"Luis María Sobrón en Poemas de la vida y la palabra persigue el más alto camino de la poesía. Busca en el tenue viento al otro, al que le tiende su emotividad. Define su poesía en un ramo fragante de aire, de sol, de nubes que siempre pasan. Así como en la poesía de Ungaretti, cuando el autor de Il porto sepolto canta: "M´Illumino/D´inmenso".
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Fernando Operé 200 páginas"Lejos de la poesía española creada en contradicciones y devaneos culturales en los que sesenta y setenta, Fernando sorbe las verdades antiguas de la poesía, los maestros indicadores del sentimiento, de la tradición, de la pureza comunicativa: Celaya, Otero, Machado, la duda temblorosa entre las generaciones del 27 y del 36 (Neruda, Aleixandre, Guillén y su contemplación serena y dramática del tiempo y del amor). Más allá o más acá, la mesurada reserva intelectual de la generación del cincuenta que acaso Fernando Operé recibe por afinidad moral y ética más que por filiación literaria.
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Oscar Wilde Salomé (1891) muestra, en un solo acto, una versión muy personal de la historia bíblica de Salomé, la hijastra del gobernante Herodes Antipas, quien pidió a su padrastro la cabeza de Jokanaan (Juan el Bautista) en una bandeja de plata, como recompensa por haber bailado ante él. Oscar Wilde añade al personaje de Salomé todo un argumento que trastoca la historia evangélica de Jokanaan. En la Biblia, Salomé pedía la muerte de Juan por instigación de su madre Herodías, a la que Jokanaan reprochaba convivir con Herodes a pesar de estar casada con Filipo, hermano de Herodes. En la obra de Wilde, en cambio, Salomé está enamorada (obsesivamente incluso) de Jokanaan (Juan), quien rechaza su amor. La petición de que sea decapitado se produce, pues, por despecho. Tras la muerte, en una combinación de eros y thanatos muy propia de la época. -
Táleb Alrefái 212 páginas¿Puede la literatura servirse de los mismos resortes que nos causa quedar expuestos a los demás? En las relaciones por las que apostamos, aquello que ocurre ¿es un espacio real o una realidad cambiante que nuestra mente se empeña en fabricar? ¿Leemos solo lo que nos interesa? Porque los sentimientos a veces se parecen demasiado a una ficción en estado puro, parte de la originalidad de esta obra se cifra en conseguir establecer esa analogía entre el arte de contar y las coordenadas anímicas que nos devoran. […]
Una voz valiente, creativa y original en el panorama literario actual, Táleb Alrefái, magnífico observador de la sociedad kuwaití contemporánea, se sienta a nuestro lado en ésta su tercera obra para contarnos, en la estructura de una novela polifónica, historias que se cruzan entre ellas con las que tendremos en común la insalvable necesidad de sentirnos identificados.
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Francesc-Andreu Martínez Gallego 348 páginasSamuel Ros (Valencia, 1905 – Madrid, 1945) fue un periodista, escritor y dramaturgo que abrazó en la década de 1920 los ismos vanguardistas y, en especial, el del llamado Humor Nuevo, para, en la década siguiente, convertirse en corifeo del fascismo español. Nació rico y se dedicó a la literatura contra los designios familiares. De ahí su necesidad de abandonar joven su tierra natal –a la que, sin embargo, se sintió siempre unido– e instalarse en el Madrid de las tertulias literarias, los cafés y antros para noctívagos, la vivaz Residencia de Estudiantes y los cinematógrafos refulgentes.
Samuel comulga enseguida con Ramón Gómez de la Serna y se abre a la amistad de la juventud que excita las páginas de la Gaceta Literaria que dirige Ernesto Giménez Caballero. Amigo de José Francés y de quienes pretenden, con surrealismo e ingenio, componer el Humor Nuevo, publicará en revistas como Gutiérrez y elaborará novelas a caballo entre el absurdo, la tragedia y su máscara. Con el relato breve y el artículo crítico asoma a las páginas de Las Provincias, Heraldo de Marid o ABC.
Miembro de la corte literaria que se forma en torno a José Antonio Primo de Rivera, será un firme exponente del fascismo literario y, huído de España durante la guerra civil, devendrá en propagandista de sus ideas en tierras iberoamericanas. De vuelta, la propaganda sigue ocupándolo en la revista Vértice, en muchas otras publicaciones o en la gran liturgia del traslado de los restos mortales de José Antonio, pero el destino de su querido amigo Dionisio Ridruejo, sus complejidades vitales y su deseo de no perder de vista la literatura que había abrazado en su juventud lo llevarán a la melancolía y, al decir de Camilo José Cela, a la tumba.
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Miguel de Unamuno 70 páginas La novela corta San Manuel Bueno, mártir (1931), de Miguel de Unamuno, es ya un clásico de las letras universales, donde el autor hace gala de sus dotes narrativas y filosóficas, su talento reflexivo y su capacidad de fabular, a través de una historia llena de matices interpretativos. La historia de don Manuel Bueno es relatada por un narrador testigo, Ángela Carballino, quien ya adulta evoca su relación y la de su hermano Lázaro, un laico defensor de la modernidad, con el párroco de su pueblo, un humanista adorado por todos, que influirá en la gente que le conoce y en el lector. Considerada el “testamento espiritual” de Unamuno, la novela nos provoca con un candente debate entre la fe y la duda. -
Emilio Salgari 220 páginasSandokán es el protagonista de una serie de novelas de aventuras escritas por el escritor italiano Emilio Salgari, inspiradas en la figura del aventurero español Carlos Cuarteroni. Las aventuras de Sandokán tienen lugar en el Sudeste de Asia (principalmente en Borneo, Malasia y la India) a mediados del siglo XIX (las novelas proporcionan fechas precisas). Sandokán es un príncipe de Borneo que ha jurado vengarse de los británicos, quienes lo despojaron de su trono y asesinaron a su familia. Por ello se dedica a la piratería, con el sobrenombre de Tigre de Malasia, para lo que cuenta con la fidelidad incondicional de una tripulación compuesta tanto de malayos como de dayakos de Borneo.
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Emilio SalgariLos tigres de Mompracem (1900) es una novela de aventuras que inicia el ciclo de aventuras protagonizadas por el pirata Sandokán y compuesto por 11 novelas. Como era habitual en el siglo XIX, la novela se publicó en entregas entre 1883 y 1884, hasta que definitivamente se publicara en un solo volumen en 1900 con el título que conocemos hoy día. En esta novela se presenta a Sandokán, conocido como El tigre de Malasia, que junto a su tripulación lleva muchísimos años inmerso en una guerra contra los ingleses. Sus fechorías y aventuras son conocidos por ingleses, españoles y holandeses como narra en sus primeras páginas.
¿Te atreves a sumergirte en estas aventuras de piratas?
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Emilio SalgariPrimera obra del ciclo «Piratas de Malasia», publicada entre octubre de 1904 y mayo de 1905, Sandonkan, el Rey del Mar (1906) figura entre las novelas más evocadoras y sugerentes de Salgari. Sandokán es un príncipe de Borneo que ha jurado vengarse de los británicos, quienes lo desposeyeron de su trono y asesinaron a su familia. Por eso se dedica a la piratería, con el sobrenombre de Tigre de Malasia, para lo que cuenta con la fidelidad incondicional de una tripulación compuesta tanto de malayos como de dayakos de Borneo. Sandokán es quien manda a los piratas de la Malasia y tienen su refugio en Mompracem, donde elucubra sus planes para realizar sus incursiones justicieras. Lo secunda su lugarteniente Yánez, el pirata portugués, y los demás jefes piratas.
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Emilio SalgariLa última batalla (1900) es la continuación de Los tigres de Mompracem, una novela de aventuras que inicia el ciclo de aventuras protagonizadas por el pirata Sandokán y compuesto por 11 novelas. Como era habitual en el siglo XIX, la novela se publicó en entregas entre 1883 y 1884, hasta que definitivamente se publicara en un solo volumen en 1900 con el título que conocemos hoy día. En esta novela se presenta a Sandokán, conocido como El tigre de Malasia, que junto a su tripulación lleva muchísimos años inmerso en una guerra contra los ingleses. Sus fechorías y aventuras son conocidos por ingleses, españoles y holandeses como narra en sus primeras páginas.
¿Te atreves a sumergirte en estas aventuras de piratas?
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Vicente Blasco Ibáñez 346 páginasEn Sangre y arena (1908) Vicente Blasco Ibáñez cuenta la historia del torero sevillano Juan Gallardo –personaje inspirado en Manuel García Cuesta, El Espartero–, un niño pobre que se escapaba de su casa para probar suerte en la plaza y que acaba convertido en una de las grandes figuras del momento. El protagonista está casado con una mujer buena y comprensiva pero conoce a doña Sol cuando disfruta del éxito de su carrera y vive con ella un apasionado romance que su mujer termina descubriendo. Es entonces cuando ella lo abandona y él decide retirarse de los ruedos, no sin antes torerar por última vez.


