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Manuel Fernández y González En lo alto de Granada, donde la brisa susurra entre cipreses y fuentes, se alza la Alhambra, palacio de ensueño y testigo de siglos. En estas páginas, Manuel Fernández y González —uno de los grandes narradores románticos del siglo XIX— entreteje historia y fantasía para dar vida a un universo de sultanes, princesas, traiciones y milagros. Inspirado por la tradición oral y el fulgor andalusí, el autor recrea con pluma vibrante las antiguas leyendas que aún parecen latir entre los muros de estuco y los patios de mármol. Cada relato es una ventana a un mundo perdido, donde el amor y la fatalidad se entrelazan bajo la luz de las estrellas moriscas. Más que un libro de cuentos, La Alhambra. Leyendas árabes es un viaje al alma mítica de Granada, un homenaje literario a su pasado esplendor y una invitación a soñar. -
Charles Dickens El grillo del hogar, publicada en 1845, es la tercera entrega de una serie de cuentos que Dickens escribió en sucesivas Navidades, tras el éxito de Canción de Navidad (1843) y El carillón o Las campanas (1844). En esta ocasión, con una estructura casi teatral, Dickens construye un cuento fantástico en el que un grillo se transmuta en sucesivas hadas. La historia se desarrolla en tres días y está dividida en tres gritos. El grillo, símbolo de la paz en los hogares humildes, es el eje del relato: en el primer grito, el grillo está feliz; en el segundo, guarda silencio; en el tercero, vuelve a cantar de nuevo. Dickens ha escrito un poema en prosa sobre la vida del hogar y el cariño conyugal, un esbozo de la vida de las personas sencillas. -
Mary Shelly El fulgurante éxito internacional de Frankenstein ha eclipsado en parte la meritoria obra de Mary Shelley, quien además no pudo publicar en vida su obra maestra Mathilda, que tuvo que esperar ciento cuarenta años para ver la luz. Un relato sin duda marcadamente biográfico, que cuenta el lado oscuro de la historia de la propia escritora, fiel a la teoría romántica de que el mejor modo de expresar las pasiones es experimentarlas. Novela melancólica por antonomasia (lluvia, desesperación, sueños, muerte, pasiones, soledad en un brezal yermo), Mathilda explora la naturaleza del pesar, el poder del amor, la destrucción como consecuencia de desafiar a la naturaleza, el perverso poder del deseo. -
Carlos Jiménez de Parga La poesía que habita Entre la palabra y el cielo es un profundo diálogo entre la suma expresión simbólica del ser humano y los extensos dominios celestes, cual si de un homenaje a los anhelos de transcendencia a otro mundo mejor, más sublime y de inmensa belleza, se tratara. El significado de sus versos, escritos durante varios años, intentan seguir la estela de su obra antecesora (En la inmensidad del camino celeste, ed. Verbum, Madrid, 2020) y transmitir una renovada acepción del amor simbólico, dedicado a aquella enigmática musa, desde el punto de vista del idealismo transcendental, nunca distante de un enfoque neoplatónico acorde al canon de la antigua cultura cristiana. Además de los versos que tratan del citado tema a modo de poesía metafísica, no se dejan de lado aspectos de compromiso social sobre asuntos que se omiten o se soslayan del debate de las ideas en la cultura dominante de la contemporaneidad. Por tales motivos, la presente obra nos invita a deleitarnos en una lírica que procura recordar el buen hacer ético y estético de la poesía que comprende del Medievo al Renacimiento, consagrada por poetas como Dante o Petrarca, y del Siglo de Oro, con grandes literatos de nuestra lengua hispánica como son Garcilaso, Góngora, Quevedo o Lope de Vega. Valga por tanto este libro como escalera que le encumbre hasta los confines de un universo poético para dejar ya atrás la cansada rutina diaria desenfrenada, el odio como motor de vida, las desavenencias o nimiedades cotidianas con el fin de despertar sus sentidos y su pensamiento al mundo de nuevas ideas y principios, quizá alternativos, pero que animan a dirigir la mirada a los horizontes de verdadera belleza transcendental, siempre con los pies en la tierra. -
Carlos Efe África. Golfo de Guinea. Mediados del siglo XX. Finalizada la contienda civil en la metrópoli, un joven practicante llega con su familia a la colonia española de Guinea para desarrollar su labor sanitaria en un territorio duro y desconocido. Durante veinticuatro años luchará contra las enfermedades, la falta de higiene, los tratamientos de los curanderos y las malas artes de los brujos. Sus curaciones, muchas milagrosas a ojos de los nativos, los lleva a denominarlo Nguem-Nze, cola de leopardo, como símbolo de su fuerza y poder contra la enfermedad. En el mismo escenario temporal, un indígena, nacido en Bata y educado por misioneros claretianos, se convierte en un activo nacionalista radical siguiendo la estela de los líderes más significados, lo que le obliga a un continuo peregrinar clandestino por el territorio. En el marco de las experiencias reales del sanitario y las vicisitudes del independentista fang, se articulan historias personales que, como en un caleidoscopio, ofrecen una panorámica de la vida en aquel territorio y en aquella época. El contraste entre visiones opuestas del hecho colonial, sus claroscuros y contradicciones, logros y fracasos, acercan al lector a la Guinea anterior a su independencia, sin que falte el componente festivo de anécdotas y curiosidades en un relato en el que toman relevancia no sólo colonos y colonizados, sino también hechiceros, curanderas, caníbales rituales, sectas secretas, cultos ancestrales… Y la selva, omnipresente, protagonista final activa o pasiva de tantas historias. -
Pablo Neruda “Neruda nos devolvía a lo nuestro, nos arrancaba de la vaga teoría de las amadas y las musas europeas para echarnos en los brazos a una mujer inmediata y tangible, para enseñarnos que un amor de poeta latinoamericano podía darse y escribirse hic et nunc, con las simples palabras del día, con los olores de nuestras calles, con la simplicidad del que descubre la belleza sin el asentimiento de los grandes heliotropos y la divina proporción.”Julio Cortázar
“Neruda era un poeta para todos los gustos: para un público profano que lee rara vez y que, sin embargo, sabía de memoria los poemas románticos, los poemas líricos de Neruda, y también, al mismo tiempo, para un público mucho más exigente y riguroso porque hay también un Neruda experimental, el Neruda de la etapa surrealista, el poeta intuitivo, racional, visionario, justamente de Residencia en la tierra, el poeta épico, el poeta comprometido con la problemática política, cívica.”Mario Vargas Llosa
“Siempre he creído que Pablo Neruda es el más grande poeta del siglo XX en todos los idiomas. Tanto, que habiéndose metido en un callejón difícil —su poesía política, poesía de guerra— había siempre una gran poesía en todo lo que escribía. Era una especie de rey Midas: todo lo que tocaba lo convertía en poesía.”Gabriel García Márquez
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Abel González Melo La relatividad en el comportamiento cívico es el gran problema sobre el que esta obra medita. Fuera del juego, ficción documental de Abel González Melo, pone el foco en un punto crítico de la cultura y la historia que sigue intacto: la fractura que el extremismo ideológico produce en la empatía, en la conducta humana. Heberto Padilla es el mártir y el hereje de esa batalla que se da sobre su cuerpo y su psiquis. Su ordalía es la apoteosis de un dilema que aún nos deja perplejos, huérfanos. Volver a pensarlo, a humanizarlo, a concebirlo, es un acto de purificación de un asunto irresuelto en la realidad, pero que el teatro, con sus herramientas, puede despejar. La memoria, parece decirnos el dramaturgo, nos hará libres de los fantasmas que Padilla tuvo que habitar, encarnar y sufrir hasta su muerte, en el exilio, de un infarto de miocardio. Por ello esta obra es crucial para nuestros escenarios, porque se arriesga con sucesos que irradian una sombra mayor. Quemar esa sombra es deber del teatro.CARLOS CELDRÁN
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Francisco Ruiz Soriano La poesía de Miguel Ángel de Argumosa (Torrelavega,1923 - Madrid, 1966) analiza la estética de este poeta cántabro de la promoción del medio siglo junto a Manuel Arce y Alejandro Gago, profundizando en motivos y características. En su breve –pero frenética actividad cultural de poco más de una década– fundó y dirigió tres revistas: Alma (1949-1950), Yedra (1958) y Piedralaves (1957-1962); y publicó poemarios heterogéneos, además de los estudios: Antología de la poesía montañesa 1500-1963 (1963), Historia de la poesía montañesa (1964), Breve historia de la poesía española (1965) y Cien poemas del novecientos (1966). Argumosa es quizás el poeta con más apócrifos de la poesía española, pues suscribió poemas y artículos bajo diversos pseudónimos: Juan Francisco Valdés, Adolfo Bezanilla, Ernesto Segovia, Juan de Camplengo, Enrique Vara, Arturo Paster, Juan de Camargo, Humberto Lasso o Luis de Toranzo. Pulsó diversas estéticas y experimentó la poesía con variedad de tonos y ritmos hasta encontrar su auténtica voz poética; evolucionó desde la brevedad esencialista y el neorromanticismo hasta detenerse en el detalle descriptivo, el costumbrismo y el juego metapoético, llegando incluso al surrealismo y el realismo comprometido, sin olvidar la vertiente existencial y tremendista de Poemas sombríos (1963) y A muerte (1965), incluso destaca en su tiempo por practicar la écfrasis poética, en un momento en que la poesía social dominaba el escenario literario. -
J. M. Vargas Vila Ante las invasiones, los horrores y espantos sufridos por varios países latinoamericanos de la mano de los “Bárbaros”, en éste ensayo José María Vargas Vila hace un análisis de las consecuencias de esta guerra para todos los involucrados. En 1893 fundó en New York, su Revista Ilustrada: Hispano América. Más tarde en 1903 fundó Némesis en New York desde la cual criticaba al gobierno colombiano de aquel entonces y a otras dictaduras latinoamericanas, así como a las imposiciones del gobierno estadounidense. En esta revista publicó Ante los Bárbaros lo que motivó al gobierno de Washington a obligar a Vargas Vila a dejar Estados Unidos. Sin embargo este relato es una fuente de referencia para los lectores que buscan sumergirse en aquella época de guerra y acontecimientos ocurridos entre los Estados Unidos y América Latina. -
Yi Mun-Yol AGA. Sombra de un penumbroso amor pasado (2000) es una obra de madurez en la que, como pórtico, la voz coreana AGA alude a un distinguido y nostálgico canto clásico coreano. La novela relata las vicisitudes de su protagonista, Dangpyon, minusválida física y mentalmente, afectada por la marginación y por las dificultades para integrarse a los rígidos moldes que impone una sociedad tradicional; y transcurre en un espacio y un tiempo caros al autor: la aldea natal de los protagonistas y las décadas posteriores a la guerra de Corea. El relato se construye, por una parte, por la voz de unos pocos jóvenes profesionales que regresan al pueblo natal, años después de haberse instalado en Seúl, para recuperar la memoria de Dangpyon; y, por otra, por el habla singular de los habitantes del pueblo natal, en los que están depositadas las amargas experiencias sufridas por la protagonista. -
José Romera Castillo (ed.) La cadena de estudios del Centro de Investigación de Semiótica Literaria, Teatral y Nuevas Tecnologías, dirigido por el Dr. José Romera Castillo, sobre estos ámbitos artísticos es ya muy numerosa. Este volumen, editado por el mencionado profesor, Teatro, ciencias y ciencia ficción en las dos primeras décadas del siglo XXI -patrocinado por varias entidades (Academia de las Artes Escénicas de España, Asociación Internacional de Teatro del siglo XXI, Asociación Española de Semiótica, Instituto del Teatro de Madrid, además de la UNED)-, se centra en el estudio de las relaciones de estas áreas tan importantes en la cultura universal, que han tenido escaso cultivo. En el volumen, tras una introducción sobre el tema, se presenta, en primer lugar, una serie de aspectos generales sobre las relaciones del teatro con las ciencias y la ciencia ficción. Le siguen dos apartados, centrados tanto en las dramaturgias que suben al escenario piezas en español sobre el tema, así como en otras lenguas, en el siglo XXI. Un volumen muy novedoso en los estudios teatrales actuales. -
Félix Bello Vázquez Menos aquí que en parte alguna (por tratarse del estudio de una personalidad a la que le conviene la definición que Kant dio del genio) pretende el autor de este libro ser completo, lo cual le excusa de repetir lo que han dicho los numerosos críticos sobre el estilo de Santa Teresa. Se limita a consignar lo que no ha sido dicho completamente, y especialmente tiene la pretensión de dar a conocer que la imagen que ha creado la crítica de una Santa Teresa de estilo espontáneo, incorrecto y despreocupado de los recursos literarios es un tópico, que no se sostiene con un estudio riguroso de su obra. Al autor de este libro se le hace evidente que la escritora carmelita se adelantó a su época al optar por el estilo como modalidad psicológica individual. Esta individualidad exclusiva es la cualidad más sobresaliente de su obra literaria. Tras el estudio de las estructuras lingüísticas del Libro de la Vida, que fue escrito de un modo continuo, sin apenas ninguna clase de puntuación y sin volver nunca sobre lo escrito, el autor llega a la conclusión de que esa escritura única en la literatura universal está expresada casi siempre con buena corrección gramatical y que los errores en este campo fueron cometidos por los editores, que, salvo el escrupuloso Fray Luis de León, han desfigurado el original con transcripciones erróneas o con enmiendas desatinadas. Después de la evaluación de una serie de textos, al autor le ha parecido digno hacer una defensa de la lengua teresiana y reivindicar su dominio de las estructuras complejas de la oración, en contra de aquellos que le atribuyen un desconocimiento de los elementos de la subordinación oracional. Por lo que se refiere a la expresión de las experiencias místicas, Santa Teresa empleó el lenguaje específico de la mística y tiene el mérito de haber vigorizado la estilística de los contrarios y las paradojas, anticipándose unos quince años a San Juan de la Cruz. Otra aportación teresiana que se recoge aquí es el análisis del alma. En efecto, nuestra carmelita, es el primer escritor castellano que acertó a expresar los estados interiores y la fuerza del subconsciente. La última ambición de este estudio es hacer perceptible cómo en el Libro de la Vida aparecen dos estilos simultáneos. El tópico de una Santa Teresa de estilo sencillo y despreocupado de los recursos literarios no es totalmente cierto. La carmelita no es siempre fácil. Al lado de la expresión llana y coloquial está la difícil y la conceptista. El uso de uno u otro estilo está en función de la necesidad expresiva y la eficacia didáctica. Una forma particular suya es que con frecuencia se produce una relación de simultaneidad de los dos estilos, y así a continuación de un enunciado aparentemente en estilo llano e incluso coloquial descubrimos otro de cierta complejidad con procedimientos conceptistas.
