Luis A. Aguilar Monsalve

116 páginas

El lector tiene en sus manos un volumen de relatos que no dejará de sorprenderlo. Inserto en la corriente del microrrelato o microficción, inaugurada en Hispanoamérica por el mexicano Julio Torri y que llega hasta el guatemalteco Augusto Monterroso, pasando por los argentinos Marco
Denevi y David Lagomenovich, entre otros, con brevedad certera y eficacia del lenguaje, este libro se asoma con ironía a ciertos aspectos inquietantes de la cotidianidad, a lo absurdo de lo obvio, a la sorpresa de lo inesperado, a la recurrente mirada a la infancia, que no siempre es un
paraíso, sin olvidar las cápsulas de un humor si no negro, al menos gris. “[…] Quiero que sepas que pasé un rato estupendo leyendo tus cuentos. Con todo lo que te gusta Cortázar no tocas el registro fantástico, pero en cambio exploras la condición humana y las desavenencias sentimentales de una forma muy delicada y profunda. Tu primer micro, de hecho, me parece genial”. Fernando Iwasaki […] su narrativa, a menudo, un trompe l’oeil […] [y] el lector es atrapado por un lenguaje estetizado adornado de referencias históricas y culturales que convierten la lectura en un acto de
compromiso intelectual y literario que no le dejará indemne”. David Choin […] I am overwhelmed over how beautiful your prose is. Your ability to describe scenes is remarkable! […] So much to think about because the stories have so many layers. Karen Meyn