Jaime Marchán

Ambientada principalmente en Milán, Ginebra y Quito, se funden las experiencias del protagonista con los disímiles personajes del presente y los que rescata su memoria. Se converge así en un plano de realidades y evocaciones para dar lucidez a este intenso relato sobre el itinerario de un hombre en busca de la verdad y del amor como expresiones de libertad y salvación personal.