Información adicional
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Páginas | 300 |
| Formatos | Digital, Papel |
Memorias de un setentón, natural y vecino de Madrid
En 1880 Ramón de Mesonero publicó su autobiografía Memorias de un setentón, obra que ocupa un lugar señero entre las publicaciones que de su misma índole aparecieron en el siglo XIX español. El autor hace un recuento por gran parte de los acontecimientos acaecidos en la ciudad de Madrid desde 1808, hechos en los que él mismo participó o estuvo en situación de conocer circunstancialmente. Los recuerdos de Mesonero Romanos se retrotraen, pues, a la tertulia paterna y en un contexto cronológico marcado por la revolución de los doceañistas y la Constitución de 1812. Una época que testimonia el dramático divorcio entre una clase media intelectual que ignora a su pueblo y un pueblo poco familiarizado con la ciudadanía que carece del respeto y confianza de su clase intelectual. El Trienio Liberal es otro de los periodos comentados con amplitud por Mesonero Romanos. Se refiere a él como una época en la que proliferaban diversas modalidades periodísticas, algunas de difícil ubicación hoy en día. Lo realmente interesante es la disección que Mesonero realiza en torno a las múltiples tendencias del periodismo de esta época constitucional y su opinión sobre la ausencia del político en los medios periodísticos de dicha época. La segunda época de las Memorias de un setentón se inicia con el estudio de las costumbres de la sociedad madrileña. Material noticioso que remite al lector a la juventud literaria de los años que precedieron al Trienio Constitucional. Proceso histórico en el que no está ausente la referencia al periodismo, a su especial incidencia en la sociedad española.
Le recomendamos …

Cuentos completos

Mi vida

La pequeña Dorrit

Cuando mueren los delfines

Mesetas de espejos

La tía Tula

La madre

Dos versiones de Fray Bernardino. V Premio Internacional de Narrativa «Novelas ejemplares»

Catalina de Aragón y Trastámara. Reina de Inglaterra

Goya, el hombre

Pasión y fe

El soberbio Orinoco

Tierra de hombres

Mínimo mirador. Microrrelatos

La reina Victoria

Los escritos irreverentes

El 6 de enero de 1871

Almas muertas

Rama y el dragón

Anna Karenina
En 1880 Ramón de Mesonero publicó su autobiografía Memorias de un setentón, obra que ocupa un lugar señero entre las publicaciones que de su misma índole aparecieron en el siglo XIX español. El autor hace un recuento por gran parte de los acontecimientos acaecidos en la ciudad de Madrid desde 1808, hechos en los que él mismo participó o estuvo en situación de conocer circunstancialmente. Los recuerdos de Mesonero Romanos se retrotraen, pues, a la tertulia paterna y en un contexto cronológico marcado por la revolución de los doceañistas y la Constitución de 1812. Una época que testimonia el dramático divorcio entre una clase media intelectual que ignora a su pueblo y un pueblo poco familiarizado con la ciudadanía que carece del respeto y confianza de su clase intelectual. El Trienio Liberal es otro de los periodos comentados con amplitud por Mesonero Romanos. Se refiere a él como una época en la que proliferaban diversas modalidades periodísticas, algunas de difícil ubicación hoy en día. Lo realmente interesante es la disección que Mesonero realiza en torno a las múltiples tendencias del periodismo de esta época constitucional y su opinión sobre la ausencia del político en los medios periodísticos de dicha época. La segunda época de las Memorias de un setentón se inicia con el estudio de las costumbres de la sociedad madrileña. Material noticioso que remite al lector a la juventud literaria de los años que precedieron al Trienio Constitucional. Proceso histórico en el que no está ausente la referencia al periodismo, a su especial incidencia en la sociedad española.
Memorias de un setentón, natural y vecino de Madrid
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Páginas | 300 |
| Formatos | Digital, Papel |
Le recomendamos …

Marta y María

Los cachorros

El candor del Padre Brown

Retrato de una dama

Semillas de Anón

El coleccionista de collares

Fui palabra









