Gerardo Pérez Sánchez

322 páginas

La historia de amor entre Isabel y Khafra se desarrolla de forma intermitente entre finales de los años veinte y mitad de la década de los setenta del pasado siglo. Ella ha nacido en Güímar en el seno de una humilde familia de pescadores, mientras que él, hijo de un profesor de Universidad viudo, reside en la ciudad de Viena. Los dos jóvenes viven realidades diferentes en mundos muy distintos. Se conocen con ocasión de la expedición que el padre del muchacho realiza a Tenerife para estudiar las famosas pirámides, sitas en la citada localidad del sur de la isla. Desde ese momento iniciarán una relación sentimental que les acompañará durante el resto de su existencia, pese a que sus respectivos destinos se empeñen una y otra vez en separarlos.

Muchos años después de la muerte de ambos, Cristina, nieta de Isabel, descubrirá por casualidad aquella historia de amor protagonizada por su abuela y, pese a la oposición del resto de miembros de la familia (decididos a no saber nada de lo que consideran “cotilleos injuriosos”), se afanará en desvelar una verdad apasionante que terminará influyendo en su propia vida.