Alejandro Martínez

(128 páginas)

El carácter complejo, único, de Don Quijote le ha asegurado un lugar indiscutible en la historia de la literatura. Texto particularmente difícil puede presentar dificultades al lector cuando se enfrenta a la gran variedad de referencias literarias e históricas, a las complejidades de su narrativa interna y a su combinación desconcertante de humor terrenal y profundidad filosófica. […]
Siguiendo el perspectivismo que se ha identificado tan a menudo como el sello de Don Quijote y, en oposición, a cualquier historicismo estrecho, este trabajo se inspira en las múltiples perspectivas (la dialógica, el carnaval y el humor estudiados por el crítico y teórico ruso Mijaíl Bajtín) como un medio para considerar una obra que en sí misma es tan diversa.