Miguel de Unamuno
72 páginas)

La novela corta San Manuel Bueno, mártir (1931), de Miguel de Unamuno, es ya un clásico de las letras universales, donde el autor hace gala de sus dotes narrativas y filosóficas, su talento reflexivo y su capacidad de fabular, a través de una historia llena de matices interpretativos.
La historia de don Manuel Bueno es relatada por un narrador testigo, Ángela Carballino, quien ya adulta evoca su relación y la de su hermano Lázaro, un laico defensor de la modernidad, con el párroco de su pueblo, un humanista adorado por todos, que influirá en la gente que le conoce y en el lector.
Considerada el “testamento espiritual” de Unamuno, la novela nos provoca con un candente debate entre la fe y la duda.