Donatien Alphonse Françoismarqués de Sade (París, 1740-1814) nació en el seno de una familia de la antigua nobleza provenzal vinculada a la rama menor de los Borbones. Se educó en el monasterio benedictino de Saint-Léger d’Ebreuil y posteriormente en el colegio jesuita d’Harcourt de París, donde tuvo como tutor a un sacerdote y tío suyo, el abad Jacques-François de Sade. Ingresó en la escuela de Caballería de la Guardia Real y participó en la guerra de los Siete Años con el ejército francés. A los veintitrés años abandonó el ejército y se casó con la hija de un nuevo rico de París, Renée Pélagie Cordier de Launay de Montreuil, cuya madre se convertiría en su peor enemiga. Su esposa lo acompañó en sus frecuentes huidas de la ley por delitos de actos de perversión sexual, blasfemias y profanación de la imagen de Jesucristo. Fue cliente asiduo de los prostíbulos de Madame Brissault y de Mme. Hecquet y de los grandes teatros de la capital francesa, donde encontraba a sus sucesivas amantes. Su filosofía considera naturales tanto los actos criminales como las desviaciones sexuales y sus obras fueron calificadas de obscenas y estuvieron prohibidas hasta bien entrado el siglo XX.