Información adicional
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Formatos | Digital, Papel |
Las estaciones del viajero
206 páginas
Por disímiles, curiosas y hasta paradójicas razones que les cabría a los lectores interesados averiguar, fue España uno de los pocos destinos finales o intermedios accesibles a los exiliados cubanos de los años 60 y 70 del siglo XX. Miles de ellos experimentaron así lo que su propio país entonces no les ofrecía: vivir el ocaso de una dictadura política (en este caso, la franquista) y el surgimiento de la democracia y de las nuevas libertades individuales promovidas espontáneamente por el pueblo (en este caso, la movida madrileña). El registro ficcional de dicha experiencia de la diáspora cubana —escasamente plasmada antes en su narrativa y realizada aquí de forma impecable y bien informada— hace de la historia de Alejandro Soler, el joven protagonista de Las estaciones del viajero, una pieza literaria que ya resultaba necesaria. Tras llegar al exilio con su familia e instalarse en Madrid en 1973, Alejandro busca integrarse a su nueva realidad, todo ello ahora bajo la mirada introspectiva de un narrador que lo descubre revisando su pasado y contraponiéndolo a su presente, en lo que finalmente constituye una aguda reflexión sobre no sólo una agitada España vista por unos ojos foráneos, sino también las agridulces circunstancias de todo destierro.
Jesús J. Barquet
Le recomendamos …

Generales y doctores

El gatopardo

La isla rota

Las impuras

Poesía completa

Los jefes

Eppur si muove. Urbano VIII & Galileo Galilei: una relación de amor y odio

Vida y embajadas de Girolamo Farnese, veneciano

Olas

Azúcar agridulce. Memoria, discursos y paisajes azucareros en la nación y la cultura cubana (1791-2017)

Teatralidad y cultura popular en Virgilio Piñera

El Martí que yo conocí

El reino de las sombras y Los espejos de Tuzun Thune

París Exprés

El tigre y la mansedumbre

Indicios. Poemas escogidos

La Alhambra

La letra escarlata

Relatos escogidos
206 páginas
Por disímiles, curiosas y hasta paradójicas razones que les cabría a los lectores interesados averiguar, fue España uno de los pocos destinos finales o intermedios accesibles a los exiliados cubanos de los años 60 y 70 del siglo XX. Miles de ellos experimentaron así lo que su propio país entonces no les ofrecía: vivir el ocaso de una dictadura política (en este caso, la franquista) y el surgimiento de la democracia y de las nuevas libertades individuales promovidas espontáneamente por el pueblo (en este caso, la movida madrileña). El registro ficcional de dicha experiencia de la diáspora cubana —escasamente plasmada antes en su narrativa y realizada aquí de forma impecable y bien informada— hace de la historia de Alejandro Soler, el joven protagonista de Las estaciones del viajero, una pieza literaria que ya resultaba necesaria. Tras llegar al exilio con su familia e instalarse en Madrid en 1973, Alejandro busca integrarse a su nueva realidad, todo ello ahora bajo la mirada introspectiva de un narrador que lo descubre revisando su pasado y contraponiéndolo a su presente, en lo que finalmente constituye una aguda reflexión sobre no sólo una agitada España vista por unos ojos foráneos, sino también las agridulces circunstancias de todo destierro.
Jesús J. Barquet
Las estaciones del viajero
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Formatos | Digital, Papel |
Le recomendamos …

Abilio Estévez. Entre la tradición y el exilio

Tifón

La guerra de las salamandras

El abuelo

La primera República

Los cuentos de Emilio

Cartas de mi molino









