«El cristianismo nos robó la cosecha de la civilización antigua, y más tarde nos robó la cosecha de la civilización del Islam. El maravilloso mundo morisco de cultura, en España, que en el fondo nos es mucho más afín y habla a nuestros sentidos y a nuestro gusto mucho más que Roma y Grecia, fue pisoteado (no digo por qué pies). ¿Por qué? Porque era noble, porque debía su nacimiento a instintos viriles, porque afirmaba la vida con los más raros y preciosos refinamientos de las costumbres moriscas… Más tarde los cruzados combatieron una cosa ante la cual les hubiera sido mejor postrarse en el polvo, una civilización frente a la cual hasta nuestro siglo XIX puede aparecer muy pobre, muy tardío. Ciertamente, los cruzados querían hacer botín: el Oriente era rico… Despojémonos de prejuicios: los cruzados fueron la más alta piratería, y nada más. La nobleza alemana, en el fondo nobleza de vikingos, se encontró en su elemento con las cruzadas: la iglesia sabía harto bien de qué modo se podía ganar a la nobleza alemana… La nobleza alemana, que fue siempre lo que fueron los suizos, los mercenarios para la iglesia, siempre al servicio de los malos instintos de la iglesia, estaba, sin embargo, bien pagada… Precisamente con la ayuda de las espadas tudescas, del valor y la sangre tudesca, condujo la iglesia su guerra mortal contra todo lo que es noble en la tierra».
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Nicolás Maquiavelo 110 páginas «No es preciso que un príncipe posea todas las virtudes citadas, pero es indispensable que aparente poseerlas. Y hasta me atreveré a decir esto: que el tenerlas y practicarlas siempre es perjudicial, y el aparentar tenerlas, útil. Está bien mostrarse piadoso, fiel, humano, recto y religioso, y asimismo serlo efectivamente; pero se debe estar dispuesto a irse al otro extremo si ello fuera necesario. Y ha de tenerse presente que un príncipe, y sobre todo un príncipe nuevo, no puede observar todas las cosas gracias a las cuales los hombres son considerados buenos, porque, a menudo, para conservarse en el poder, se ve arrastrado a obrar contra la fe, la caridad, la humanidad y la religión. Es preciso, pues, que tenga una inteligencia capaz de adaptarse a todas las circunstancias, y que, como he dicho antes, no se aparte del bien mientras pueda, pero que, en caso de necesidad, no titubee en entrar en el mal». Bastaría solo ese párrafo para justificar la lectura de este clásico humanístico que va más allá de un simple recetario de la estructura interna del poder para ejercerlo porque en él se plasma también la experiencia de múltiples culturas en el arte de ser prudente y eficaz. -
José Ingenieros 160 páginasEn las generaciones sin ideales se advierte una sorda confabulación de mediocridades contra el mérito. Todos los incapaces de crear su propio destino conjugan sus impotencias y las condensan en una moral burocrática que infecta a la sociedad entera. Los hombres aspiran a ser medidos por su rango de funcionarios; el culto cuantitativo de la actitud suplanta el respeto cualitativo de la aptitud. El hombre que se postra ante el rango de fetiches pomposos, logra hacer carrera en el mundo convencional a que sacrifica su personalidad; lo merece. Su destino es frecuentar antesalas para mendigar favores, perfeccionando en protocolos serviles su condición de siervo.
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Franz Kafka 86 páginasLa metamorfosis fue escrita en 1912, aunque no fue publicada hasta 1916. Está considerada una de las obras maestras del siglo XX y, sin duda, una de las que mejor y más fielmente resumen el concepto “kafkiano”. En el sorprendente mundo en el que despierta su protagonista se expresan en toda su fuerza y toda su crudeza sentimientos como la soledad o la exclusión del distinto, del que no puede ser considerado, de ninguna manera, como un igual. A través de la transformación física que sufre Gregorio Samsa, se da visibilidad a la fragilidad y a los límites de las relaciones humanas. Se puede considerar que en esta obra, Kafka deja al descubierto los fundamentos sobre los que, con frecuencia, se basan estas relaciones personales: el egoísmo, el interés y el beneficio que pueda aportarnos la otra persona. A causa de su metamorfosis, Gregorio Samsa se ve repudiado por su familia y tratado en función de su nuevo aspecto, de sus nuevas características. El único alivio posible para su familia es la desaparición de Gregorio.Tal vez, la transformación de Samsa represente la que sufren los seres humanos cuando alcanzan una edad avanzada, se ven aquejados de graves enfermedades o en cualquier otra situación que obligue a sus más allegados a dispensarles todo tipo de atenciones y cuidados. La metamorfosis es la puesta en escena de los miedos con que enfrentamos los cambios en las personas de nuestro entorno.
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Francis Bacon 58 páginasLa utopía escrita por Francis Bacon refleja una propuesta de la ciencia como núcleo de una sociedad más justa, en pos de alcanzar la armonía universal. En Nueva Atlántida los hombres logran la felicidad debido a su perfecta organización social, centrada esta en la naturaleza, en los preceptos científicos equilibrados y los humanísticos métodos de gobierno. En Bensalem se hace una apología al conocimiento como lo más preciado. La naturaleza en concordia con el hombre es otra de las claves de esta utópica ciudad a la cual el hombre siempre aspira habitar.
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Lucio Anneo Séneca 58 páginasLas obras filosóficas de Lucio Anneo Séneca (ca. 4 a.C.-65 d.C.) han ejercido un duradero influjo sobre la cultura occidental y contienen una formulación significativa de las ideas del estoicismo maduro. Sobre la felicidad «De vita beata» plantea algunas cuestiones centrales de la ética antigua: la relación del placer con la virtud y con la felicidad, el ideal humano, la figura del sabio, la significación del concepto de naturaleza aplicado al hombre, la justificación de las riquezas, los supuestos religiosos de la ética.
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Marco Aurelio Bastaría una pequeña selección de las Meditaciones de Marco Aurelio para ubicarlo en el lugar significativo que ostenta en la historia de la antigüedad. Su obra ha sido libro de cabecera de muchos gobernantes y sabios a través de siglos. Su vigencia es indudable: «Es preciso tener siempre presente esto: cuál es la naturaleza del conjunto y cuál es la mía, y cómo se comporta esta respecto a aquella y qué parte, de qué conjunto es; tener presente también que nadie te impide obrar siempre y decir lo que es consecuente con la naturaleza, de la cual eres parte». «Concibe sin cesar el mundo como un ser viviente único, que contiene una sola sustancia y un alma única, y cómo todo se refiere a una sola facultad de sentir, la suya, y cómo todo lo hace con un solo impulso, y cómo todo es responsable solidariamente de todo lo que acontece, y cuál es la trama y contextura». «Te equivocas, amigo, si piensas que un hombre debe calcular el riesgo de vivir o morir, incluso siendo insignificante su valía, y, en cambio, piensas que no debe examinar, cuando actúa, si son justas o no sus acciones y propias de un hombre bueno o malo». -
Emilia Pardo Bazán 182 páginasEstos «Cuentos de amor» de Emilia Pardo Bazán demuestran su talento narrativo y fina sensibilidad, un gran conocimiento del ser humano y un deseo irrefrenable de dejar al desnudo sus pasiones, debilidades y tropiezos racionales con los que se teje y desteje la mortal madeja de su destino. Situados en la transición entre el romanticismo tardío y el modernismo, los cuentos que reúne este libro recorren varios registros, desde los tragicómicos y satíricos hasta los plenamente románticos.
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Francisco de Quevedo 136 páginasSiguiendo la línea iniciada por el «Lazarillo de Tormes», de autor desconocido, «La vida del Buscón» (o «Historia de la vida del Buscón, llamado don Pablos; ejemplo de vagamundos y espejo de tacaños») es un paradigma de la novela picaresca en idioma español, escrita por el genio barroco Francisco de Quevedo.
Publicada originalmente en 1626, circuló antes en copias manuscritas, algunas de las cuales se conservan hoy en día. Quevedo nunca reconoció haberla escrito, probablemente para esquivar problemas con la Inquisición, y este silencio sobre la obra, pese a que la autoría está fuera de toda duda, ha incrementado los problemas con su datación. Se han propuesto fechas que van de 1604 a 1620 e incluyen un proceso de reelaboración posterior en que Quevedo estaría trabajando hasta cerca de 1640.
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Vicente Blasco Ibáñez 156 páginas«La barraca», publicada en 1898, dio fama a su autor y descubrió al gran público el gran talento narrativo de Vicente Blasco Ibáñez. La novela se desarrolla en la Valencia del siglo XIX y describe con precisión las duras condiciones de vida de la población campesina. El tío Barret se ve imposibilitado para seguir trabajando la huerta que habían cultivado sus antepasados durante generaciones al no poder pagar el arrendamiento al propietario de la tierra, D. Salvador. Como consecuencia, todos los vecinos de la aldea, con Pepeta y Pimentó a la cabeza, se conjuran para impedir que nadie vuelva a trabajar en esa parcela. Entonces llegan Batiste y su familia que, acuciados por la necesidad, se instalan en la finca y acceden a cultivar las tierras abandonadas a cambio de dos años de carencia en el pago del arrendamiento correspondiente. A partir de ese momento se verán acosados infatigablemente por el resto de la comunidad.
El drama se desarrolla entonces entre las exigencias de los pobladores del lugar y la necesidad de supervivencia de Batiste y su familia. Tanto éxito tuvo la novela que en 1945 el mexicano Roberto Gavaldón la llevó al cine; y en 1979, León Klimovsky dirigió una serie de televisión para RTVE. -
William Hope Hodgson 174 páginasLa asombrosa facilidad de William Hope Hodgson para recrear atmósferas angustiosas y oprimentes fascinó a H.P. Lovecraft y los escritores de su círculo, muy influidos por él. Este volumen reúne los mejores relatos de terror que el autor dedicó a los misterios de las profundidades del mar. La soledad de los vastos desiertos de las aguas, el horror apenas insinuado, el acecho de entidades que están más allá de la esfera humana, la pesadilla creciente e insinuada, las embarcaciones abandonadas en la noche profunda de los mares inmóviles, son algunos de los temas de la presente selección, descritos con la intensidad y el suspense de un maestro del género.
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S. S. Van Dine 274 páginas Los crímenes del «Obispo» (en inglés «The Bishop Murder Case»), novela del escritor norteamericano S.S. Van Dine publicada en 1929, se ha convertido con los años en una obra de culto. Al ritmo de una de las tonadillas infantiles más conocidas de “Las canciones de mamá oca”, clásico cuento tradicional en versos, se van cometiendo violentos crímenes, mezclando así los asesinatos con el juego de niños. Sorpresa, suspense y crímenes se fusionan para cautivar al lector con múltiples puntos de giro.
