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| Peso | 80 g |
|---|---|
| Formatos | Papel |
La iluminada
232 páginas
«El cielo se detiene al fin en el agua a pedir su pan: los pastos secos aprenden a cantar ardiendo, para devolverle a las cosas la forma que nadie ve. Se abre definitivamente la tierra que tiene al padre y a la madre adentro: duele como nunca la voz sin nombrar nada. El sexo del sol en la noche es un ojo de carne y comemos del espejo roto como de un plato lleno: todos los pedazos que caen pidiendo socorro, la frente los recoge hasta volverlos sudor dulce, existir que no cesa». La iluminada
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«El cielo se detiene al fin en el agua a pedir su pan: los pastos secos aprenden a cantar ardiendo, para devolverle a las cosas la forma que nadie ve. Se abre definitivamente la tierra que tiene al padre y a la madre adentro: duele como nunca la voz sin nombrar nada. El sexo del sol en la noche es un ojo de carne y comemos del espejo roto como de un plato lleno: todos los pedazos que caen pidiendo socorro, la frente los recoge hasta volverlos sudor dulce, existir que no cesa». La iluminada
La iluminada
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