-
Clara Eugenia Ronderos En Círculo de resonancias Clara Eugenia Ronderos espanta ese miedo, “padre y abuelo de los miedos”, que atenaza la voz de las mujeres. A través de la labor poética da cuenta de la historia cotidiana sin loterías ni tragedias, rescata de la indiferencia y el silencio a las niñas invisibles en los mundos adultos, ejerce el derecho de las mujeres a supurar lo propio a través de las palabras. Con estos poemas, que según la autora “son miel de un panal que se estruja con paciencia”, la voz poética “se recoge la falda, da pasitos cortos” y sale de la casa al mundo. -
Miguel Hernández Edición de lujo en cartoné con ilustraciones “El recuerdo de Miguel Hernández no puede escapárseme de las raíces del corazón. [...]. // Su rostro cortado por la luz, arrugado como una sementera, con algo rotundo de pan y de tierra. Sus ojos quemantes, ardiendo dentro de esa superficie quemada y endurecida al viento, eran dos rayos de fuerza y de ternura. Los elementos mismos de la poesía los vi salir de sus palabras, pero alterados ahora por una nueva magnitud, por un resplandor salvaje, por el milagro de la sangre vieja transformada en un hijo. En mis años de poeta, y de poeta errante, puedo afirmar que la vida no me ha dado contemplar un fenómeno igual de vocación y de eléctrica sabiduría verbal.”Pablo Neruda
“No es la «fuerza» lo que yo quiero señalar en Miguel Hernández. La fuerza seguida cansa, como cansa la continua flaqueza. No es el ímpetu del toro, ni de la honda, es la belleza fatal que va en la fuerza como podría ir en la «menos fuerza». Que la poesía, el arte, no necesita más que una fuerza suficiente.”Juan Ramón Jiménez
-
Matei Visniec Traducción: Evelio Miñano y Angelica LambruLa obra de Matei Visniec, escritor franco-rumano, explora los géneros literarios: poesía, relato breve, novela y, principalmente, teatro, con unas cuarenta obras dramáticas, representadas por toda Europa, así como en los Estados Unidos, Brasil, Japón, etc. Nacido en Rumanía en 1956, Matei Visniec descubrió pronto en la literatura un espacio de libertad. En su juventud, se nutrió de diversos autores y corrientes literarias (Kafka, Ionesco, Cervantes, surrealistas, dadaístas, maestros de lo absurdo y lo grotesco, onirismo, etc.), de casi todo lo que se oponía al realismo socialista impuesto por el régimen. Estudiante de Filosofía en Bucarest, fue muy activo en la llamada generación 80, que transformó el paisaje literario en Rumanía. Censurado en su país, se exilió en Francia en 1987, empezando a escribir directamente en francés desde 1990. Tras la caída del comunismo, se ha convertido en el autor más representado en Rumanía.
-
Luis Rafael “El libro que el lector tiene en sus manos resulta inusual, podría decirse incluso que sorprendente, tanto en la poesía cubana como en la poesía española de hoy. Por su contenido, se aventura en los terrenos obliterados del mito, la cosmogonía, el pensamiento, sin sombra de romanticismo ni de realismo. En el caso de Cuba, semejante indagación temática solo tiene antecedente en algunos poetas de Orígenes, como José Lezama Lima. Por su forma, se aparta radicalmente del coloquialismo particular de la poesía isleña desde mediados del siglo XX, y de la reciente poesía de la experiencia peninsular. En el caso cubano, hasta los poetas neobarrocos, a pesar de su lenguaje deliberadamente recargado, mantienen la inflexión característica del coloquialismo, como José Kozer. O sea, con este nuevo altar para Prometeo, uno de los símbolos más poderosos que nos ha legado la cultura clásica griega, se enriquece la lírica de nuestra lengua, y en ambas orillas del Atlántico.”Víctor Rodríguez Núñez
-
José Enrique Rodó José Enrique Rodó (1871-1917) es una figura muy singular dentro del Modernismo latinoamericano. No fue un poeta consagrado ni un bohemio o un dandy, no se dejó seducir por el placer estético hasta el extremo de convertir el arte en religión, pero todos sus escritos se encuentran permeados por una concepción muy sutil del arte y lo poético, por una práctica artística adherida a la forma de ensayo, y por una manifestación de un espíritu filosófico y religioso trascendente y transformador. Motivos de Proteo, publicada en 1909, significó la culminación de toda una vida dedicada al pensamiento latinoamericano, que comenzó a cristalizar con Ariel en 1900 y continuó el resto de su vida a través de las reflexiones alrededor de la figura de Proteo, dios marino de faz cambiante, espacio de posibilidades, abierto, comprometido, idealista y práctico a la vez, metafísico y literario a un tiempo, ético y estético sin distinción, comprometido con el axioma «reformarse es vivir», glosado así por el poeta uruguayo Juan Zorrilla de San Martín: «Renovarse es vivir, pero vivir no es tanto renovarse cuanto permanecer a través de todas las renovaciones, sin excluir la total de hombre viejo que se llama Muerte. Surgir de la muerte es la sola renovación gloriosa, aún en el tiempo; hallar eso que persiste es dar con el secreto de la belleza de todos los tiempos». -
Armando Palacio Valdés 276 páginas Publicada en 1883, Marta y María es una novela costumbrista que cuenta la historia de dos hermanas de clase alta en Nieva (Asturias). La segunda es una joven religiosa de carácter egocéntrico y frío, mientras que Marta no tiene sentimientos piadosos, pero es mucho más práctica y sincera. Cuando el artillero Ricardo, marqués de Peñalta, aparece en sus vidas y se compromete con María, Marta empieza a coquetear con él. -
Yam-Nick Menéndez 322 páginasLa ficción de lo real y lo policial en las cuatro estaciones de Leonardo Padura analiza la entrada oportuna de la novela neopolicial, como subgénero del realismo, en la narrativa cubana en la década de 1990. La autora rastrea y establece pautas y referentes del género policial en la historia de la literatura cubana, especialmente en la vertiente utilitaria del realismo socialista, asentada en Cuba después de 1959 como apoyo a las políticas culturales del Estado. Igualmente, detalla la gestación, nacimiento e instauración de un género neopolicial insular, tropical y replicante al discurso del poder. Como tesis esencial, propone cuatro categorías del neopolicial cubano de finales del siglo XX elaboradas a partir de los rasgos más importantes del género en Iberoamérica, según la experta Francisca Noguerol: el realismo, el enigma policial, la ley y la sociedad como partícipes del crimen y la presencia del otro en la anécdota. Este ensayo se suma a las listas de estudios académicos que examinan el papel de la literatura en el enfrentamiento al estado totalitario cubano, la novela policial iberoamericana, las diversas exploraciones realizadas en Las cuatro estaciones y al autor Leonardo Padura.
Martha M. Montejo Pizarro
-
V.V A.A 70 páginas En el vasto universo de la creatividad humana, el cine ha destacado como una de las formas más poderosas de expresión artística. Desde su nacimiento en las imágenes en blanco y negro del cine mudo hasta las deslumbrantes proezas visuales de la era moderna, el cine ha sido un espejo de la sociedad, un narrador de historias y, en muchos sentidos, una fuente inagotable de inspiración poética. Los poemas dedicados al cine son testigos de este amor profundo y duradero que los artistas sienten por la gran pantalla. En las páginas de esta antología, exploraremos este matrimonio de palabras e imágenes que nos transporta a mundos lejanos y nos sumerge en la riqueza de la experiencia humana. -
Alfredo Zaldívar 526 páginas Aunque esta novela tiene como soporte la historia y “cuenta” la vida de un personaje real, no es otra cosa que una fábula. La picaresca, el disparate, el choteo, el pastiche, la parodia son algunos de los muchos recursos a los que el autor echa mano para intentar, desde una mirada “seboruqueana”, entregarnos un fresco hilarante de la Cuba de finales del siglo XIX y principios del XX, y muy especialmente de la ciudad de Matanzas, nombrada, Atenas de Cuba, pero también, “la ciudad dormida”, y a la que Seboruco pretendió siempre sacar de su letargo. Se decía por entonces que donde estaba Seboruco, el rey del disparate, se establecía el imperio de la risa. El autor, a la vez que rinde homenaje al autotitulado “escritor público” Antonio Hernandez Alemán —el famoso Seboruco—, pretende, a través del escribano de La Vigía, Fedro Sardiñas, saldar sus cuentas —si ello fuera posible— con la ciudad que los reinventa. -
Mariano José de Larra 370 páginas El doncel de don Enrique el Doliente se publicó en 1834 y en la obra Larra vuelve a recrear el mito de Macías, el eterno enamorado, una leyenda que se remonta a la Edad Media y que cuenta el amor cortés de un trovador hacia una mujer casada y su muerte a manos del celoso marido. Existe una base real de la historia que identifica al doncel como don Martín Vázquez de Arce, nacido en Castilla, que dedicó toda su vida al servicio de la poderosa familia de los Mendoza. Está enterrado en la catedral de Sigüenza, en un sepulcro en la capilla de San Juan y Santa Catalina adornado por una escultura de autoría desconocida construida a finales del siglo XV. -
Carlos Blanco 258 páginas Entre el todo y la nada es un intento de creación filosófica a través de la poesía. Los distintos poemas que integran este libro tratan de fundir pensamiento y estética en una búsqueda de ese espacio infinito que media entre el todo y la nada. -
Song Sokze Chido, el fugitivo es una novela picaresca que presenta la vida del pueblo coreano entre las décadas del 50 y del 70 del siglo XX, época que coincide con la pobreza de la posguerra y el inicio de una acelerada industrialización que subvierte los valores tradicionales de la sociedad coreana. Su protagonista, Chido, de paternidad incierta, crece junto a su madre, que regenta una modesta casa de comidas y de vida un tanto licenciosa. Desde pequeño, Chido, quiebra los estrictos valores morales para sobrevivir en un mundo de injusticias, a medida que crece se burla de sus mayores, sobrevive a las amenazas de las bandas mafiosas -pues se precia de ser un ladrón solitario-, estafa a los ricos y se burla de las autoridades políticas. Temerario, no vacila en incorporarse al Ejército por su propia conveniencia. Con su padrino, Hwang Wang, un antiguo ladrón de tumbas, Chido aprende temprano las artes de la ‘ladronería’ y de una incierta espiritualidad. Wang ha tomado bajo su protección a la pequeña Duryeon, quien será el amor fatal de toda su vida y sobre la que deposita toda su capacidad de ternura. Mientras, los sucesivos episodios de su corta vida discurren entre el humor y el patetismo, una descarnada violencia y una amplia gama de situaciones eróticas.
