Agustín Porras

98 páginas

Una de las citas con las que se abre este libro pertenece al comentario que Bécquer escribiera para el de su amigo Augusto Ferrán, titulado La soledad. Es ésta una elección que no tiene nada de casual: los breves cantares que lo conforman habrían sin duda complacido a Ferrán. Como los suyos, se aproximan a lo popular, pero no por imitación, sino por la buscada naturalidad del lenguaje y el carácter casi aforístico de muchos de ellos, a los que sin embargo evita el riesgo de la sentenciosidad moralizante la actitud, perpleja y autoirónica, en que el autor suele colocarse cuando habla.