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J. M. Vargas Vila Ante las invasiones, los horrores y espantos sufridos por varios países latinoamericanos de la mano de los “Bárbaros”, en éste ensayo José María Vargas Vila hace un análisis de las consecuencias de esta guerra para todos los involucrados. En 1893 fundó en New York, su Revista Ilustrada: Hispano América. Más tarde en 1903 fundó Némesis en New York desde la cual criticaba al gobierno colombiano de aquel entonces y a otras dictaduras latinoamericanas, así como a las imposiciones del gobierno estadounidense. En esta revista publicó Ante los Bárbaros lo que motivó al gobierno de Washington a obligar a Vargas Vila a dejar Estados Unidos. Sin embargo este relato es una fuente de referencia para los lectores que buscan sumergirse en aquella época de guerra y acontecimientos ocurridos entre los Estados Unidos y América Latina. -
Francisco Ruiz Soriano La poesía de Miguel Ángel de Argumosa (Torrelavega,1923 - Madrid, 1966) analiza la estética de este poeta cántabro de la promoción del medio siglo junto a Manuel Arce y Alejandro Gago, profundizando en motivos y características. En su breve –pero frenética actividad cultural de poco más de una década– fundó y dirigió tres revistas: Alma (1949-1950), Yedra (1958) y Piedralaves (1957-1962); y publicó poemarios heterogéneos, además de los estudios: Antología de la poesía montañesa 1500-1963 (1963), Historia de la poesía montañesa (1964), Breve historia de la poesía española (1965) y Cien poemas del novecientos (1966). Argumosa es quizás el poeta con más apócrifos de la poesía española, pues suscribió poemas y artículos bajo diversos pseudónimos: Juan Francisco Valdés, Adolfo Bezanilla, Ernesto Segovia, Juan de Camplengo, Enrique Vara, Arturo Paster, Juan de Camargo, Humberto Lasso o Luis de Toranzo. Pulsó diversas estéticas y experimentó la poesía con variedad de tonos y ritmos hasta encontrar su auténtica voz poética; evolucionó desde la brevedad esencialista y el neorromanticismo hasta detenerse en el detalle descriptivo, el costumbrismo y el juego metapoético, llegando incluso al surrealismo y el realismo comprometido, sin olvidar la vertiente existencial y tremendista de Poemas sombríos (1963) y A muerte (1965), incluso destaca en su tiempo por practicar la écfrasis poética, en un momento en que la poesía social dominaba el escenario literario. -
Abel González Melo La relatividad en el comportamiento cívico es el gran problema sobre el que esta obra medita. Fuera del juego, ficción documental de Abel González Melo, pone el foco en un punto crítico de la cultura y la historia que sigue intacto: la fractura que el extremismo ideológico produce en la empatía, en la conducta humana. Heberto Padilla es el mártir y el hereje de esa batalla que se da sobre su cuerpo y su psiquis. Su ordalía es la apoteosis de un dilema que aún nos deja perplejos, huérfanos. Volver a pensarlo, a humanizarlo, a concebirlo, es un acto de purificación de un asunto irresuelto en la realidad, pero que el teatro, con sus herramientas, puede despejar. La memoria, parece decirnos el dramaturgo, nos hará libres de los fantasmas que Padilla tuvo que habitar, encarnar y sufrir hasta su muerte, en el exilio, de un infarto de miocardio. Por ello esta obra es crucial para nuestros escenarios, porque se arriesga con sucesos que irradian una sombra mayor. Quemar esa sombra es deber del teatro.CARLOS CELDRÁN
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Pablo Neruda “Neruda nos devolvía a lo nuestro, nos arrancaba de la vaga teoría de las amadas y las musas europeas para echarnos en los brazos a una mujer inmediata y tangible, para enseñarnos que un amor de poeta latinoamericano podía darse y escribirse hic et nunc, con las simples palabras del día, con los olores de nuestras calles, con la simplicidad del que descubre la belleza sin el asentimiento de los grandes heliotropos y la divina proporción.”Julio Cortázar
“Neruda era un poeta para todos los gustos: para un público profano que lee rara vez y que, sin embargo, sabía de memoria los poemas románticos, los poemas líricos de Neruda, y también, al mismo tiempo, para un público mucho más exigente y riguroso porque hay también un Neruda experimental, el Neruda de la etapa surrealista, el poeta intuitivo, racional, visionario, justamente de Residencia en la tierra, el poeta épico, el poeta comprometido con la problemática política, cívica.”Mario Vargas Llosa
“Siempre he creído que Pablo Neruda es el más grande poeta del siglo XX en todos los idiomas. Tanto, que habiéndose metido en un callejón difícil —su poesía política, poesía de guerra— había siempre una gran poesía en todo lo que escribía. Era una especie de rey Midas: todo lo que tocaba lo convertía en poesía.”Gabriel García Márquez
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Carlos Efe África. Golfo de Guinea. Mediados del siglo XX. Finalizada la contienda civil en la metrópoli, un joven practicante llega con su familia a la colonia española de Guinea para desarrollar su labor sanitaria en un territorio duro y desconocido. Durante veinticuatro años luchará contra las enfermedades, la falta de higiene, los tratamientos de los curanderos y las malas artes de los brujos. Sus curaciones, muchas milagrosas a ojos de los nativos, los lleva a denominarlo Nguem-Nze, cola de leopardo, como símbolo de su fuerza y poder contra la enfermedad. En el mismo escenario temporal, un indígena, nacido en Bata y educado por misioneros claretianos, se convierte en un activo nacionalista radical siguiendo la estela de los líderes más significados, lo que le obliga a un continuo peregrinar clandestino por el territorio. En el marco de las experiencias reales del sanitario y las vicisitudes del independentista fang, se articulan historias personales que, como en un caleidoscopio, ofrecen una panorámica de la vida en aquel territorio y en aquella época. El contraste entre visiones opuestas del hecho colonial, sus claroscuros y contradicciones, logros y fracasos, acercan al lector a la Guinea anterior a su independencia, sin que falte el componente festivo de anécdotas y curiosidades en un relato en el que toman relevancia no sólo colonos y colonizados, sino también hechiceros, curanderas, caníbales rituales, sectas secretas, cultos ancestrales… Y la selva, omnipresente, protagonista final activa o pasiva de tantas historias. -
Carlos Jiménez de Parga La poesía que habita Entre la palabra y el cielo es un profundo diálogo entre la suma expresión simbólica del ser humano y los extensos dominios celestes, cual si de un homenaje a los anhelos de transcendencia a otro mundo mejor, más sublime y de inmensa belleza, se tratara. El significado de sus versos, escritos durante varios años, intentan seguir la estela de su obra antecesora (En la inmensidad del camino celeste, ed. Verbum, Madrid, 2020) y transmitir una renovada acepción del amor simbólico, dedicado a aquella enigmática musa, desde el punto de vista del idealismo transcendental, nunca distante de un enfoque neoplatónico acorde al canon de la antigua cultura cristiana. Además de los versos que tratan del citado tema a modo de poesía metafísica, no se dejan de lado aspectos de compromiso social sobre asuntos que se omiten o se soslayan del debate de las ideas en la cultura dominante de la contemporaneidad. Por tales motivos, la presente obra nos invita a deleitarnos en una lírica que procura recordar el buen hacer ético y estético de la poesía que comprende del Medievo al Renacimiento, consagrada por poetas como Dante o Petrarca, y del Siglo de Oro, con grandes literatos de nuestra lengua hispánica como son Garcilaso, Góngora, Quevedo o Lope de Vega. Valga por tanto este libro como escalera que le encumbre hasta los confines de un universo poético para dejar ya atrás la cansada rutina diaria desenfrenada, el odio como motor de vida, las desavenencias o nimiedades cotidianas con el fin de despertar sus sentidos y su pensamiento al mundo de nuevas ideas y principios, quizá alternativos, pero que animan a dirigir la mirada a los horizontes de verdadera belleza transcendental, siempre con los pies en la tierra. -
Mary Shelly El fulgurante éxito internacional de Frankenstein ha eclipsado en parte la meritoria obra de Mary Shelley, quien además no pudo publicar en vida su obra maestra Mathilda, que tuvo que esperar ciento cuarenta años para ver la luz. Un relato sin duda marcadamente biográfico, que cuenta el lado oscuro de la historia de la propia escritora, fiel a la teoría romántica de que el mejor modo de expresar las pasiones es experimentarlas. Novela melancólica por antonomasia (lluvia, desesperación, sueños, muerte, pasiones, soledad en un brezal yermo), Mathilda explora la naturaleza del pesar, el poder del amor, la destrucción como consecuencia de desafiar a la naturaleza, el perverso poder del deseo. -
Charles Dickens El grillo del hogar, publicada en 1845, es la tercera entrega de una serie de cuentos que Dickens escribió en sucesivas Navidades, tras el éxito de Canción de Navidad (1843) y El carillón o Las campanas (1844). En esta ocasión, con una estructura casi teatral, Dickens construye un cuento fantástico en el que un grillo se transmuta en sucesivas hadas. La historia se desarrolla en tres días y está dividida en tres gritos. El grillo, símbolo de la paz en los hogares humildes, es el eje del relato: en el primer grito, el grillo está feliz; en el segundo, guarda silencio; en el tercero, vuelve a cantar de nuevo. Dickens ha escrito un poema en prosa sobre la vida del hogar y el cariño conyugal, un esbozo de la vida de las personas sencillas. -
Manuel Fernández y González En lo alto de Granada, donde la brisa susurra entre cipreses y fuentes, se alza la Alhambra, palacio de ensueño y testigo de siglos. En estas páginas, Manuel Fernández y González —uno de los grandes narradores románticos del siglo XIX— entreteje historia y fantasía para dar vida a un universo de sultanes, princesas, traiciones y milagros. Inspirado por la tradición oral y el fulgor andalusí, el autor recrea con pluma vibrante las antiguas leyendas que aún parecen latir entre los muros de estuco y los patios de mármol. Cada relato es una ventana a un mundo perdido, donde el amor y la fatalidad se entrelazan bajo la luz de las estrellas moriscas. Más que un libro de cuentos, La Alhambra. Leyendas árabes es un viaje al alma mítica de Granada, un homenaje literario a su pasado esplendor y una invitación a soñar. -
Abu L-Alá Al-Maarri Traducción de Salvador Peña Obligarse sin deber, la primera antología en español de las famosas Luzumiyyat del poeta sirio del siglo XI Abu l-Alá al-Ma’arri, nos ofrece una selección de la obra de madurez de quien fuera uno de los cuatro mayores poetas árabes de época clásica. En ella, según palabras de su traductor, el poeta se desentiende en parte de los contenidos y modos de la casida tradicional para ofrecer un poemario mucho más personal en el que se abordan, además de reflexiones autobiográficas, a veces de un marcado lirismo, meditaciones antropológicas (sobre la condición humana), crítica social (de costumbres, sobre la articulación del poder, contra la hipocresía religiosa), consejos morales, etc., todo ello con una radicalidad insólita, que le ha valido la descalificación por parte de sectores biempensantes. La espléndida versión de Salvador Peña en verso endecasílabo tiene la virtud de quedarse en lo oscuro y conjetural cuando así lo es el original árabe; de no forzar conceptualmente el texto por el afán de salvar la métrica; y de jugar con maestría con las tonalidades de la lengua castellana. El hecho de haber seleccionado el conjunto total de los poemas de dos versos bimembres de la obra reduce al máximo los filtros de que dispone un antólogo y deja que sea el poeta quien hable, en la medida en que puede hacerlo en una traducción. -
Cicerón
Si hay un autor clásico que encarna a la perfección el ideal de pureza lingüística imperante durante siglos entre quienes se adentraban en las letras latinas, este es Cicerón. Su preponderante posición en el panorama literario se debe principalmente a su gran legado como escritor versado en los géneros del discurso, el tratado filosófico, la epístola y las obras de retórica. El primer género en el que destaca es la declamación ante un tribunal o ante el Senado. Entre muchos otros discursos, es la primera sesión Contra Verres aquella que pone la base del fulgurante ascenso del homo novus. La presente selección reune asimismo el discurso En defensa de Rabirio, pronunciado durante su propio consulado. Tras diversos enfrentamientos con Julio César, Cicerón alaba en Las provincias consulares el papel de este gran general en la conquista de las Galias. Cierran esta antología de discursos las últimas palabras del orador ante el Senado: la Filípica XIV. Una segunda parte dentro de estos opera selecta la forman cuatro obras filosóficas en las que se desarrolla la teoría epicúrea de la divinidad (La naturaleza de los dioses I, 18-56), se incluyen disquisiciones relativas al libre albedrío y la predeterminación humana (El destino) y se abordan, en forma de diálogos entre personas ilustres del pasado, temas tan atemporales como La vejez y La amistad.
Opera selecta se acompaña de un estudio introductorio que, junto a los aspectos relevantes de la vida y obra de Cicerón, toma especialmente en cuenta su recepción española hasta nuestro tiempo, así como la correspondiente bibliografía actualizada.
“Cuando la Elocuencia romana no tuviese más que a Cicerón, este solo bastaría para coronarla de gloria y para hacerla comparable con la griega, su maestra. Él solo podía competir en el estilo oratorio con Isócrates y con Demóstenes, en el dialogal con Platón y con el socrático Esquines; en el didáctico, con Jenofonte y con Aristóteles, y en el epistolar, aventajarse sin contradicción alguna a todos los griegos”
(Juan Andrés, Origen, progresos y estado actual de toda la literatura).
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Juan Luis Onieva Morales Ante la ausencia de una didáctica en el país, este libro propone un método: la enseñanza de la redacción concebida como un proceso integrador de las operaciones básicas necesarias –de las más simples a las más complejas– para la realización de diferentes tipos de escritos.
