Inmaculada Díaz Narbona (del prólogo)
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Donato Ndongo "Olvidos está dividido en dos partes: “Aurora” y “Despertar”. En ambas, encontramos una voz que duda, que oscila entre un pasado revivido y un futuro no visible desde el presente. Esta mirada atrás parece ser consagrada al amor; así se afirma en la dedicatoria a su hija: “Para Lía, solo ella, estos cantos de amor”. Sin embargo esa “amada mía” que se alterna con “amiga mía”, parece evocar, a veces, el amor de una mujer, y otras, el amor por una idea, por una esperanza rota, ¿por la patria? En cualquier caso, esa presencia feminizada abarca, desde la nostalgia, la reflexión del poeta. Siendo el amanecer –no olvidemos los títulos de las dos partes– el momento del inicio del día, de la vida que renace, la voz del poeta, sin embargo, no parece abrir el horizonte. Quizás porque, como él afirma, “no se es poeta por voluntad divina, sino por voluntad humana”, y en su voluntad la metáfora del amor va más allá del amor romántico. […] Me preguntaba al principio de mi lectura qué iba a encontrar en estos versos, si iba o no a seguir la pista del intelectual, del escritor tan leído, escuchado y compartido. Ha sido éste un trabajo emocionante como lo es descubrir una perspectiva diferente de la misma imagen. ¿Basta rimar, como él dice, amor con dolor, para ser poeta? Seguramente, no. Pero, en cualquier caso, el poemario rezuma amor: amor hacia una mujer (¿o algo más?), pasión, fuegos y rescoldos de lo que fue y nunca volverá a ser. Y aquí es donde, a veces, el lector descubre el grito de la amar- gura y la rabia incontenida que caracteriza no la búsqueda, sino la consciencia de este escritor. Bienvenido sea al mundo del Parnaso." -
Julio Verne 178 páginas Traducción de Luis DionisEsta obra que tienes en tus manos es la primera edición de Verne en español en muchos años. Incomprensiblemente olvidada, «Once días de sitio» es un divertido vodevil en el que ya se prefiguran muchas de las características de las posteriores obras vernianas, tales como el gusto por lo misterioso y los viajes exóticos. Robert y Laurence son un matrimonio francés que se conocieron y casaron durante un largo viaje transoceánico. Después de un tiempo de vida conyugal Laurence descubre que (para su consternación) por un absurdo tecnicismo legal su matrimonio no fue válido. Esto dará lugar a una serie de hilarantes situaciones donde Verne demuestra su gran oficio como dramaturgo al mostrar una fina perspicacia psicológica.
Esta obra es profundamente crítica con las absurdas leyes coloniales de su tiempo a la vez que es ligeramente feminista, rasgo este que puede sorprendernos si solo conocemos las posteriores obras de Verne. Editorial Verbum te trae a ti, lector, esta pequeña joya a través de las brumas del tiempo. Siglo y medio ha tardado en llegar al público hispanohablante esta comedia de culto. Disfrútala, que lo merece.
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Cicerón
Si hay un autor clásico que encarna a la perfección el ideal de pureza lingüística imperante durante siglos entre quienes se adentraban en las letras latinas, este es Cicerón. Su preponderante posición en el panorama literario se debe principalmente a su gran legado como escritor versado en los géneros del discurso, el tratado filosófico, la epístola y las obras de retórica. El primer género en el que destaca es la declamación ante un tribunal o ante el Senado. Entre muchos otros discursos, es la primera sesión Contra Verres aquella que pone la base del fulgurante ascenso del homo novus. La presente selección reune asimismo el discurso En defensa de Rabirio, pronunciado durante su propio consulado. Tras diversos enfrentamientos con Julio César, Cicerón alaba en Las provincias consulares el papel de este gran general en la conquista de las Galias. Cierran esta antología de discursos las últimas palabras del orador ante el Senado: la Filípica XIV. Una segunda parte dentro de estos opera selecta la forman cuatro obras filosóficas en las que se desarrolla la teoría epicúrea de la divinidad (La naturaleza de los dioses I, 18-56), se incluyen disquisiciones relativas al libre albedrío y la predeterminación humana (El destino) y se abordan, en forma de diálogos entre personas ilustres del pasado, temas tan atemporales como La vejez y La amistad.
Opera selecta se acompaña de un estudio introductorio que, junto a los aspectos relevantes de la vida y obra de Cicerón, toma especialmente en cuenta su recepción española hasta nuestro tiempo, así como la correspondiente bibliografía actualizada.
“Cuando la Elocuencia romana no tuviese más que a Cicerón, este solo bastaría para coronarla de gloria y para hacerla comparable con la griega, su maestra. Él solo podía competir en el estilo oratorio con Isócrates y con Demóstenes, en el dialogal con Platón y con el socrático Esquines; en el didáctico, con Jenofonte y con Aristóteles, y en el epistolar, aventajarse sin contradicción alguna a todos los griegos”
(Juan Andrés, Origen, progresos y estado actual de toda la literatura).
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San Jerónimo Edición, estudio y traducción de José Manuel Ruiz Vila e Iván López Martín
Padre “moderno” de la traductulogía, san Jerónimo es figura clave, junto a otros grandes personajes como san Agustín o san Gregorio Magno, de la instauración de la doctrina cristiana. Ello en virtud tanto del conjunto de su obra exegética como, de otra parte, sus escritos polémicos de lucha contra las herejías. Su labor, que hubo de ser decisiva para Occidente, como traductor de las Sagradas Escrituras le condujo a ser el primero en reflexionar de manera reiterada a lo largo de su ingente obra sobre los problemas de la traducción y el camino a tomar por aquel que se proponga el traslado de un texto de una lengua a otra.
La presente selección jeronimiana incluye diversas reflexiones traductológicas, entre ellas las fundamentales de los prólogos dedicados a la translación de los libros de la Sagrada Escritura, así las dos cartas fundamentales a este propósito: A Pamaquio y A Sunia y Fretela. Se ofrecen, por otra parte, importantísimas epístolas, así de contenido doctrinal (A Julia Eustoquio) y en defensa de la vida monacal (A Heliodoro), y una de sus obras polémicas más destacables (Diálogo contra los pelagianos), además de su particular repaso a los grandes escritores cristianos (Sobre los hombres ilustres). -
San Agustín Edición, estudio y traducción de Francisco Javier Bran García e Iván López Martín
Precursor especial del género memorialístico y la literatura autobiográfica, San Agustín se inscribe en la nómina de los autores clásicos que han transmitido a Occidente un testamento vital y literario de la mayor envergadura. Esta selección agustiniana configura la imagen de la obra del autor comenzando con la traducción de una parte del primer libro de las Confesiones, en la que se narra su infancia. Esta primera etapa de infancia ya es, de manera significativa, de incipientes dilemas morales. Propone en consecuencia, a través del valor redentor de la virtud, modelos de conducta esenciales para la salvación espiritual del ser humano. En ese afán se insertan las siguientes obras seleccionadas, a saber, El dominio de los deseos y La mentira. A estas se añade La vida feliz, escrito que sigue la estela de Cicerón o de Séneca y, en una visión más teleológica, se aproxima a la razón de la auténtica felicidad, que no puede hallarse sino en el conocimiento de Dios. Completan esta perspectiva antológica dos testimonios de menor difusión, pero no por ello menos interesantes: La música, sobre rítmica y proporciones musicales, del que se incluye un fragmento que abunda en el modus, concepto que permea las Confesiones. Cierra el volumen La adivinación de los demonios, tratado nacido de las diatribas entre cristianos y paganos que es resuelto por un camino central: la premonición diabólica existe, mas no puede compararse con la que emana del poder salvífico de Dios. Opera Selecta va precedida de un estudio preliminar, acompañado de bibliografía actualizada, que da cuenta del fenómeno agustiniano de vida, obra y pensamiento, así como de la presencia del autor en España hasta nuestro tiempo.
“La verdad griega supone la sumisión de la vida y por eso no necesita de confesión. La confesión ha surgido en busca de una verdad que aplaque a la vida y la reduzca, que la someta. Y la evidencia parece ser la verdad en forma asimilable por la vida; algo que participa de las creencias y de las ideas. Como la creencia, nos ofrece seguridad y, como la idea, es transparente a la mente. Y todavía algo más: el haber sido hallado por ella. Pues parece que la mente solo se satisface con lo que ella misma ha encontrado”
(María Zambrano)
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Jane Austen 328 páginas
Orgullo y prejuicio (Pride and Prejudice), publicada por primera vez el 28 de enero de 1813 como una obra anónima, es la más famosa de las novelas de Jane Austen y una de las primeras comedias románticas en la historia del género. Su primera frase es, además, una de las más famosas en la literatura inglesa: “Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa.” Cuando Jane Austen escribió la novela, apenas tenía veinte años, y compartía habitación con su hermana. La primera redacción de la obra data del periodo 1796-1797; inicialmente recibió el título de "Primeras impresiones" (First Impressions), pero nunca fue publicado con ese nombre. En 1797 el padre de Jane lo ofreció a un editor, que lo rechazó. Jane Austen revisó la obra en 1809-1810 y de nuevo en 1812, y la ofreció entonces, con el apoyo de su hermano Henry, a otro editor, que había publicado Sentido y sensibilidad el año anterior. Finalmente fue publicada y pronto gozó de gran éxito. Satírica, profunda y mordaz a un tiempo, la obra de Jane Austen nace de la observación de la vida doméstica y de un profundo conocimiento de la condición humana. Orgullo y prejuicio ha fascinado a generaciones de lectores por sus inolvidables personajes y su desopilante retrato de una sociedad, la Inglaterra victoriana y rural, tan contradictoria como absurda. Esta novela, donde Austen relata la historia de las cinco hermanas Bennet y las tribulaciones de sus respectivos amoríos, ha sido llevada al cine en reiteradas ocasiones, se ha versionado en cómic y en musicales, lo que demuestra su actualidad e interés contemporáneos.
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Juan AndrésHan debido transcurrir doscientos años para que vuelva a ver la luz uno de los monumentos mayores de la moderna historiografía de Occidente. La obra del abate Juan Andrés (Planes, Alicante, 1740-Roma, 1817) es una pieza cumbre de la historiografía literaria y cultural. Única tanto por su método comparatista, que pretende reconstruir el contexto causal-histórico de la cultura, como por su objeto, de naturaleza universalizadora.
El plan de publicación, bajo el cuidado del profesor Pedro Aullón de Haro, ha dispuesto su organización en seis volúmenes, que recogen la primera edición española (Madrid, 1784-1806), más la última parte de la edición de Parma que la completó.
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Juan Andrés
Han debido transcurrir doscientos años para que vuelva a ver la luz uno de los monumentos mayores de la moderna historiografía de Occidente. La obra del abate Juan Andrés (Planes, Alicante, 1740-Roma, 1817) es una pieza cumbre de la historiografía literaria y cultural. Única tanto por su método comparatista, que pretende reconstruir el contexto causal-histórico de la cultura, como por su objeto, de naturaleza universalizadora. El plan de publicación, bajo el cuidado del profesor Pedro Aullón de Haro, ha dispuesto su organización en seis volúmenes, que recogen la primera edición española (Madrid, 1784-1806), más la última parte de la edición de Parma que la completó.
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Han debido transcurrir doscientos años para que vuelva a ver la luz uno de los monumentos mayores de la moderna historiografía de Occidente. La obra del abate Juan Andrés (Planes, Alicante, 1740-Roma, 1817) es una pieza cumbre de la historiografía literaria y cultural. Única tanto por su método comparatista, que pretende reconstruir el contexto causal-histórico de la cultura, como por su objeto, de naturaleza universalizadora. El plan de publicación, bajo el cuidado del profesor Pedro Aullón de Haro, ha dispuesto su organización en seis volúmenes, que recogen la primera edición española (Madrid, 1784-1806), más la última parte de la edición de Parma que la completó.
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Han debido transcurrir doscientos años para que vuelva a ver la luz uno de los monumentos mayores de la moderna historiografía de Occidente. La obra del abate Juan Andrés (Planes, Alicante, 1740-Roma, 1817) es una pieza cumbre de la historiografía literaria y cultural. Única tanto por su método comparatista, que pretende reconstruir el contexto causal-histórico de la cultura, como por su objeto, de naturaleza universalizadora. El plan de publicación, bajo el cuidado del profesor Pedro Aullón de Haro, ha dispuesto su organización en seis volúmenes, que recogen la primera edición española (Madrid, 1784-1806), más la última parte de la edición de Parma que la completó.



