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José Manuel Camacho Delgado y Fernando Díaz Ruiz García Márquez es, por derecho propio, uno de los escritores clásicos de nuestra lengua, quizás el narrador más importante después de Cervantes, y como tal, su obra presenta múltiples capas interpretativas que parecen regenerarse con cada nuevo acercamiento crítico. Es por ello que aprovechando los fastos y alegrones caribes de sus primeros ochenta años, muchos especialistas (y no pocos diletantes) se han dado a la labor de cincelar de forma obsesiva las claves formales y temáticas de su universo inextinguible, poniendo en evidencia una vez más las inalcanzables cimas estéticas a las que ha llegado el Nobel colombiano, cuyas páginas son siempre una cascada de la mejor literatura escrita nunca en lengua española. A sabiendas de que no siempre es fácil decir cosas nuevas, el libro que presentamos fue pensado como un sentido homenaje al hijo del telegrafista de Aracataca, ahora que él también parece perderse por momentos en los meandros de la memoria, para habitar definitivamente, junto a Úrsula Iguarán, ese Macondo soñado por lectores de todas las lenguas, que no es sólo un lugar mítico, sino también un estado de ánimo que anida en la conciencia de sus seguidores. Gabriel García Márquez, la modernidad de un clásico es un libro de reconocimiento sincero al gran escritor colombiano, donde tienen cabida lecturas muy originales sobre su obra, lejos de las interpretaciones más encorsetadas que se han derivado de un mal entendido macondismo. -
Orlando Araújo Fontalvo 114 páginas Gabriel García Márquez es el más importante escritor colombiano de todos los tiempos y uno de los más grandes en lengua española. El autor que se puso el overol y se encerró en México a forjar una de las más portentosasmanifestaciones de la inteligencia del Caribe. Por ello, resulta tan válido este nuevo acercamiento, esta relectura a su novela Cien años de soledad a partir de las herramientas conceptuales de la crítica moderna. Esta obra rastrea la génesis, profundiza en el análisis y en la valoración de la propuesta estética e ideológica cifrada en la textura significativa de la obra cumbre del escritor colombiano. -
Ángel Díaz Arenas 500 páginas El conciso texto de presentación que el curioso lector tiene ante sus ojos le sorprenderá quizá por las insólitas (y sin embargo fundadas) afirmaciones que siguen. Le sorprenderá porque desea ser a la vez texto de presentación de un documento y de un ensayo de crítica literaria. Un documento con aspecto y voluntad de libro que exuda rigor y naturaleza de extracto fehaciente de un sin número de lecturas de la obra toda del Nobel colombiano y de buena parte de la inabarcable bibliografía sobre el escritor. Es una aportación crítica en la que el estudioso no ambiciona teorizar o aplicar metodologías que sabe exiguas para sus fines, sino puntualizar sobre datos opuestos, distintos o incluso contradictorios de la biografía del escritor; también anhela el investigador fijar los orígenes vivenciales de una buena partida de textos del autor que son ecos de sus obras precedentes, recuperar textos, indagar y hurgar en contenidos glosados, parodiados o autotextualizados en la primera entrega de sus memorias (Vivir para contarla); y logra asimismo rememorar momentos capitales de la existencia y de las páginas memorables del gran fabulador de Aracataca que se nutrieron y sustentaron mutuamente. Si a lo dicho añadimos que Díaz Arenas ha escrito seis monografías sobre la obra del autor, no parece exagerado cerrar con dos versos del poema “So long” del gran Walt Whitman: “Camarada, esto no es un libro; el que lo toca, toca a un hombre.” (“Comrade! This is no book; Who touches this, touches a man”). José Manuel López de Abiada ---------------------------------------------------------------------------- PRÓLOGO de José Manuel López de Abiada “La constancia de un lector y estudioso apasionado” I La amistad que me une al autor de este volumen sobre la obra in toto de Gabriel García Márquez y, más aún, el respeto científico que siento por sus escritos, me desaconsejan pedirle un breve apunte autobiográfico con sus datos personales y las etapas de su vasta vida laboral, académica y científica. Sus valores humanos y su recia rectitud me animan, sin embargo, a intentarlo desde mis parvos saberes, consciente sin embargo de la complicidad que me asegura el paisanaje: los dos somos cántabros; de la capital y del mar de Sotileza él; de los pueblos, los pastos y los montes de Peñas arriba quien esto escribe. Ambos somos de la tierra que sorprendió al culto Estrabón por la laboriosidad de sus habitantes, la valentía de sus madres y la existencia de una sociedad igualitaria tan distinta de la griega de la que él procedía. Sobre la diligencia y la valentía de las mujeres cántabras dejó escrito en su Geografía: “[...] no sólo en los hombres, sino también en las mujeres. Estas cultivan la tierra; apenas han dado a luz, ceden el lecho a sus maridos y los cuidan. Con frecuencia paren en plena labor [...]. Dice Poseidónios que [...] habiendo tomado para cavar un campo a hombres y mujeres a jornal, una de estas, que había sentido los anuncios del parto, por no perder el salario, se apartó cerca del lugar donde trabajaba, dio a luz y se volvió al punto a la tarea.” (Libro III, cap. IV, §18) II La pasión de Díaz Arenas por la obra de García Márquez se debe sobre todo a la fluidez de la prosa del nobel de Aracataca, a la perfección de sus narraciones y a su capacidad y virtuosismo a la hora de pergeñar y dar forma a textos que abarcan y se extienden -dicho sea en palabras del estudioso- “desde la escritura de una aventura” hasta la rigurosa ejecución de la “aventura de una escritura”. El mero parangón de Crónica de una muerte anunciada, Noticia de un secuestro y El general en su laberinto -creaciones que representan de manera singular y sublime la escritura de una aventura- con Cien años de soledad y El otoño del patriarca -ejemplos memorables de la aventura escritural- ilustra la maestría en el dominio de las técnicas narrativas del autor de Vivir para contarla. Por lo demás, su profundo conocimiento de la vida colombiana, reflejado en sus creaciones literarias y en sus artículos de prensa, se debe asimismo al cultivo del periodismo desde su juventud; y también a la experiencia y a los saberes adquiridos tanto en los equipos de redacción de periódicos varios a lo largo de su vida como en sus muchas actividades e iniciativas (la creación de la revista Alternativa (1974-1980 o la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano son las más conocidas, aunque no las solas). Para calibrar y analizar la envergadura y el alcance de la obra in toto de García Márquez, Díaz Arenas -crítico y teórico literario, cronista e historiador- soslaya la anécdota intrascendente y sacrifica el deseo de agradar en aras de la información. III Cuando le pido a Díaz Arenas el favor de resumir para los lectores en pocas líneas las razones que le han llevado a escribir el presente estudio, responde: “Con la redacción de mi libro busco rendir memoria y homenaje a uno de los escritores que ha sido, es y será importante (a pesar de la fragilidad de la memoria humana); un autor que ha dejado un ejemplo grande de «escritura» que ha sido mamada y vivida en la vida cotidiana, «aventura»; y, para de algún modo huir de ella, «escritura». Esta necesidad de vivir e imaginar le ha permitido ese parangón de «escribir aventuras», pero también de realizar «aventuras escriturales»; ahí radica la base de L’aventure d’une écriture de Claude Bremond, de La vitesse du récit de Jean Ricardou o bien del Discours de un récit de Gérard Genette. Sólo que hay que conocer esos textos y saber diferenciar entre un arte tradicional (contar, pintar aventuras) y otro moderno y «desfabulado» (expresar colores y palabras por su solo valor propio).” Una manera docta de silenciar, desde la humildad y la discreción que le caracteriza, que ha dedicado a la obra del escritor cinco libros. IV Concluidos el bachillerato en 1955, el servicio militar y la Escuela Superior de Comercio de Santander (1958-1962), el futuro romanista Díaz Arenas elige Burdeos y Perugia para cursar el «Diplôme d’Études Françaises» (1965) y el «Attestato di Conoscenza della Lingua Italiana» (1966). En 1969 obtiene el «Diplôme Supérieur d’Études Françaises» (Faculté de Lettres, Université de Rouen) y, dos años después, el «Diploma d’Abilitazione all’Insegnamento della Lingua Italiana» (Università di Perugia). En 1973 está en Munich, en cuya Universidad cursa estudios de Filología Románica y Germánica, que concluye en 1977 con la Licenciatura. Cuatro años después es doctor en Filosofía y Letras, con especialización en Filología Románica (Español-Francés-Italiano), por la Universidad de Salzburgo (Austria). En ese mismo año obtiene la Licenciatura en Filología Románica en la Universidad de Murcia, con especialización en Historia de la Lengua. En 1983 presenta con éxito su habilitación a cátedra universitaria en la Universidad de Salzburgo. En 1986 se doctora en Filología Románica, con especialización en Crítica Literaria, en la Universidad de Oviedo.Con respecto a los varios puestos que ha desempeñado a lo largo de su vida laboral, destaco los siguientes: el de catedrático de español (lengua y literatura) en dos liceos franceses; el de profesor de español en la Münchner Volkshochschule y en el Instituto Español de Cultura de Múnich (Instituto Cervantes), donde ejerció de bibliotecario científico y consejero cultural; el de docente de Filología hispánica (Literatura, Lengua, Crítica literaria y lingüística) en el Instituto de Filología Románica de la universidad de Salzburgo (1979-1991) y el de Visiting Professor (1991-1993) por el National Science Council Republic of China en la Fu Jen University de Taipei (Taiwan).Hasta mayo de 2002 ejerce de Bibliotecario Científico, año de su jubilación voluntaria. Sigue dedicado al estudio de las obras de García Lorca, Vázquez Montalbán, Jorge Semprún y Camilo José Cela, sobre los que ha publicado 25 libros. -
Jesús Fonseca Escartín 172 páginas"Entre el temor y el temblor, Jesús Fonseca es un poeta de intenso aliento lírico. Recuerdo los versos que dedicó a Esther, la amada inmóvil, en los que hablaba de la fragilidad de su cintura, de su cuerpo doliente que recorrió de orilla a orilla. Jorge Luis Borges elogió los poemas de la tierra y del alma escritos por Jesús Fonseca. Olvidar o marginar su dimensión literaria sería empequeñecer la figura de este gran escritor."
Luis María Ansón
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Diego Valverde (Ed.) 232 páginasEste libro recoge algunas de nuestras travesías con Álvaro Mutis. Es una bitácora de lecturas y vivencias por el mar mutisiano. Nuestro propósito es compartir con los lectores intrépidos estas cartas marinas para que otros se animen a enrolarse en nuestra tripulación.
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Gustavo Alfredo JácomeEn julio de 1999, entró en circulación Ortografía de la lengua española, obra de la Real Academia, revisada por las veintiún Corporaciones asociadas. La habíamos esperado algún tiempo. Mas, apenas iniciada la lectura, el libro se nos cayó de las manos. ¿Dónde “el magisterio docente de la Academia”? Hemos pensado entonces en los millones de educandos, escolares y jóvenes estudiantes. Preocupados por su aleccionamiento, sin atribuirnos autoridad alguna, hemos decidido tomar la plana y enmendar en ella los inesperados errores cometidos, precisamente, contra normas que constan en la Gramática de la lengua española, obra académica en actual vigencia. De manera alguna a lo Zoilo. Aunque el lector puede vislumbrar nuestro desencanto ante tan solemne deterioro.
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La Guerra Civil ha dejado una huella imborrable en la literatura y cultura española—eso es lo que se dice comúnmente. Pero la memoria no es una ni unánime (independientemente del lado representado), ni permanece intacta a lo largo de las generaciones. Los ensayos que se reúnen en este volumen, aunque parten de la idea de la literatura como un lugar de la memoria, exploran hasta qué punto ese lugar se constituye y se conserva a través de la lectura y del proceso interpretativo. De ahí que se hable de ‘guerras de la memoria’ al tiempo que se habla de ‘memoria(s) de la guerra.’ Desde las primeras obras escritas durante el franquismo por los sobrevivientes y exiliados, hasta la explícita reivindicación de los ochenta y la interrogación de la memoria que caracteriza a nuestros días, los colaboradores de este volumen abordan una problemática actual en toda su complejidad.
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Julio Ferreras Díez 516 páginas Los avances científicos en todos los órdenes han traspasado fronteras y abierto horizontes apenas antes imaginables, hasta el punto de que puede hablarse de un nuevo paradigma en la concepción del mundo, lo que implica nuevas exigencias que atañen principalmente a la educación, al menos tal como la entiende el autor de este libro, Julio Ferreras. Lejos de cualquier idea reduccionista, particularista, relativista o sectaria, el autor aboga por una educación global en la que confluyan los diferentes modelos científicos, sin olvidar las llamadas ciencias del espíritu, pues el progreso no debe ser solo material, sino también mental y espiritual. Por diferentes caminos y desde capítulos aparentemente diversos, el pensamiento del autor se encamina hacia todo lo que supone integración, unidad y síntesis. Y siempre desde la reflexión personal, bien asentada sobre voces autorizadas que ayudan a consolidar en firme su propuesta. Agustín Delgado, poeta y crítico literario, catedrático e inspector central de educación, dejó escrito sobre este ensayo: “Una ingente investigación… opus magnum sobre educación… una reflexión abierta sobre los principios y valores que debieran inspirar una Nueva Educación, alineada con asociaciones y escuelas que tratan de poner en práctica esas ideas, y con el apoyo de la Declaración de Chicago sobre Educación. Reflexiones apoyadas en citas de autoridades que las avalan, como el físico F. Capra, el psicólogo Jung, el antropólogo Teilhard, el filósofo Fromm, cuya característica común es la heterodoxia de sus posiciones respecto a las doctrinas imperantes; ellos son los avalistas de una toma de partido por una visión progresista y avanzada de la educación. Reflexión muy ambiciosa, sobre todo en la voluntad, con loable afán de exhaustividad, de armonizar tal diversidad de niveles y extremos en orden a poder configurar una doctrina completa sobre educación integral, holística”. -
Haim Nagid 88 páginas"Edición bilingüe Español - Hebreo".
La poesía autobiográfica de Nagid –la cual permite que nos asomemos al mundo interior del poeta, así como a sus vivencias tempranas y tardías –es honesta y valiente, de manera que es imposible permanecer indiferente ante ella. También el estilo de su poesía es peculiar y suscita curiosidad. La apertura y honestidad de la obra de Nagid está envuelta en un aura de suave ironía tragicómica. Sus descripciones de una realidad 10 dolorosa, caótica, incierta, son muy concretas y están enmarcadas dentro de las limitaciones formales de una poesía cuya rima y ritmo son cuasi clásicos. Su libro Siur be-ezor asur [Paseo en la zona prohibida] está compuesto de 88 sonetos que cumplen con las reglas de rima y ritmo convencionales, suscitando así una sensación de estructuración del dolor, de que éste ha sido demarcado con límites claros. La ironía tragicómica que distingue a esta escritura en su abordaje de temas sencillos y complejos conjuntamente, produce diversión aunque también conmueve y estremece. A este estilo debe añadirse la riqueza verbal, el uso de un lenguaje (hebreo) elevado, sofisticado pero no pedante, y suficientemente claro, el cual permite descubrir en cada nueva lectura niveles adicionales de la obra. Asimismo, el hecho de haber crecido en un ambiente religioso le ha permitido a Nagid insertar en sus poemas conceptos y motivos bíblicos, dando origen así a una novedosa e interesante dimensión de su obra.
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Pepita Jiménez Carreras 258 páginasPepita Jiménez Carreras logra, en este libro lleno de sensibilidad y de conocimiento, que las mujeres del Antiguo Testamento pasen del segundo plano en el que muchos las tenían relegadas a otro plano, de protagonismo absoluto, que era obligado que se les reasignara. No es tarea fácil reescribir algunos de los relatos de la Biblia; ni mucho menos hacerlo desde una óptica de mujer; ni lograrlo, además, sin dejar de sorprender y de admirar al lector. Tampoco puede ser sencillo bordear, sin caer adentro, lo que ha sido definido como crítica feminista o como perspectiva de género, cuando el empeño es hacer un libro acerca de las mujeres, según declara éste desde su título. Pero lo cierto es que estas Hijas de la Luna consiguen lo primero y trascienden las categorías segundas. Su indagación es libre y personal; no es rutina de escuela. La vía que abre hacia la Luna es, en esencia, la de la autora, aunque puede acabar siendo la de muchos.
José Manuel Pedrosa, Universidad de Alcalá
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Enrique Gallud Jardiel 128 páginas Historia cómica de España es una visión panorámica y divertidísima de las tonterías que los españoles venimos haciendo desde tiempo inmemorial. Esta crónica paródica de los tropecientos mil reyes de España y de sus chapuceros reinados presenta una imagen certera de las razones históricas que hacen a nuestro país tan diferente, como reza el lema publicitario. ¿Cómo no vamos a ser el hazmerreír del mundo, con el pasado que hemos tenido y las meteduras de pata de nuestros gobernantes, desde Viriato hasta la fecha? A los fundamentalistas políticos no les gustará este libro. Pero las personas abiertas de mente, las que quieran conocer realmente su pasado, las que sientan curiosidad por el comportamiento humano, las que posean sentido crítico y sentido del humor, las personas inteligentes, en suma, gozarán lo indecible con esta sátira histórica sobre esa querida merienda de negros tan nuestra a la que llamamos España.
