Estudio del crítico venezolano sobre la poesía del hispano-peruano Alfredo Pérez Alencart. Incluye una amplia antología de la poesía de Pérez Alencart.
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VV. AA.
200 páginasAdmirado y ensalzado como pocos poetas de su generación, imitado ad nauseam por tantísimos colegas de ayer y de hoy, resultaba harto difícil aportar alguna voz original entre tantos ecos. Por ello, se quiso abrir la temática del Seminario a otras perspectivas que no fuesen solo las del ámbito hispánico,. De ahí la participación de profesores de literatura francesa, inglesa y alemana. Y es que, como justamente señala Javier del Prado en el frontis de su colaboración, la obra de Cernuda puede ser entendida, en efecto, como "una lección de comparatismo vivo", y es quizás esta perspectiva comparatista la que mejor justifique este volumen que el lector tiene entre sus manos.
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Manuel E. Vázquez y Andrés Alonso Martos (edts.)
¿Por qué Periferias. El extremo como término medio? Nuestra intención es incidir en la oposición «centro/periferia», en la confrontación del extremo con el término medio; digamos que de manera doble: oposición en lo temático, oposición en lo operativo. Temáticamente, es importante reparar en que como lugar de acogida del drama de la inmigración, Europa está siempre –para bien, para mal– centrada. La oposición «centro/periferia», «extremo/término medio», posee también un lado más operativo. Tiene que ver con el estatus del discurso filosófico. No sólo con la exclusión/inclusión de determinadas temáticas, o con la definición de las disciplinas –filosóficas y extra-filosóficas– desde un supuesto centro neutral. Ante todo, se trata de los diversos modos de trabajar rigurosamente con el concepto, de convertir lo central en periférico, de hacer de la periferia el centro; se trata de atender, junto a esa inversión, a los desplazamientos de la oposición.
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Enrique Jardiel PoncelaEn 1931 Jardiel publicó Pero... ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?, donde tocó el tema del donjuanismo y del sexo de forma bastante explícita, dentro de lo que se permitía en aquel momento. Esta nueva sátira de la literatura erótica obtuvo —como sus novelas anteriores— un gran éxito, pese a provocar bastante revuelo entre los sectores más puritanos de la sociedad. Este libro, de tono extraordinariamente cómico, pero rematado con un final trágico, es otra vuelta de tuerca al tema del amor. El autor nos lo presenta desde el punto de vista del donjuán, del seductor profesional y vocacional, y tiene el acierto de incluir un personaje femenino de iguales características. A Pedro de Valdivia se le contrapone la figura no menos interesante de Vivola Adamant, la vampiresa por antonomasia, en cuyo carácter el autor plasmó los rasgos de varias mujeres con las que intimó y que representa el prototipo de la mujer extremadamente bella, sensual e inteligente que constituía su ideal femenino. En el choque que presenta en su argumento entre ambos personajes, es la mujer la que triunfa y queda por encima del varón en capacidades y fortaleza.
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María Virginia Ramírez AbreuLa polémica interna del arte cubano se extiende, si somos rigurosos, como magma primigenio desde las primeras vanguardias, y desde la reinterpretación de las mismas a partir de 1959, en especial desde 1961 con la advertencia de terror que fueron las Palabras a los Intelectuales, convertidas en dogma y manual académico para los estudios universitarios, relativos al Arte, la Literatura y la Historia del Arte y ratificadas como leyes culturales, después, en el famoso Congreso de Educación y Cultura de 1971. En este punto cesa cualquier debate: se para, se evita y se pierde. Ahí, en esa reinterpretación y en ese dogma, es donde se desarrolla la enseñanza del arte, la docencia para los historiadores del arte, las publicaciones de manual y, cómo no, los espacios silenciados, cada vez más largos e interruptus; y por supuesto la defenestración continua de artistas, obras y exposiciones, y el ostracismo: acción cultural retardataria y opresora. Este ensayo pretende una reescritura del Arte Cubano, cuestionando la manipulación y la omisión por parte de los académicos cubanos, que formaron generaciones de historiadores y críticos en un oportuno y maniqueo conocimiento con base más ideológica y política que epistemológica. Perpetuas desahuciadas es, en definitiva, un primer abordaje para empezar a reescribir la verdadera historia del arte cubano, releyendo y reconstruyendo una de las parcelas más damnificadas: las mujeres, el arte, y la exclusión no sólo del discurso plástico, sino también del intelectual que no se aferrara a ser construido al manual de uso.
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Carlos Rafael Olivera Mesa Perrotiempo es una obra singular y profundamente evocadora, que renueva los límites de la novela desde una mirada poética y fragmentaria. La prosa de Carlos Rafael Olivera Mesa es desbordante, intensa, a ratos visionaria, capaz de entrelazar lirismo y crudeza con naturalidad desconcertante. Su “novela líquida” es una apuesta audaz por el pensamiento en tránsito, por la memoria que se deshace y se recompone en ráfagas. La voz narrativa, al borde de la alucinación, no teme cruzar la frontera entre lo real y lo simbólico. Hay ecos de Lezama, Rulfo, Panero, pero también una voz absolutamente personal. El autor crea un universo metafórico donde el desierto, los tanques, las mariposas y las AK-47 conviven como símbolos de una identidad fracturada. Se trata de una obra exigente, sí, pero profundamente original y conmovedora. Perrotiempo no se lee, se habita. -
Jane Austen Persuasión es la última novela escrita por Jane Austen. La empezó a escribir poco tiempo después de haber terminado Emma y la terminó en agosto de 1816. Austen murió a la edad de 41 años, en 1817, no obstante Persuasión fue publicada como trabajo póstumo en 1818. La novela narra el romance de Anne, la hija menor del fatuo Sir Walter Elliot, bonita y sociable, que encuentra a su héroe, el Capitán Wenworth, a pesar de las barreras sociales. La vanidad y los prejuicios de una aristocrática familia se interponen en el amor profundo y sincero de la joven pareja. Anne fue educada por una amiga al morir su madre. Su gratitud hacia la elegante dama la empuja a escuchar los consejos que le impedirán unirse al hombre que ama, un oficial de marina de poca fortuna. -
Jordi González Castelló 148 páginas¿Ha pensado alguna vez que todas sus creencias y acciones pueden estar siendo teledirigidas por los medios audiovisuales en vez de ser fruto de sus experiencias, deseos y necesidades reales? Durante el siglo XX, la sociedad se ha convertido en consumidora incesante de imágenes (TV, cine, Internet, videojuegos) que nos han emocionado como si viviéramos una experiencia real. Estas pasiones han sido las encargadas de ir moldeando nuestra razón y condicionando nuestros procesos deliberativos, hasta tal punto de que no podemos estar seguros de haber sido persuadidos o manipulados. En este ensayo, el lector descubrirá cómo el medio audiovisual se apodera de nosotros y dicta nuestras vidas; veremos su mecanismo de poder y sus consecuencias a nivel personal y social.
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Guion: Manjula Balakrishnan Ilustraciones: José Rubíes Peter Pan, la inmortal obra teatral infantil de James Matthew Barry, popularizada por el cine, aparece ahora en forma de cómic en una nueva versión, con preciosos dibujos y un divertido texto. La sugerente historia mágica del niño que no quería crecer vuelve para hacernos disfrutar con personajes entrañables como Wendy, la niñera Nana, el hada Campanilla, los niños perdidos, el gracioso oficial Mr. Smee, el malvado capitán Garfio y el simpático cocodrilo que quiere comerse a este último. Increíbles aventuras en el Londres de principios del siglo XX, en la aldea de los indios, la laguna de las sirenas, el barco de los piratas y en el cielo, pues el sugestivo país de Nunca Jamás está junto a la segunda estrella a la derecha. Un clásico que las nuevas generaciones de niños lectores deben conocer. -
Luis Martínez de Mingo Publicado en elcultural.es 112 páginas Pintar al monstruo es un título dilógico que alude tanto a la obsesión patológica del artista por pintar en sus lienzos a la bestia inmunda que para él era todo ser humano como a la intención del novelista empeñado en recrear la personalidad herida del pintor marcado por los ataques de ira de su padre y el rechazo de su madre, enfangado en el alcoholismo, la ludopatía y las más turbias perversiones sexuales, en las que dio rienda suelta a su homosexualidad. Con todo ello esta novela nos ofrece una lúcida y doliente recreación de un artista insólito que dilapidó su existencia en una “sórdida búsqueda con múltiples ventanas al abismo” (p. 48), obsesionado por la sangre y la violencia, pintando hasta el desfallecimiento “lo que sucede en los sentidos” (p. 88), abducido por la original asimilación (desde su autodidactismo) de la herencia de sus maestros, desde Esquilo hasta Velázquez, Munch y Picasso, y emparentado con la deformación grotesca de los esperpentos de Valle-Inclán. Por eso recomiendo la lectura de esta novela, que, tal vez, debería ser más extensa, aunque también diré que, si la literatura es depuración, combinación y selección, la extensión de la novelita parece la adecuada, pues en unas cien páginas el autor ha logrado recrear con el rigor y la erudición justa los pliegues más recónditos, salvajes y doloridos del extravagante y genial pintor. La novela está dividida en cinco partes que, en líneas generales, siguen la biografía de Bacon desde su nacimiento en Irlanda hasta su muerte en Madrid. Pero para poder abarcar lo más importante de su vida y obra el autor ha practicado las pertinentes alteraciones temporales y el fragmentarismo narrativo, lo cual permite seleccionar y combinar en el discurso diferentes episodios, situaciones y momentos vividos por el pintor en distintas ciudades, a la vez que en cada parte del texto se va insertando la interpretación de los cuadros más importantes del pintor, indisolublemente unidas en el relato la vida y la obra, de modo que ambas se iluminan recíprocamente. También me parece acertada la elección del punto de vista en la narración. Sus cinco partes están contadas en primera persona por un narrador testigo, The Spaniard, que fue el último amante de Bacon, el cual rememora desde un presente narrativo situado en Madrid y en el siglo XXI. Esto explica su cercanía al pintor, cuya visión y voz se explayan con naturalidad en un diálogo continuo entre ambos que en alguna ocasión se transforma en monodiálogo en las más largas intervenciones directas del pintor reproducidas por su amante como esponja empapada de su memoria.
