Charles Dickens

160 páginas

La presente selección de cuentos fantásticos de Dickens evidencia la maestría del autor inglés en poner al descubierto los recodos más oscuros por los que viaja la mente humana, así como la más tenebrosa esencia de sus pensamientos. Para esto utiliza los espacios cerrados e íntimos de las habitaciones y la noche como el tiempo propicio para dar vida a lo fantástico. Allí lo inconsciente gana terreno sobre la razón y la cordura. Solo en el espacio-tiempo de la noche es posible el renacer del quehacer en el parqueo de coches-correos de “La historia del tío del viajante”, y que cobre vida en forma de anciano la vieja silla de la casa de la viuda en “La historia del viajante de comercio”. Su estilo se caracteriza por dar rápidos giros entre una situación y otra. Los finales concluyen con párrafos breves, como si la historia pudiera continuar en la imaginación de los lectores. En ocasiones, juega con la repetición de vocablos o frases, tal como lo hacen las personas perturbadas o los dementes en sus soliloquios. Así podemos verlo en “El manuscrito de un loco”, en “La historia de los duendes que secuestraron a un enterrador” y en “La casa hechizada. Los mortales de la casa” este último de gran complejidad narrativa.