Enrique Jardiel Poncela

332 páginas

Esta es la primera novela grande de Jardiel Poncela (1928) y la que le proporcionó extensa fama y reconocimiento. Su propósito con ella era burlarse de las novelas de amor de los años veinte. Al igual que hizo Cervantes con el Quijote, Jardiel ridiculizó toda la literatura erótica y pseudo-pornográfica a través de la parodia del género y mediante una sucesión de divertidísimas aventuras en escenarios elegantes y cosmopolitas. El título de la obra es también la tesis de la misma. Según nos dice el autor, todas las palabras importantes se escriben con “h” y, si el amor se escribe sin hache, es porque no se trata de algo por lo que merezca la pena sufrir.