Gustave Flaubert escribió Memorias de un loco cuando tenía diecisiete años, un libro en el que, desde un punto de vista autobiográfico, arremete contra todos los convencionalismos de la época. La obra se publicó por primera vez por entregas en La Revue Blanche desde diciembre de 1900 hasta el año siguiente y en ella el autor detalla la vida y el progresivo desapego de la realidad del protagonista, que se sumerge en un ambiente imaginario que le sirve como vía de escape. Flaubert se centra en los profundos conflictos que experimenta el protagonista, quien, harto de su realidad, comienza a plantear una serie de preguntas, principalmente respecto a las jerarquías sociales de la época. Además, pierde su identidad y se enfoca únicamente en perseguir las cosas buenas de la existencia, como las mujeres bellas, el dinero o el lujo, todo ello en medio de un mundo imaginado construido por su fluida imaginación.
-
María José Menéndez Arias Un estudiante universitario rompe por completo con sus padres y hermana a consecuencia de un desencuentro familiar. Al cabo de muchos años ese joven, culto y reflexivo, se resiste a participar de la vorágine capitalista de producción y consumo: subsiste viviendo como un okupa y haciendo juegos malabares en un semáforo de Madrid. Por azar, ahí se reencuentra con su primer amor adolescente y con su hermana, quien le informa de que durante su ausencia ha fallecido su madre. Esta devastadora noticia lo confronta al paso inexorable de la vida y a la pérdida de sus padres, a quienes abandonó años atrás sin ser consciente del riesgo de que esa separación se hiciera irreversible. Mientras el protagonista demora el regreso al hogar paterno, tratando de prepararse para el retorno y vivir su aventura amorosa, varios personajes de su familia y entorno cercano lidian con sus propias peripecias vitales. Se enfrentan a cuestiones cotidianas: las relaciones de pareja, la crianza de los hijos, la gestión de expectativas de la propia vida y la muerte. Nos muestran las dudas del hombre o mujer contemporáneos en relación con su forma de vida. ¿Es posible para un individuo, enfrentado a la necesidad de subsistencia, apartarse del sistema que hoy impera en el mundo occidental para vivir de otro modo? La edad, los instintos y la salud ejercen una influencia decisiva sobre las personas; y el engranaje social es más poderoso que los individuos. -
VV. AA. El hombre, antes de ensimismarse en sus miedos y angustias, incluso antes de descubrir el amor y sus tormentosas bendiciones, fijó sus ojos en la naturaleza. A ella acudió para representarla en las paredes de sus cuevas y narrar con afiladas piedras su diálogo mudo con la intención de preservar su relato. Después, las primeras civilizaciones supieron conciliar la atracción por la naturaleza y congeniarla con el universo de sus múltiples emociones. Sin embargo, en aquellas civilizaciones no quisieron deprenderse del misterio y la atracción de la naturaleza que les rodeaba, y depositaron en ella -árboles, ríos y montañas- mágicos poderes protectores, para que intermediara con el misterio de lo desconocido. Así, desde los poetas antiguos de China y del Extremo Oriente, como de Mesopotamia alternaban sus odas dedicadas a la intimidad con las que cantaban y celebraban la naturaleza, llegando incluso a convertirla en metáfora expresiva en sus composiciones. Una tradición, ese dialogo con la naturaleza, que árabes, griegos y romanos hicieron suyas, adaptada de acuerdo con su cultura y que se ha extendido a las nuestras. -
Alejandro Martínez Contemporáneamente, la relación filosofía-literatura ha alcanzado un desarrollo inigualado. Tal vez, la diferencia entre ambas es más aparente de lo que puede creerse a primera vista. La filosofía contemporánea ha mostrado un gran interés por la preocupación por el lenguaje, por la precisión de su significado, sus posibilidades como realidad y su efectiva relación, si es que la hay. La cuestión lingüística ha ido absorbiendo cada vez más a la filosofía, que se ha visto forzada a referirse al lenguaje como obligado punto de partida, más o menos directamente, según el caso. En algunos casos, el filósofo se ve atraído por la poesía y se observa la presencia filosófica en la literatura. Así, es permisible preguntarse si en ciertas ocasiones ambas disciplinas no muestran, como Jano, dos caras de una misma realidad. Filosofía y literatura, un tema prometedor de meditaciones estimulantes. Aún es temprano para decir, mucho menos asegurar, si se alcanzará su identidad mediante la correspondiente identificación, ya que aún se muestran separadas y, a lo más, tangentes entre sí. Este trabajo tiene como finalidad dejar constancia de tan fascinante tema. -
Edith Wharton Edición crítica y bilingüe de Jesús Isaías López La presente edición, Poemas de la inocencia, presenta una concienzuda selección de los procesos líricos de Edith Wharton (1862-1937), conocida especialmente por su novela La edad de la inocencia (1920). Esta edición recoge buena parte de la poco conocida poesía de Wharton, siendo, por tanto, la primera interpretación, traducción y lectura que se vierte al español del poético “aliento vital” de la autora, en cuya poesía se advierte la pureza de un alma sensible, desnuda y desprovista de oropeles académicos, cualidades que reivindican una mirada reaccionaria hacia su mundo y su época, desde un enfoque muy diáfano que hace de la “inocencia” el pilar central de una poesía que evoca dioses y diosas griegos, recorre buena parte de la historia del arte, nos sumerge en paisajes de ensueño, reviviendo con frecuencia amores rotos y amores idílicos, así como reconociendo las grandezas y miserias de su mundo. Estamos ante una poesía norteamericana de fin de siècle y de entreguerras que, de una parte, presagia la decadencia del héroe americano y, de otra, anticipa un modernismo poético con Europa como telón de fondo y marco de inspiración. -
Xavier Carbonell Un desconocido naufraga en Cabo Lagarto, tierra de tabaco y de mujeres prohibidas, en la costa occidental de una isla. Sin memoria ni lenguaje, recorre un laberinto de símbolos, paraísos perdidos, monasterios, barcos piratas y ciudades en ruina. La travesía, que ocurre tanto en el espacio como en la evocación, está marcada por la presencia de enemigos que lo maldicen y amantes fugaces, espectrales como el viajero. Sumergido en la búsqueda de un padre y de un recuerdo esencial, encuentra consuelo en la tranquilidad de los habanos y la conversación con los fantasmas. Entre la fábula y la narración de aventuras, esta novela aborda la paradoja del hombre frente al tiempo, el viaje y la seducción de la muerte. -
Táleb Alrefái Traducción de: Angelina Gutiérrez Almenara y Luis Miguel Pérez Cañada Nechdi el Marino es la biografía novelada del navegante kuwaití Ali bin Násser Al Nechdi y la reconstrucción literaria del naufragio de su último barco, ocurrido en aguas del golfo Arábigo el 19 de febrero de 1979. A medio camino entre la realidad y la ficción, el rechazo y la nostalgia, el presente y el pasado, la mirada de este león de mar a la edad de setenta años evoca los valores de un mundo que ya no existe, un mundo periclitado como consecuencia del descubrimiento y la explotación del petróleo, y de la invención de las ostras artificiales por parte de los japoneses. Tomando como punto de partida la obra Sons of Sindbad (1940) del marino australiano Alan Villiers, con quien el protagonista compartiría un año de singladuras por las costas del Índico y de África, esta obra escrita con una lengua sencilla y próxima es un canto melancólico a la navegación de los grandes veleros, a la sacrificada vida de marineros y pescadores, y a una sociedad que un día decidió darle la espalda al mar que había sido su principal sustento. Traducida a varios idiomas, Nechdi el Marino fue finalista del International Booker Prize de Ficción Árabe en 2018. -
Egidio García García Más allá de la biografía y el pensamiento del escritor Baltasar Gracián (1601 - 1658), se resalta en este libro la sabiduría práctica, es decir, la capacidad humana de saber elegir. Tanto al que llega pronto como al que llega tarde la vida le castiga. Entretanto, algunos se mueven en el término medio y con sabiduría práctica consiguen aquello que pretendían. Para estos, con independencia de su estamento, escribe Gracián sobre la amistad, la felicidad, la conversación, la educación o el gusto, sobre la discreción, el arte de elegir, la prudencia, el conocimiento, el secreto o el silencio. Todo ello para desvelar que el hombre vive en el engaño y no es tan bueno como presume. Solo aquellos que no se resignan a ese engaño serán capaces de ver a través del ingenio el interior y el exterior del hombre, emplazándose para mejorar su naturaleza desde la prudencia y el buen gusto. Tarea difícil por el vacío moral del mundo y la soledad del individuo barroco, que vive en una sociedad en crisis y fracturada por la Reforma. Fractura que también se produce en la vida del escritor con el asesinato de su protector, el Duque de Nochera, a manos de Olivares. Su hilo de esperanza en la condición humana se rompe con este hecho, que considera injusto y que demuestra la corrupción de la política. Lo mismo que la envidia de sus mediocres congéneres en busca de su aniquilamiento. No podrán; será capaz de mantener la compostura y la entereza durante los últimos años de su vida defendiendo tenazmente la condición humana y su libertad moral. -
Pedro Antonio de Alarcón Viajes por España, de Pedro Antonio de Alarcón, se publica por primera vez en 1833, en pleno auge de la narrativa de viajes, característica de los escritores románticos. En esta obra el autor andaluz mezcla las leyendas populares tradicionales con la crónica histórica en un periplo que le lleva a visitar el Monasterio de Yuste, Salamanca, Madrid, Santander o Toledo. Alarcón también escribió otros libros con esta temática, como Diario de un testigo de la guerra de África (1859), De Madrid a Nápoles (1861) o La Alpujarra (1873). -
Antonio Batres Jáuregui “Los indios de nuestros tiempos no pueden dar ningunas noticias acerca de la historia de ese pueblo desconocido; los que vivían hace trescientos años, al tiempo del descubrimiento de América, tampoco han dicho nada de que se pueda siquiera inferir una hipótesis; las tradiciones, que son monumentos perecederos y sin cesar renacientes del mundo primitivo, no dan luz ninguna; y sin embargo, no se puede poner en duda que allí vivieron miles y miles de nuestros semejantes. ¿Cuándo llegaron pues? ¿Cuál fué su origen, su destino y su historia? ¿Cuándo y cómo perecieron? Nadie lo podrá decir. ¡Cosa extraordinaria! Hay pueblos que han desaparecido tan completamente de la tierra, que hasta se ha borrado la memoria de su nombre; se han perdido sus lenguas; su gloria se desvaneció, como un sonido sin eco; pero ignoro si existe uno sólo que no haya dejado, por lo menos, un sepulcro en recuerdo de su paso por este mundo. ¡Ay! y que de todas las obras del hombre, la más durable sea la que pinta mejor su existencia perecedera y fugaz. Aunque el vasto país lo hayan habitado numerosas tribus de indígenas, se puede decir con justicia que en la época del descubrimiento, no formaba todavía más que un desierto. Los indios lo ocupaban, pero no lo poseían, supuesto que el hombre se apropia el terreno por medio de la agricultura, y los primeros habitadores de la América del Norte vivían del producto de la caza. Sus implacables preocupaciones, sus pasiones indómitas, sus vicios y lo que tal vez es más, sus virtudes agrestes, los entregaban á una destrucción inevitable. La ruina de esos pueblos se ha entablado desde el día en que arribaron allí los europeos; desde entonces, siempre ha sido continuada; y acaba de verificarse en nuestros tiempos. La Providencia, colocándolos en medio de las riquezas del Nuevo Mundo, no les había dado al parecer sino un corto usufructo; y como que sólo estaban allí interinamente. Esas costas, tan bien preparadas para el comercio y la industria, esos ríos tan hondos, ese inagotable valle del Mississipí, ese continente todo entero, se ostentaba entonces como la cuna aún vacía de una nación grandiosa”. -
EsquiloPrometeo encadenado es una tragedia de la antigua Grecia, tradicionalmente atribuida a Esquilo. La tragedia se basa sobre el mito de Prometeo, un Titán que desafía a los dioses y da fuego a la humanidad, actos por los que es sometido a un castigo perpetuo. Hay pruebas de que era la primera parte de una trilogía, pero de las otras dos partes, Prometeo liberado y Prometeo portador del fuego, tan solo quedan fragmentos.
-
S. S. Van Dine El escarabajo sagrado es la quinta novela de la amplia saga que le dedicara S. S. Van Dine al singular detective Philo Vance, un investigador culto, educado y laborioso que caló en el gusto de los amantes del género policíaco durante las décadas de los años veinte y treinta. La novela, escrita en primera persona por el ayudante de Vance, comienza cuando Donald Scarlett descubre el cadáver del filántropo Benjamin H. Kyle a los pies de la estatua de Anubis en el museo egipcio propiedad del egiptólogo Mindrum Bliss. Un escarabajo azul, sello de los faraones, es encontrado a su lado. Ante la pregunta de si la causa de muerte fue un accidente o un asesinato, Scarlett recurre al detective Philo Vance. Miembros del departamento de policía y el fiscal del distrito John Markham, acompañan a Vance en la investigación. Basada en las numerosas pruebas, la policía cree tener en sus manos al asesino, pero Philo Vance tiene otras ideas. Este singular detective, de origen aristocrático, hacía gala de una brillante locuacidad que proporcionaba a las novelas de S. S. Van Dine una riqueza lingüística poco frecuente en otras narraciones detectivescas. Estaba dotado de una portentosa capacidad analítica y un agudo olfato para indagar en los rincones más hondos de la psicología humana. Van Dine le dedicó 12 novelas entre las que sobresalen: Los crímenes del Obispo, El asesino fantasma y El crimen de Benson.

