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Carlos Javier Morales 574 páginas El fenómeno de la fascinación de la obra de Martí sobre quienquiera que se le aproxime es comparable, únicamente para mi, con el hechizo de San Francisco de Asís. Lo que ha hecho Carlos Javier Morales es construir una poética a José Martí con los materiales ofrecidos por Martí poeta y Martí crítico de poesía. Pensando sobre el río de páginas y de temas martianos un reflector poderoso, va el autor espumando y colocando en el cuerpo de su libro, como el botánico sus plantas y el entomólogo sus mariposas, los ejemplos, las pruebas, de cómo subyacía en el alma de Martí una visión clarísima de lo poético verdadero, una filosofía no articulada expresamente, pero bien hundida en sus entrañas, bien pensada-sin-necesidad-de-pensarlas: una doctrina vívida y vivida. Gastón Baquero -
Jaime MarchánComo Peyrefitte, Durrel, Cohen y otros narradores que desde el privilegiado observatorio de su profesión han reflejado las luces y las sombras de los medios diplomáticos, Marchán humaniza un oficio sobre el que pesan prejuicios y veladuras, al conducirnos por corredores secretos del alma hacia un escenario que pone al descubierto las pasiones de sus controvertidos personajes.
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Luis Aguilar Monsalve"La narrativa de Luis Aguilar Monsalve es rica y diversa. La ambigüedad bien organizada, condición esencial de toda ficción válida, es un hechizo que lleva al lector a un mar de insospechadas realidades, quizás a los sueños y a los umbrales del amor, la desesperanza y el olvido". BYRON RODRÍGUEZ
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Dora Vissepó-AltmanLa obra literaria de Manuel Méndez Ballester es un estudio exhaustivo de la producción literaria del dramaturgo, narrador, ensayista y periodista puertorriqueño Manuel Méndez Ballester (1909-2000). Al minucioso análisis de las dieciséis obras teatrales de Méndez Ballester, de su novela Isla cerrera, de su obra ensayista y periodística, la autora incorpora un detenido y enriquecedor estudio de los antecedentes literarios de Puerto Rico. El método propuesto por la autora aborda con precisión los contextos sociales, políticos y económicos en los que la obra de Méndez Ballester ve la luz. El lector tiene en sus manos un textos que le permitirá conocer en profundidad la producción literaria de una de las figuras cumbre de la literatura puertorriqueña del siglo XX.
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Antonio García Ysábal (edit.)Los siete poetas seleccionados publicaron su primer libro de poesía entre 1988 y 1998. Todos ellos nacieron entre 1961 y 1971. El conjunto de la obra publicada por estos poetas es ya lo suficientemente amplia, singular y reconocida como para que podamos afirmar su atributo de “nueva”. Una novedad sobreiluminada por las palabras de Manuel Alvar: “Canarias no es una zona marginal, sino el centro del mundo que habla nuestra lengua; aquí se anudan las modalidades de ambas bandas del mar y se filtran las diferencias”.
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Alberto Blasi 128 páginasEscritos a lo largo de un cuarto de siglo, los poemas de La luna del cazador, tan penetrantes y sugerentes dentro de su economía verbal, tienen en común una continuidad de atmósfera, de misterio, en la cual chispean con frecuencia el humor y la ironía. Tres climas definidos se dibujan en el conjunto y son los que corresponden a las partes en que se diviide el libro: "Color de sepia", "Migas", "Fruta del tiempo".
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Francisco Morán“El propósito de esta Antología es ofrecer los sucesivos rostros de un país que no está en parte alguna y está en todas. Rostros siempre en fuga, siempre tornando al país real, el único que no ha podido lastimar la Historia y es regalo de la Poesía; el único en que podemos reunirnos sin que nada nos lo impida: el horizonte.” F. MORAN.
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Iván González CruzEsta es la historia de una utopía frustrada, el testimonio de una generación que asiste al nacimiento y muerte de un mito: el triunfo de la libertad. Frente a la desesperanza, la crisis del ideal, los personajes de esta novela, hijos de la Revolución cubana, intentarán dentro de una realidad saturniana ser felices, y aferrarse a la conquista de otra épica, sobrevivir.
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Raúl Silanes 232 páginas"El cielo se detiene al fin en el agua a pedir su pan: los pastos secos aprenden a cantar ardiendo, para devolverle a las cosas la forma que nadie ve. Se abre definitivamente la tierra que tiene al padre y a la madre adentro: duele como nunca la voz sin nombrar nada. El sexo del sol en la noche es un ojo de carne y comemos del espejo roto como de un plato lleno: todos los pedazos que caen pidiendo socorro, la frente los recoge hasta volverlos sudor dulce, existir que no cesa". La iluminada
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Su Jung-In Novela histórica sobre el proceso inquisitorial, condena y quema en la hoguera de G. Savonarola. Una obra de escritura compleja que se propone descubrir la verdad tras el espejismo de la historia y su mistificación. La Iglesia, la nobleza y los mercenarios enfrentados al fraile Savonarola, cuyas palabras adquieren el tinte del aullido de un lobo solitario. Su Jung-in (1936) es una de las voces más sólidas de la narrativa coreana contemporánea. -
VV.AA. 332 páginas Santayana fue un idealista moderno y de filiación naturalista e inconformista, tanto en filosofía como en estética. Dan testimonio de la relevancia de Santayana en España los ensayos de María Zambrano, Raimundo Lida, R. J. Sender y Daniel Moreno, que subrayan su influencia dentro del campo de la teoría estética, la teoría literaria y la cultura española en general. Completan el volumen los textos de autores norteamericanos que han percibido la importancia de Santayana en el mundo angloparlante. Para Santayana el elemento estético es inseparable de las ideas, sentimientos y actos del hombre. No sólo acompaña siempre, de uno u otro modo, las creaciones de la inteligencia, sino que es su necesario punto de arranque. [...] Partiendo de ese primario impulso creador, la conciencia elabora luego sus claras percepciones y sus distinciones racionales. Y en cada etapa de este proceso se ofrecen a la contemplación estética materiales nuevos. [...] Así, ciertos caracteres que la sensibilidad ha aprehendido en las cosas –lo recto, lo curvo, lo simétrico, etc.– pasan a ser luego el objeto de estudio de la matemática; pero finalmente, después que el razonamiento los ha analizado y relacionado, después que los ha reducido a puras formas despojándolos de todo valor sensorial, pueden volver a contemplarse estéticamente y suscitar entonces viva emoción. Sistemas mecánicos de fuerzas y movimientos como los que estudia el astrónomo pueden ser asimismo legítima fuente de placer estético. De modo análogo, en muy otro terreno, la afinidad sensorial mueve a los hombres al amor, pero una vez que la sociedad humana ha levantado sobre esa base un edificio moral y legal, “este nuevo espectáculo da ocasión a nuevos arrebatos imaginativos, trágicos, líricos y religiosos”. Desde cierto punto de vista –bien lo sabían los antiguos– la vida entera es un arte. No es menester para ello adornarla de florones y entorchados ni someterla a importunas restricciones “estéticas”. Basta con que demos a todos sus momentos una forma que, por implicar estructura armoniosa, implique al mismo tiempo un ideal de posible perfección. Y esta perfección, contemplada a su vez estéticamente, aparecerá como pura y genuina belleza. A toda vida lograda viene a añadirse así una sanción estética. Si la eficiencia biológica se acompaña de gracia, la perfección moral va siempre unida a cierta manera de /splendor formae/, a un halo de decoro.
