Tomás de Iriarte

116 páginas

Las Fábulas literarias de Iriarte, junto a las de Fedro, Samaniego, Esopo o La Fontaine, pueden ayudar a los educadores a enseñar valores, sentimientos y actitudes a los niños, aunque las enseñanzas que contienen son válidas también para los adultos.
Tomás de Iriarte escribe sobre los peores y más comunes sentimientos de los niños y los adultos: la envidia, la pereza, la avaricia o la hipocresía. Padres y profesores podemos ayudarnos de estos pequeños cuentos para transmitir a los más pequeños valores como el esfuerzo y el compañerismo. Su fábula más conocida es la de “Los dos conejos”, de donde parte la popular expresión “son galgos o podencos”, que censura el enredarse en discusiones de poca monta, dejando de lado lo esencial por lo secundario.