Fernando González Galán

664 páginas

La restauración borbónica en España se extendió entre el 29 de diciembre de 1874 (pronunciamiento de Martínez Campos) y el 14 de abril de 1931 (proclamación de la Segunda República española). José Ortega y Gasset nació en 1883 y vivió casi medio siglo, 48 años, en este periodo. Durante el mismo desarrolló parte de su trabajo. Sin embargo, la fragilidad del sistema político, social y económico que desembocó en la II República y más tarde en la Guerra Civil española motivó una obra de Ortega que fue recibida desde unas tensiones que en gran medida la hicieron incomprensible en unos casos, enemiga en otros, pero también, al mismo tiempo, atractiva, genuina, cercana, universal y necesaria para gran parte del público. Estas líneas receptivas se agudizaron a partir de la Guerra Civil española. El presente estudio las recorre por las distintas generaciones de autores desde los marcos filosóficos, las líneas políticas, las posiciones hacia la religión y, especialmente, un sinfronismo que el propio Ortega toma gracias a la vida que magníficamente refleja Azorín en su libro Un pueblecito: Riofrío de Ávila. Ortega, filósofo in partibus infidelium, se constituyó así en una especie de figura paterna de un cuerpo frágil que, sin embargo, logró, a pesar de los grandes contratiempos, asimilar y valorar su obra hasta consolidar e influir en las nuevas generaciones de pensadores llegando a nuestros días.