Información adicional
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Páginas | 868 |
| Formatos | Digital, Papel |
Yo, poeta
Compilación, prólogo y notas: Virgilio López Lemus
Buesa alcanzó en vida una popularidad inusitada, tanto dentro de Cuba, como en el orbe del idioma español. Todavía hay personas en Hispanoamérica, incluso en España, y muchísimas en Cuba, que recuerdan de memoria sus versos, los cuales fueron gala en recitales de declamadores, sirvieron como letras de canciones, fueron oralizados por la radio y la televisión, y hasta declamados a veces parcialmente en algunos filmes. Pasaron manuscritos de mano en mano, se los leyeron entre sí novios de todas partes o sirvieron para declaraciones amorosas. Tal currículo emocional no siempre fue del agrado de los cultos e incisivos críticos; muchos de ellos han seguido considerando a Buesa como un bardo inferior, de calado emotivo populista, y por ello solía ser desposeído de mención o estudio en historias literarias, diccionarios, tesis académicas o de la profusión crítico-ensayística. Pero Buesa sigue vivo con su poesía al hombro. O mejor sea dicho: su poesía sigue viva, arrastrando consigo el nombre de su creador.
Le recomendamos …

Largo y tendido

Haikus de duelo

Inconsecuencias

Los viajes venturosos – Venturous Journeys (edición bilingüe)

La dantesca vida de Philip Orsbridge

Cuentos cubanos del siglo XX

La belleza de la inutilidad

Últimas noticias desde Tebas

Caverna fiel

El saber generoso e iluminador. Artículos y ensayos

Cartas a Pedro

El beso de la extranjera. Monumento porno - existencial al amor / The Kiss of the Foreign Lady. (Porn - Existential Monument to Love)

ABC-Hadario

Juan Jacobo. Una biografía y «Orestes», «Tú serás reina», «Con Claudia este verano»

Del regaño y sermoneo

Diario íntimo de la revolución española

La Habana era una fiesta
Compilación, prólogo y notas: Virgilio López Lemus
Buesa alcanzó en vida una popularidad inusitada, tanto dentro de Cuba, como en el orbe del idioma español. Todavía hay personas en Hispanoamérica, incluso en España, y muchísimas en Cuba, que recuerdan de memoria sus versos, los cuales fueron gala en recitales de declamadores, sirvieron como letras de canciones, fueron oralizados por la radio y la televisión, y hasta declamados a veces parcialmente en algunos filmes. Pasaron manuscritos de mano en mano, se los leyeron entre sí novios de todas partes o sirvieron para declaraciones amorosas. Tal currículo emocional no siempre fue del agrado de los cultos e incisivos críticos; muchos de ellos han seguido considerando a Buesa como un bardo inferior, de calado emotivo populista, y por ello solía ser desposeído de mención o estudio en historias literarias, diccionarios, tesis académicas o de la profusión crítico-ensayística. Pero Buesa sigue vivo con su poesía al hombro. O mejor sea dicho: su poesía sigue viva, arrastrando consigo el nombre de su creador.
Yo, poeta
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Páginas | 868 |
| Formatos | Digital, Papel |
Le recomendamos …

Triángulo de espías

Mil maneras de morir

Poesía Zen

Lila´s sorrows

Pentateuco poético




















