Información adicional
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Formatos | Digital, Papel |
Asesinos de instituto
250 páginas
Cojamos un país, el nuestro, y un tiempo, el cambio de siglo, para no ir tan lejos. Es entonces cuando se producen una serie de casos que llevan a la inspectora Ángela Cienfuegos a viajar hasta lo más profundo de la condición humana. La raíz del mal anida también en los adolescentes y desgraciadamente va produciendo masacres cada cierto tiempo, cuando menos se espera: Columbine, Oregón, Chihuaha. Tanto se implica en su viaje al infierno que no puede evitar que le estalle una bomba entre las manos. ¿Se libra? El lector asistirá, página a página, al montaje de esa bomba de relojería que anida en el sujeto y palpita en los bajos de nuestra misma comunidad: el enemigo puede vivir tan cerca que sea incluso nuestro “ser más querido”. ¿Qué sociedad es esta que engendra monstruos en nuestra propia camada? El penúltimo lo vimos en Cataluña, marzo del 2015, el último nadie sabe desde donde acecha porque el caldo de cultivo del que se alimenta sigue siendo el mismo que el de aquel inquietante cambio de siglo. Nuestro país solo es una raíz del gran árbol del bien y del mal, para no ir tan lejos.
Le recomendamos …

El soberbio Orinoco

Viaje al Japón

Psicología de las masas

Asia en el pelo

El dualismo humano. Síntesis histórica de un conflicto permanente

Escritos en el viento. Narraciones y poemas en torno a Dylan

Cuentos de amor de locura y de muerte

D. Juan de Austria. ¿Héroe o villano?

Teatro: Medea en el espejo, La noche de los asesinos, Palabras comunes

Analectas

Ixquic. Antología internacional de poesía feminista

Un yanqui en la corte del rey Arturo

San Manuel Bueno, mártir

Leyendas

El «infinito mapa» de Borges: Miradas periféricas

El caballero Gladiando

Dedicatorias

Escenarios

Oleaje de nubes… y calma

Gran Hotel Babylon
250 páginas
Cojamos un país, el nuestro, y un tiempo, el cambio de siglo, para no ir tan lejos. Es entonces cuando se producen una serie de casos que llevan a la inspectora Ángela Cienfuegos a viajar hasta lo más profundo de la condición humana. La raíz del mal anida también en los adolescentes y desgraciadamente va produciendo masacres cada cierto tiempo, cuando menos se espera: Columbine, Oregón, Chihuaha. Tanto se implica en su viaje al infierno que no puede evitar que le estalle una bomba entre las manos. ¿Se libra? El lector asistirá, página a página, al montaje de esa bomba de relojería que anida en el sujeto y palpita en los bajos de nuestra misma comunidad: el enemigo puede vivir tan cerca que sea incluso nuestro “ser más querido”. ¿Qué sociedad es esta que engendra monstruos en nuestra propia camada? El penúltimo lo vimos en Cataluña, marzo del 2015, el último nadie sabe desde donde acecha porque el caldo de cultivo del que se alimenta sigue siendo el mismo que el de aquel inquietante cambio de siglo. Nuestro país solo es una raíz del gran árbol del bien y del mal, para no ir tan lejos.
Asesinos de instituto
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Formatos | Digital, Papel |
Le recomendamos …

¿Quieres ser mi amigo?

La caza del marido y otros escritos de humor

El negrero

Cañas y barro

La princesa de Clèves

El rayo verde

La vejez, esa eterna juventud









