Información adicional
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Páginas | 66 |
| Formatos | Digital, Papel |
Sonetos desesperados
Vivimos en un mundo lleno de enfermedades, de miserias, de guerras, de injusticias… Hoy, más que nunca, hace falta una buena dosis de Romanticismo. Esta corriente, tan necesaria y tan denostada por tantos, se originó tras una profunda crisis social e ideológica, con la idea de que la razón no era suficiente para explicar esa dura existencia, que es repudiada de plano. Se enfatizan la subjetividad y las emociones. El autor romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Por eso, las obras suelen representar tiempos pasados –se idealizan épocas anteriores– o lugares lejanos. El artista se refugiaba en sí mismo y se aislaba de la sociedad: era un genio incomprendido, de vida atormentada. El carácter onírico también tiene su protagonismo: el movimiento expone situaciones relativas a los sueños, las pesadillas y las fantasías. Nos muestra trances en los que la imaginación se libera del sentido de la razón, incluso a través de contenidos tabúes, oscuros y satánicos. Es en este caldo de cultivo donde nacen los Sonetos desesperados. En ellos se respira un poso de amargura y desesperación; un halo romántico y, por ende, trágico. El presente es horroroso; el futuro también se rechaza porque no existe, y el pasado lo inunda todo, como el único cabo al que asirse tras el naufragio. Aparecen temas como los celos, el amor imposible, la muerte, la incomprensión, la soledad, el sexo latente, la ausencia, la nostalgia y un profundo pesimismo vital.
Le recomendamos …
Comedia de las imágenes
Conforme paso y lo vivo
Cimarrona
Cartografía de las revelaciones
Diario de los sonidos
Cielo, viento, estrellas y poesía
Hasta el final de la tristeza
De las pérdidas, la cuenta
A(mar)es
La marcha de la sombra
Indicios. Poemas escogidos
Pájaros de silencio
Sansón Nazareno
Cuerpos, teorías, deseos. Poemas escogidos
Retrato desde la cuerda floja
Salmo de cenizas
Del amor y el desamor. Poemas escogidos
En el réquiem de los ciruelos
El hueco
Arca de los afectos
Vivimos en un mundo lleno de enfermedades, de miserias, de guerras, de injusticias… Hoy, más que nunca, hace falta una buena dosis de Romanticismo. Esta corriente, tan necesaria y tan denostada por tantos, se originó tras una profunda crisis social e ideológica, con la idea de que la razón no era suficiente para explicar esa dura existencia, que es repudiada de plano. Se enfatizan la subjetividad y las emociones. El autor romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Por eso, las obras suelen representar tiempos pasados –se idealizan épocas anteriores– o lugares lejanos. El artista se refugiaba en sí mismo y se aislaba de la sociedad: era un genio incomprendido, de vida atormentada. El carácter onírico también tiene su protagonismo: el movimiento expone situaciones relativas a los sueños, las pesadillas y las fantasías. Nos muestra trances en los que la imaginación se libera del sentido de la razón, incluso a través de contenidos tabúes, oscuros y satánicos. Es en este caldo de cultivo donde nacen los Sonetos desesperados. En ellos se respira un poso de amargura y desesperación; un halo romántico y, por ende, trágico. El presente es horroroso; el futuro también se rechaza porque no existe, y el pasado lo inunda todo, como el único cabo al que asirse tras el naufragio. Aparecen temas como los celos, el amor imposible, la muerte, la incomprensión, la soledad, el sexo latente, la ausencia, la nostalgia y un profundo pesimismo vital.
Sonetos desesperados
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Páginas | 66 |
| Formatos | Digital, Papel |
Le recomendamos …
Comedia de las imágenes
El hueco
En la tierra de los vivientes
Diario de los sonidos
Chispa de encendedor
Caverna fiel
Cielo, viento, estrellas y poesía
Agua
Crónica de mis años peores








