Alejandro Martínez

88 páginas

El esperpento es el modo de la representación de la realidad que va más lejos en su empeño por expresar la existencia del individuo en la sociedad y, por características similares, queda ligado a lo grotesco. En la obra de Valle-Inclán hay una relación entre el esperpento y el carnaval, como se observa en Luces de Bohemia y Martes de carnaval. Como discurso teatral, la supervivencia del carnaval da lugar a la elaboración de un código grotesco con fines satíricos en los esperpentos. Si bien es cierto que el carnaval dejó de ser un ritual colectivo desde hace tiempo, su desaparición como fiesta colectiva, tal vez, sea menos significativa que su permanencia como discurso. Puede hablarse, pues, de un código carnavalesco sobreviviente en el teatro y hasta confundirse, a veces, con signos plásticos llenos de significados evidentes (lujuria, irreverencia, desorden, discontinuidad temporal, transformación grotesca). Al escoger estas obras, nos impulsa el deseo de descubrir las intrincadas y profundas relaciones que median entre el esperpento y la literatura carnavalesca, cuya esencia tiene características del espectáculo sincrético y de la fiesta de tipo ritual simbólico. Con la atrevida mezcla de agria sátira y patética piedad, se muestra un mundo al revés, donde se destronan por el humor y la risa los valores desgastados, inmutables e intocables.