo el hilo de esa poesía hispanoamericana innovadora que dejaron en su momento César Vallejo o Enrique Verástegui.
“Sin duda, una de las más grandes y arriesgadas empresas poéticas de este tiempo.” Jesús Jiménez Domínguez (Nº 108 de la revista Turia, pág. 453) -
Sagrario Martín Abad Este libro tiene como finalidad ayudar al aprendizaje de las Matemáticas en Educación Primaria (6-12 años) mediante el juego, con materiales elaborados por el profesorado y a veces, incluso, por el propio alumnado. Los contenidos están organizados según el currículo de esta área: numeración, operaciones, magnitudes y medidas, geometría y estadística y probabilidad. -
León Febres-CorderoLa palabra, fuente inmemorial de locura, lucha porque no se apague su primer crepitar en estos textos, buscando consumir la letra que la maniata para reducirla a cenizas de lo dicho. Es así cada vez que intentamos poner lo que decimos por escrito, cuando eso que decimos remueve el malestar acumulado de los siglos, los milenios, como ocurre en las disímiles piezas que el lector tiene entre sus manos. Rotas las barreras temporales que las mantenían confinadas al momento en que vinieron a la luz, han adquirido un cuerpo nuevo que las sujeta para mostrarlas al ojo que ahora las interroga en la intimidad. Ellas también nos ven mientras las recorremos, haciéndonos partícipes de su deliberada intencionalidad. Quieren que vivamos lo que leemos como quien despierta en medio de una larga noche demorada entre inquietantes auroras. Cada despertar nos ofrece una mañana que ya es otra, como es otro el que despierta y no hay manera de volver a ser el que se era. Las facciones de un mismo rostro se van borrando y al acabar la página se reconocen acaso porque ya nos son extrañas. De allí que antes de reunirlas en este volumen haya meditado suprimirlas. Son dispares, cojean, vuelven sobre lo mismo repitiendo un fragmentado canto antiguo que me ha alcanzado. Ahora veo que son así, como soy yo el que acordó su devenir en la secuencia que ya tienen. Ambos seguiremos cautivos de una simultánea sensación, la de haber sido y ser.
