Leandro Fernández de Moratín

88 páginas

Doña Francisca, una niña de 16 años educada en un convento, está prometida por deseo de su madre, doña Irene, con don Diego, un hombre de 59 años, pero la protagonista está enamorada en realidad del soldado don Carlos. Es entonces cuando interviene la criada Rita, que ayuda a la pareja para que puedan estar juntos y se anule el casamiento con don Diego, al que la joven se siente obligada por respeto a su madre. Leandro Fernández de Moratín escribió El sí de las niñas en 1801 después de haber estrenado La comedia nueva, aunque no se representó hasta 1806 en el Teatro de la Cruz.

La obra alcanzó un gran éxito de público, con más de 37.000 espectadores –la cuarta parte de la población de Madrid– y manteniéndose durante veintiséis días seguidos en cartelera. A este éxito se le añadió su distribución editorial, con seis ediciones de la obra. Esta gran acogida supuso, sin embargo, el abandono de la escena por parte del autor, que posteriormente solo adaptó dos obras de Molière: La escuela de los maridos y El médico a palos. A pesar de esto, El sí de las niñas seguía teniendo repercusión, levantando odios y entusiasmos por un mensaje que defendía claramente los postulados de la Ilustración, llamando a que la autoridad actuara conforme a los dictados racionalistas. En 1815 fue prohibida por la Inquisición española en el periodo de la restauración de Fernando VII, una medida que se renovó en 1823, por lo que la obra estuvo casi veinte años sin que se pudiera representar. Finalmente, volvió a estrenarse en 1838 con partes recortadas por la censura.