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Nicolai Ostrovski 430 páginas El acero se templa al fuego... Pero ¿cómo se puede templar el carácter del hombre, hacer a este más fuerte que el acero, firme en la desgracia, leal en la amistad y fiel en el amor? A esta pregunta responde el libro de Ostrovski, Así se templó el acero. La mayoría de los personajes de la novela concuerda con prototipos reales, y la vida del protagonista, Pável Korchaguin, coincide en mucho con la del escritor, quien vivió una vida corta pero heroica. Fue a consecuencia de graves heridas que sufriera en los frentes de la guerra civil, a los veinte años comenzó a perder la vista y, condenado a la inmovilidad, cuando decidió escribir este libro acerca de sus amigos, los primeros komsomoles soviéticos. -
Fiodor Dostoyevsky 696 páginas Las novelas de Dostoyevski parten de una experiencia vivida dramáticamente, que el autor transforma magistralmente en una ficción que no deja de ser siempre un trasunto de la realidad. Este realismo es el que caracteriza a El adolescente, novela que tiene como principal protagonista a un joven ruso que admira u odia a su padre según las influencias contradictorias que recibe. La vida del adolescente y de un retablo de personajes, maravillosamente caracterizados por Dostoyevski y que bullen en torno a él, va creando un crescendo en la novela, que es lo que mueve al lector a no abandonar la lectura hasta la última página. El adolescente hace de su “yo” el centro del mundo y fantasea sobre una felicidad universal, sin luchar por conseguir la suya propia. Una novela de profundidad psicológica, en el mejor estilo de Dostoyevski. -
Lucia Gerbino 136 páginasLa relativa dispersión de la tradición humanística hispánica exige un centramiento inequívoco, por encima de los más antiguos Séneca y Quintiliano, en Juan Luis Vives. Las tres figuras definen de la manera más característica la tradición general del humanismo hispano, pero Vives representa sin duda su ágil inserción moderna. En nuestro tiempo, sin embargo, pese a la no interrumpida especialización de los estudios, esa inserción ha devenido un tanto difusa. De otra parte, en una época como la actual, derivada entre poshumanismo y posverdad, la exigencia del lenguaje como centro del hombre y la cultura, ha devenido perentoria. Si la Escuela de Salamanca define el gran pensamiento sustantivo del Siglo de Oro, como un grueso magma teórico, moral, jurídico, económico, y dañado por una historiografía general poco sostenible, el converso valenciano Luis Vives define la individualidad prestigiosa de una posteridad que la propia vida del personaje, permitió fuera conducida a deslocalización.
Vives es un autor inequívoco para la Colección Verbum Mayor y el Instituto Juan Andrés. Está fuera de toda duda la gran significación de Vives, hombre de letras y reformador de la educación del siglo XVI, para la cultura humanística europea. Dentro de ésta, el valor y la fuerte incidencia de su pensamiento lingüístico y pedagógico no ha devenido sin embargo un cuerpo de criterios perfilados y actualmente bien transmitidos. La presente propuesta gira desde una presentación general humanística del pensamiento del autor hasta una concreción metodológica o aplicativa.
La perspectiva de Vives acerca de la educación, en sentido tanto teórico como práctico, identifica plenamente, y éste es el fuerte que ha sido tradicionalmente reconocido, un criterio humanístico renovador, anclado en el saber del lenguaje y alternativo de la escolástica. El concepto de mediación entendemos que es el más adecuado a fin de especificar el curso que va desde el pensamiento general humanístico hasta sus posibilidades prácticas educativas y de lenguaje.
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Rudyard Kipling 390 páginasKimball O’Hara, llamado Kim, es un huérfano, hijo de un soldado inglés y una madre pobre de raza blanca. Sobrevive mendigando y haciendo mandados en las calles de Lahore, durante el período de la India colonial. Ocasionalmente trabaja para Mahbub Ali, un comerciante de caballos y también un agente del servicio secreto británico, institución a la que Kim posteriormente ingresará. Hace amistad con un anciano lama tibetano que busca el legendario Río de la Flecha, a través del Samsara. El muchacho se convierte en su discípulo o chela, y parten juntos en un viaje recorriendo una antigua carretera llamada Gran Tronco.
Pasa el tiempo, Kim mantiene la comunicación con el lama, por quien sigue teniendo afecto. Durante unas vacaciones es reclutado y entrenado como espía por el sahib Lurgan, un joyero, que también es agente británico en la ciudad de Simla. Kim es una novela picaresca y de espionaje, tiene como fondo el conflicto político en Asia Central entre el Imperio Ruso y el Imperio Británico, llamado El Gran Juego. Notable por el detallado retrato del pueblo de la India.
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Joseph Conrad 107 páginasEl Nan-Shan es un vapor que se dispone a transportar a doscientos culíes (trabajadores chinos) que vuelven a su patria después de siete años de trabajo, con el fruto de sus esfuerzos bien resguardado en un arcón personal. Desde las primeras páginas el barómetro registra una baja inusual, lo cual coloca al lector en la expectativa correcta, mientras se traza el perfil de ciertos personajes, entre los cuales destaca el capitán McWhirr, un hombre de pocas palabras, reservado, metódico y cerrado a las opiniones de los demás, que tiene mujer e hijos en tierra, con los cuales se comunica por carta doce veces al año. Por otra parte, destaca Jukes, el primer oficial, un joven que se muestra contrario por forma de ser y por ideas al capitán, al que describe como tozudo, poco inteligente y nada creativo. Además, también destaca el señor Rout, jefe de máquinas, quien se escribe con su mujer, la cual realiza juicios que incluyen rotundas verdades. A todo esto, se acerca un tifón cuya peligrosidad ignorará el capitán McWhirr y que servirá de telón de fondo, el cual será aprovechado por Conrad para dedicarse a la observación de conductas humanas a través de los propios personajes y de misivas que escriben.
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José Vicente Vinuesa 254 páginasÉrase una vez un hombre bala que, mientras volaba alto, quería tocar las estrellas, aunque luego cayó, como se caen todas las balas. El día que lo lanzaron se confabularon varias de esas estrellas para hacer de aquel viaje algo singular, en el largo período que duraría; y la que lo lanzó tenía además el poder de jugar con el tiempo y darle la vuelta a las cosas cuando se ponían feas; pero no podía hacer nada con el hombre bala que, por alguna otra razón, se enfadó tanto con ella que decidió no mirar atrás.
Érase una vez Gabriela, la que lo lanzó, y Quintín, su hijo, el hombre bala. Durante aquel viaje pasaron tantas cosas que lo que vio a su salida cambió a la llegada, en su larga trayectoria, porque el impulso cedió lento ante la gravedad de la vida. Érase al mismo tiempo un tramposo sin corazón o con sinrazones, y la mayor de los hermanos Pedroche, encauzados ambos en genéticas de aguas turbias avivadas entre vecindades belicosas y la absurda enemistad de la juventud estampada en un entorno vital donde la amistad, como la belleza de las cosas, se entremezcla con la suciedad de los días.
Y érase también una casa que servía para habitarla solo si estabas en peligro o necesidad. Luego se la tragaba la tierra y te devolvía fuera ya de aquel peligro; porque la casa estaba bañada en la irrealidad de lo cotidiano, desbordada por un resquicio de magia que la hacían posible. Y después lo imposible, observado desde el anhelo que camina indiferente. Madres e hijos que se distancian para siempre y para poco, sabiendo que nunca dejarán de mirarse.
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José Antonio López Medina 172 páginasUn sencillo y divertido viaje para conocer la monarquía de los Austrias, mientras se narran los acontecimientos más importantes ocurridos en el Madrid de los siglos XVI y XVII, protagonizados por unos personajes que se presentan de manera simpática y ágil. Una lectura recomendada para niños, jóvenes y adultos que tengan curiosidad por conocer de manera amena la historia de España, al mismo tiempo que reviven los acontecimientos ocurridos en el Madrid de la época. Una aventura única que no te puedes perder, pues sólo conociendo nuestra historia podemos entender dónde vivimos.
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Steven Albán Vera 80 páginasEntre voces y un profundo silencio posee una voz lírico-poética potente, que nace desde la experiencia visceral del amor y el desamor de un hombre hacia una joven mucho menor que él. Separados por kilómetros de distancia, reprimidos por la educación clasista de sus familias, y condenados a verse y escucharse solo en las noches y tras la pantalla de un celular. El micro cuento intenta situar al lector en el contexto que el autor ha elegido para recitar sus versos. El lago de lo incierto recoge metáforas, todas referidas a la profundidad, confusión y extrañamiento que causan los sentimientos en busca de un amor supremamente libre, puro e intenso, que consiga romper las barreras de lo moral y lo supuestamente “correcto”. Las voces hacen referencia a la sociedad y a la idiosincrasia moral, que tan pronto se entere de que un hombre está sufriendo por amor no dudará en ponerlo en evidencia y juzgarlo ante lo demás. De allí, ese profundo silencio: “Te amo, y ya no puedo contenerlo”. Es la dualidad que vive el autor ante un amor distante, no correspondido y casi olvidado.
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Elizabeth Mirabal 151 páginasNunca antes había leído un tan minucioso ¿paladeo? de la desolación. Quizás sí, en Cernuda. Pasadas las primeras partes, no dejaba de martillearme en la memoria los versos de “Desolación de la Quimera”. En algún momento, ya en lo profundo del texto, decidí acudir al extenso poema y registrar en sus estrofas esa suerte de vía unitiva que abraza ambas escrituras. Claro, el relato, como serpiente constrictor, encierra los destinos entrecruzados de tres desasistidas conciencias: Ceuta (habitable al fin en su feliz locura), Él (“vino para ser un ermitaño” y Gertrudis (que sueña parecerse a la Stein pintada por Picasso); y la de un intruso, embellecido desde su deformidad y, quizás por ella, dotado del halo protector del Ángel. Sujetos de una implacable feria del abandono. El lento y corrosivo aliento de una devastación anunciada, a la que no se le oculta nada. Y cómo se pudieron “escapar” esas extraordinarias y luminosas páginas que incumben a Caridad de la Caridad y su espléndida reminiscencia del gran Gastón Baquero. La circunstancia parece instalarse entre la frustrante fatiga del exilio y el desmoronamiento del insilio. Poco importa, porque la dimensión de la tragedia adquiere dimensiones humanas, más allá, incluso, de esa cartografía interior e histórica por la que deambulan los protagonistas condenados al desencuentro.
Reseña de Pío E. Serrano.
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Antoine de Sain Exupéry 102 páginas Muy pocos españoles saben que el autor de El principito escribió profundos reportajes de la guerra civil española por encargo de la publicación francesa L´Intransigeant. Saint Exupéry viajó a España recién estallada la guerra civil y en agosto envió sus relatos desde Barcelona y el frente de Lérida, que aquí se publican con el título de España ensangrentada. Si el periodismo escrito puede llegar a ser inmortal, sin duda estamos ante uno de sus mejores ejemplos. Las escenas pintadas por el que quizás es el mejor escritor del siglo XX son las más inolvidables, esclarecidas y profundas sobre la vida de los españoles en plena tragedia. En 1937, Saint Exupéry retorna a nuestro país, esta vez a Madrid y al frente de Carabanchel, por cuenta del periódico Paris-Soir. Nos encontramos ante textos de un valor excepcional de un autor en el ápice de su calidad humana y literaria, que describe los bombardeos en la Gran Vía y la vida en las trincheras con una visión perfecta y completa. Por otro lado, las páginas tituladas ¿Paz o guerra? fueron escritas en Múnich en octubre de 1938 por encargo del Paris-Soir. Sin embargo, son también páginas enraizadas en la experiencia de la guerra en España. En ellas vemos surgir la gran teoría humanista del autor francés: en la guerra ha podido presenciar cómo los soldados españoles hallaban su más profunda dignidad en medio del más atroz sufrimiento. En la guerra los hombres reencuentran el sentido de su vida, se ven forzados a los valores universales. Mas es posible volver a esos valores, sembrarlos en las personas, para que hagan nacer en ellos la humanidad, sin recurrir a la guerra, ni al heroísmo, ni al peligro. -
Elena Alonso Mira 302 páginas Este lúcido y sugerente estudio ofrece una excelente introducción crítica para todo aquel que desee acercarse al complejo mundo de lo monstruoso, ya que teje la historia de la monstruosidad como fenómeno, cuyas implicaciones políticas, sociales y estéticas van más allá de la mera representación. El recorrido histórico a través de su cambiante significado y su posterior puesta en marcha en el análisis de las obras de César Aira, Alberto Laiseca, Diamela Eltit y Lina Meruane contribuyen al desarrollo de la monstruosidad como categoría de análisis literario y ayudan a trazar la historia de un objeto cultural que varía a la par que lo hace la humanidad en la que se inscribe.Así, se ofrece una pequeña muestra que forma parte de un gran catálogo de tímidos monstruos que desean que se los observe, ya no como criaturas paleontológicas, sino como fragmentos de vida que, instalados sobre nuestros órganos o imaginarios, nos animan a buscar e imaginar otros caminos posibles. Este volumen presenta una serie de monstruos cuya vulnerabilidad espera ser descubierta, de forma que sus cuerpos puedan ser leídos, negociados e integrados en la historia de la que siempre han formado parte.
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José Eduardo Degrazia 150 páginasLos cuentos y microrrelatos de La coleccionista de búhos conforman un universo que parte del mundo cotidiano para evaluar el comportamiento humano en un tiempo de crisis de valores, mostrando una fractura entre el orgullo del hombre ante la Naturaleza y la posiblidad de destruirla en busca de poder y riqueza. El autor emplea un elaborado lenguaje para sintetizar eventos y acciones en un tiempo que pasa y que busca rescatar otro perdido o alcanzar un momento futuro en que las relaciones humanas serán más fraternas e igualitarias.
Los personajes luchan dentro de sus pequeños mundos, se hacen daño a sí mismos y a los demás y, a menudo, son peores que los animales: usan, abusan y matan. Son seres perdidos en su soledad, que no saben cómo entenderse, excepto cuando se trata de sus propios intereses. La coleccionista de búhos nos presenta un mundo ficticio que, partiendo de lo pequeño, lo cercano y lo cotidiano, construye una visión de lo absurdo de la existencia, pero donde la búsqueda de la felicidad todavía es posible.
