El maestro del relato corto y poeta satírico americano Ambrose Bierce, nacido en Ohio en 1842 y desaparecido en 1914, en sus días de gloria se ganaría el sobrenombre de «Bitter Bierce» (‘el amargo Bierce’) como consecuencia de su enfoque sarcástico de la vida y de su visión grotesca de la condición humana tal y como se advierte en toda su creación literaria. Pese a ser la poesía uno de los géneros literarios donde mejor se aprecia su deslumbrante ingenio, el legado literario de Bierce ha venido siendo especialmente estudiado como periodista, escritor de relato corto y crítico literario, soslayándose reiterada e injustamente su excelencia poética. Sus vivencias como capitán del ejército de la Unión durante la Guerra de Secesión (1861-1865) y, más tarde, como columnista en periódicos de impacto como el San Francisco Examiner, proporcionaron a Bierce un acercamiento de primera mano a los distintos grupos sociales de los Estados Unidos de fin de siècle. De este modo, el autor pudo conocer la decadencia moral y ética de una sociedad hipócrita, materialista y egoísta, producto de la pujante industrialización y del consecuente desarrollo económico que el país estaba experimentando. Bierce recurre al proceso lírico como vehículo de expresión de sus inquietudes ante tal encrucijada sociocultural. En 1903, Bierce publica Shapes of Clay, el poemario donde empleará su característico tono incisivamente satírico para denunciar la estructura y el funcionamiento del mundo que le rodea, un mundo corrompido e irracional por el que siente un profundo descontento. Por otro lado, la función poética que Bierce articula en Shapes of Clay también demuestra su maestría en el ámbito no-satírico, a través de composiciones que revelan una sensibilidad inusitada en las que el autor vierte su particular filosofía sobre la condición humana: una insaciable y megalómana persecución de los placeres mundanos que habitualmente acaba siendo frustrada por la muerte. En este sentido, el título que da nombre a este poemario es muy significativo, pues explica la concepción que Bierce tiene de los seres humanos: insignificantes figuras de barro que luchan inútilmente por descollar en un mundo que las engulle lenta e implacablemente.
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Hjalmar Flax 88 páginas Poemas de la Bestia anda por los caminos del tiempo y del amor ido, pero nunca olvidado. Celebra la belleza, la elasticidad milagrosa del cuerpo joven, la exaltación y el deslumbramiento ante la desnudez de la piel y el alma. Al final nada se pierde por completo mientras sigamos en la vida. Todo se incorpora al mundo de nuestros sueños y ahí sigue latiendo, viviendo a su manera. Sorprende que un poeta tan mesurado, tan exacto en su ironía, y tan complicadamente sencillo, nos entregue ahora este libro lleno de exaltaciones y de excesos del cuerpo y del alma. Al leerlo nos acercamos a una tumultuosa sinceridad y salen limpias y enriquecidas de la aventura, gracias al carácter liberador del verdadero lirismo.Hugo Gutiérrez Vega
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Umberto Toso 180 páginas
Poemas de navegación es una obra líricamente intensa y de expresión singular, donde se conjugan incesantemente la pasión inusitada por la metáfora fulgurante, por la gracia y vivacidad de los componentes auditivos y visuales, por la musicalidad y plasticidad de la rima, y por la insistencia por la forma, que se manifiesta en el rastreo de la palabra hermosa, la concurrencia de imágenes y la perfección de la estrofa. Este libro, escrito a puertas del siglo XXI, es pues uno de los ejemplos más definidos de la pervivencia de aquella opción de plenitud que desafió, hace setenta años, a los poetas españoles de la Generación del 27.
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Por primera vez en español se presenta una amplia muestra de la poesía coreana contemporánea. Un cuerpo poético íntimamente vinculado a la naturaleza, cuyo predominio temático con la soledad, la meditación, la contemplación de los misterios de lo cotidiano y del mundo. Se aprecia en esta muestra la presencia de la narratividad, con su manera de decir el poeta abandonó la metafísica del conflicto entre el mundo carnal y el espiritual para recobrar el valor de la naturalidad. -
Óscar Gómez Vidal 206 páginas
Óscar Gómez Vidal, poeta, narrador, educador y abogado cubano, nació en la ciudad de Cienfuegos el 26 de junio de 1923 y muy joven aún se trasladó a La Habana, en cuya universidad obtuvo los títulos de Doctor en Leyes y de Licenciado en Derecho Diplomático y Consular en 1946. Al año siguiente publicó su primer libro de poemas, Canto del faro en el mar (Cooperación, La Habana, 1947), antes de viajar durante dos años como marinero en un barco mercante por los Estados Unidos, Canadá y América central. En 1953, de nuevo en Cuba, ingresó por oposición en el Servicio Exterior y es nombrado Canciller en el Consulado cubano de Barcelona, y entre 1955 y 1962 ejerció como abogado, al tiempo que participó activamente en la vida cultural habanera como crítico literario y teatras en importantes revistas, hasta que en 1962 se marchó exiliado a California.
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Eliseo Diego 240 páginas La estrategia de Eliseo Diego como defensa ante las obsesiones que lo acosaban —el tiempo, la muerte, entre otros misterios—, fue valerse de la memoria, de todos los recuerdos posibles, y ese detenerse en los objetos simples y, de tan cotidianos, anónimos. De ahí el afán por nombrar las cosas. Y también la trampa: la aparente sencillez con la que el autor dosifica sus hallazgos a lo largo de una obra, por lo tormentosa y magistral, abrumadora. La Editorial Verbum propicia esta antología de los célebres poemarios de Eliseo Diego desde la propia perspectiva del escritor. -
Lina de Feria 150 páginas
Por primera vez se publica en España un libro de Lina de Feria, quien se dio a conocer en Cuba, en 1967, cuando obtuvo el prestigioso Premio “David”. Muy joven iniciaba entonces el desarrollo de una poética trágicamente dolorida e intensa, sutil en el manejo del lenguaje, excepcional por no sumarse al coro de los repetitivos modelos dominantes y trascender el coloquialismo desde la asimilación de un yo testimoniante pero íntimo, ajeno al torbellino social, y potente por su discurso metafísico y metafórico ligado a la naturaleza y debatidor en lo femenino. Después de dirigir la segunda etapa al suplemento literario El Caimán Barbudo, Lina de Feria sufrió la incomprensión de la mediocridad y sus consecuencias más dramáticas fueron la cárcel, el trabajo “reeducativo” y el prolongado silencio editorial. Entre la última década del siglo XX y la primera del XXI, el magma dormido despertaría en un torrente de versos que confluyeron hacia una decena de libros y cuatro premios literarios de la crítica por A mansalva de los años (1991), El ojo milenario (1996), Rituales del inocente (1997) y A la llegada del delfín (2000). El libro que ahora presentamos compendia, siguiendo el criterio de la propia autora, lo mejor de su producción lírica, en una selección minuciosa e imprescindible para el conocimiento de una de las voces líricas más importantes de la literatura cubana.
Video presentación en el Centro de Arte Moderno
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Reseña en UNEAC
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Pascual López 168 páginas
Esta obra recoge poemas en los límites de la filosofía. Así se pueden apreciar consideraciones sobre la ética kantiana, sobre ciencia y reflexión crítica en Nietzsche, sobre fragmentos presocráticos, etc. La intensidad de la palabra poética complementa y sintetiza al discurso filosófico.
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Claudia Saquicela NovilloEn la primera parte esta obra (Fingidores de realidades), la autora nos entrega la llave de su diario más íntimo. En él encontraremos la universalidad de los sentimientos que todos los seres humanos compartimos. De estética oscura, los poemas persiguen provocar una catarsis en el lector, llevándolo a explorar, mediante la negación o el autoengaño, las realidades irrefutables que todos guardamos en secreto hasta para nosotros mismos. En la segunda parte (Virus letales), nos ofrece una mirada singular sobre la pandemia que pone en jaque al género humano. Sus palabras removerán los cimientos de las creencias más asentadas que tenemos sobre nosotros mismos y nuestro entorno y nos revelará la influencia que ejercen en nosotros las fuerzas sobrenaturales, el destino o el karma. Estos poemas ofrecen un puntal para poner en pie la resiliencia del ser humano frente a los riesgos a que se enfrenta su alma.
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Juana Borrero 142 páginasLos escépticos podrían preguntarse si bastan apenas dieciocho años para situarse en la historia literaria de un país, cuánto no habrá de mito y de culto a la juventud tronchada (los muertos prematuros siempre ejercen una fascinación). Si después de todo merece que leamos y pensemos en torno a la obra escrita por Juana Borrero, una niña enfebrecida cuyos huesos descansan en una enyerbada tumba que flota sobre ese desgajamiento continental que es el caluroso y pequeño Key West. Tomar la decisión de su valor con el conocimiento exclusivo de los poemas que reúne este libro, supone el primer acto de injusticia. Porque su obra más trascendente no son sus versos ni los pocos cuadros que pintó, sino el intenso epistolario que le escribiera a su novio y también poeta Carlos Pío Uhrbach.
La edición que presentamos se ha concebido bajo la aureola de aquel deseo de Rubén Darío: “Siento no tener el libro raro de las poesías de Juana Borrero para dar alguna muestra de su manera y vuelo”. Dejamos al lector ahora, con la certeza de que la figura de Juana funda un protagonismo en las letras hispanoamericanas y una seducción de la que casi nadie consigue escapar.
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Ángel Gaztelu Estudio introductorio, edición, notas y bibliografías de Amauri F. Gutiérrez Coto, Lafayette College 200 páginasDe todos los poetas que previamente se han considerado como núcleo del Grupo Orígenes, Gaztelu es el autor en el cual la poesía religiosa y los ecos del modernismo cobran una enorme pertinencia. En este sentido la obra gazteliana, sirve como puente entre la estética origenista y las procedentes del modernismo e, incluso, con la poesía de la tradición hispánica clásica como los místicos San Juan de la Cruz o Santa Teresa de Jesús. Ese carácter pontifical de la lírica de Gaztelu trae al núcleo del Grupo al que perteneció tópicos que serían esenciales en otros de sus autores centrales. De alguna manera, hay una tipicidad en la poesía gazteliana al llevar a su expresión más pura tres tópicos del núcleo de los poetas del Grupo Orígenes. Esos tópicos son lo modernista, la mirada a la tradición hispánica clásica y lo religioso con primacía de lo católico.
Frente a la dinámica de la renovación poética lezamiana, se presenta esta lírica gazteliana de conservación de las formas y las tradiciones.
