Elina Miranda Cancela

264 páginas

Dioniso en las Antillas evidencia que sólo el trabajo investigativo a conciencia y profundidad, en el que se trasluzca la obsesión por llevar adelante el planteamiento, es lo único que rompe la abulia colectiva ante el espectáculo teatral, tomado con frecuencia muy a la ligera y hasta peyorativamente. Elina Miranda demuestra que la vigencia escénica es textual, investigativa, y que el teatro no es solamente la formulación momentánea del montaje, aunque cada montaje forme parte de él. Hay, como ella hace, que revivirlo a través de la investigación crítica cuando, como en su caso, sentarse en la butaca para ver a una Antígona, una Medea, una Electra, una Casandra, representa traspasar el pórtico de los Atridas y subir a escena metateatralmente como quien penetra en un anfiteatro ateniense para ver en escena varias producciones al mismo tiempo, las de la antigüedad clásica de donde proceden y la inmediata y dionisíaca de la realidad antillana que nos circunda, como si la erudición vivificara a Dioniso al mismo tiempo que nos vivifica.

Matías Montes Huidobro