“Diccionario de insultos” extraídos y trasvasados de las obras de Francisco de Quevedo, con prólogo de marqués de Tamarón

El blog de información Cultural sobre Arte, Libros, Literatura, Teatro, Moda, Cine, Danza, Ópera, Conferencias, Gastronomía y Opinión “La mirada actual” a través de la pluma de Carmen Valero, reseña y comenta la presentación del libro de José Antonio Martínez Climent y Ricardo Mª González-Haba, “Diccionario de insultos“.

 

El Diccionario de insultos extraídos y trasvasados de las obras de Francisco de Quevedo, con prólogo de marqués de Tamarón ha sido el libro de José Antonio Martínez Climent y Ricardo María González-Haba, ha sido presentado por la escritora Julia Escobar en la librería Troa de Madrid.

            El coloquio con un público de numerosos filólogos ha establecido un vivo debate en el coloquio, al final de la presentación del libro, sobre el “arte del insulto”  y la “mala leche” entre Quevedo, Shakespeare, Cervantes y Schoppenhauer. A ello se añadió el comentario sobre los insultos de Federico Jiménez Losantos.

            El libro, que ha sido publicado por Verbum Diccionarios quiere ser un “Breviario de pullas o vademécum de términos arrojadizos extraídos y trasvasados de las obras de Quevedo. El volumen lleva en su portada la imagen de Mujeres en la ventana” del pintor murillo, dos mujeres que sonríen ante el espectáculo de la calle que se hurta al espectador.

            El marqués de Tamarón dice en el prólogo: Hoy en día los únicos escritores vivos son los clásicos, por estar muertos. Por estar muertos son inalcanzables a la criminal estupidez de la corrección política. Pero solo Dios sabe cuanto durará este estado beatífico, o al menos de limbo, del que goza Don Francisco de Quevedo”.

            Los autores hacen una introducción titulada “De unos Don Nadie al Lector” en la que explican que el “Diccionario, Breviario, Vademécum o hasta Faltriquera se cocibió como un generador de insultos: un librillo segmentado que permitirá combinar varios acometimientos verbales, de la mano del azar, en uno más poderoso aprovechando la abundancia de Quevedo. La forma no era tan importante como el carácter de término arrojadizo, de pulla verbal”.

            Tamarón recordó la afirmación del sabio rey Salomón en la Biblia de que “el número de tontos es infinito”, y opuso a Quevedo y Cervantes en el arte del insulto, diciendo que el primero era “un hombre bueno que fingía ser malo” y el segundo, viceversa. Y que “Cervantes creó un estereotipo, Don Quijote para ensañarse con él”, a lo que añadió que “Cervantes  tienen mala leche y cinismo en su obra; él era un escritor inteligente, pero no cobarde”. El marqués añadió con humor, que a sus 78 años le queda muy popo para decir lo que piensa sin cortapisa alguna.

La reseña original:

https://lamiradaactual.blogspot.com/2019/05/diccionario-de-insultos-extraidos-y.html

 

El libro:

 

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