Concepción Arenal

122 páginas

Fábulas en verso originales” se publicó por primera vez en 1851 y fue de inmediato seleccionado texto oficial en las escuelas de primera enseñanza. En esta obra de sus primeros años de producción literaria, la autora utiliza personajes humanos, animales o simplemente le da voz a las sustancias y objetos inanimados para representar los valores morales de su ideología y su preocupación por la educación y los avances sociales. En la fábula titulada “El hierro y el topacio”, el hierro pregunta por qué teniendo él un mayor valor utilitario es más apreciado el topacio, a lo que este le responde: “Una sencilla verdad // Te dará la explicación: // Tu sirves a la razón, // Yo sirvo a la vanidad. // Fijos dos hechos verás // Aunque de justicia ajenos, // Que la razón paga menos, // La vanidad paga más”.