Dante Alighieri

Traducción: Javier Gálvez

252, 262 y 238 páginas

La poesía de Dante Alighieri presenta varias dificultades y vínculos que rinden la traducción literal de la obra casi imposible en cualquier idioma del planeta. Los varios intentos de traducción, en poesía y en prosa, que se han realizado y siguen siendo propuestos en el mundo, merecen la medalla con la doble cara de Jano: por una cara el mérito de haber ofrecido al público una nueva versión de la obra, que representa sin duda alguna una contribución valiosa a su interpretación; y por la otra la incapacidad de ofrecer al lector la representación más fiel y auténtica de la poesía dantesca, su armonía y métrica. No sólo: la falta, en muchísimos casos, de la correspondiente traducción al español de palabras usadas por Dante, en sus significados literales y semánticos –muchas de ellas inventadas por él mismo a través de latinismos o grecismos– impide una interpretación profunda y auténtica, no sólo del texto en sí mismo, sino de muchas metáforas y alegorías. Las versiones en poesía, realizadas por obra de preclaros y reconocidos poetas en todo el mundo, han adquirido su mérito por la identidad de su traductor, por encima del prestigio del autor y de la obra original. Es lo que ha pasado con otros textos como, por ejemplo, con las versiones en italiano de la Ilíada (traducida por Vincenzo Monti) y de la Odisea (traducida por Hipólito Pindemonte), cuya belleza poética, armonía y emotividad, en lengua italiana, están bien a la altura de la obra original, pero con su precisa y propia identidad. Una consideración aparte merecen las versiones en prosa de la Divina Comedia. En términos generales demuestran por sí mismas, si era necesario demostrarlo, que la poesía dantesca es muy difícil de traducir en rima por las razones indicadas en apertura de este párrafo. Sin embargo, es nuestra opinión que, si los resúmenes de la obra pueden ser aceptados, aunque sólo en línea de principio, por exigencias didácticas, son inamisibles cuando el autor de tanto esfuerzo pretende presentar el trabajo como una traducción literal de la composición dantesca: está equivocado el método y el fin del escrito. Considerados todos estos vínculos, o quizá sería más apropiado definirlos restricciones, hemos decidido presentar a nuestro público la traducción literal verbum ad verbum de esta obra de valor universal. Este criterio nos ha llevado a la siguiente resolución: en muchos casos hemos podido respetar el endecasílabo dantesco, lo que nos ha llenado de satisfacción; en otros casos no lo hemos podido obtener: hemos entonces decidido aceptar igualmente este resultado con tal de quedar acordes con la traducción literal. El mismo criterio ha sido adoptado con las rimas: dos idiomas neolatinos muchas veces coinciden y, cuando hemos podido respetar la rima nos hemos, con razón, complacidos; pero cuando la rima no ha podido coincidir, a la falta de alternativas, igualmente lo hemos aceptado, coherentemente con el criterio general de este esfuerzo.

Entregamos hoy, completa, la sublime obra de Dante Alighieri, por tiempo para poder celebrar dignamente, en todo el mundo de habla hispana, el séptimo centenario de la muerte del poeta.