Miguel Catalán

156 páginas

“El cartel pone Fin de Trayecto. Hemos llegado, por fin, al último volumen de Seudología. En este proyecto viajero por el reino del espíritu que es Seudología han quedado apenas entrevistos por mis ojos algunos amenos paisajes de la comunicación humana en los que me habría gustado demorarme. A ello se debe quizá que en esta hora no me invada tanto la emoción extática o deportiva de haber alcanzado una cumbre virgen cuanto la más apacible y filosófica de haber consumado un viaje vitalicio. Aún así, el gobelino de estampas sucesivas que soñé a finales del siglo pasado ha cubierto todas las estaciones de la vida y todos los temas de la obra, de los dioses a los mortales y del autoengaño a la traición, esa perfidia que clava el puñal por la espalda, a la más amable mentira por amor que el lector tiene en sus manos. Nunca he pedido a los dioses el fin de estos trabajos, como escribe Esquilo en su Agamenón. Pese a la apariencia de haber estado bregando como un galeote todos estos años, lo cierto es que me ha costado levantarme del escritorio una vez desplegados los papeles del engaño: Seudología fue siempre una actividad absorbente. La tierna perseverancia en una obra tan vasta quizá solo se explica por el viejo, modesto y quizá inexplicable sentido del deber cumplido.”