Información adicional
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Formatos | Digital, Papel |
Pero… ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?
428 páginas
En 1931 Jardiel publicó Pero… ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?, donde tocó el tema del donjuanismo y del sexo de forma bastante explícita, dentro de lo que se permitía en aquel momento. Esta nueva sátira de la literatura erótica obtuvo —como sus novelas anteriores— un gran éxito, pese a provocar bastante revuelo entre los sectores más puritanos de la sociedad. Este libro, de tono extraordinariamente cómico, pero rematado con un final trágico, es otra vuelta de tuerca al tema del amor. El autor nos lo presenta desde el punto de vista del donjuán, del seductor profesional y vocacional, y tiene el acierto de incluir un personaje femenino de iguales características. A Pedro de Valdivia se le contrapone la figura no menos interesante de Vivola Adamant, la vampiresa por antonomasia, en cuyo carácter el autor plasmó los rasgos de varias mujeres con las que intimó y que representa el prototipo de la mujer extremadamente bella, sensual e inteligente que constituía su ideal femenino. En el choque que presenta en su argumento entre ambos personajes, es la mujer la que triunfa y queda por encima del varón en capacidades y fortaleza.
Le recomendamos …
Clamor de las altas tierras
El ángel de Sodoma
Callejones de Arbat
Caldeirão
El agua de la muerte
Detrás de las colinas
Demonios en el armario
Artapatis, el persa
Don Felipe, el Prudente
Cuentos, ensayos, teatro y testimonios selectos
Cañas y barro
Dime quién fui
El inmortal
Cuentos eróticos árabes antiguos
Basado en hechos surrealistas. El mundo de Custodio. Libro II
Cuentos de nunca acabar. Mis mejores cuentos
Cocina cómica
Amor de madre
Aventuras del soldado desconocido cubano
Confesiones
428 páginas
En 1931 Jardiel publicó Pero… ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?, donde tocó el tema del donjuanismo y del sexo de forma bastante explícita, dentro de lo que se permitía en aquel momento. Esta nueva sátira de la literatura erótica obtuvo —como sus novelas anteriores— un gran éxito, pese a provocar bastante revuelo entre los sectores más puritanos de la sociedad. Este libro, de tono extraordinariamente cómico, pero rematado con un final trágico, es otra vuelta de tuerca al tema del amor. El autor nos lo presenta desde el punto de vista del donjuán, del seductor profesional y vocacional, y tiene el acierto de incluir un personaje femenino de iguales características. A Pedro de Valdivia se le contrapone la figura no menos interesante de Vivola Adamant, la vampiresa por antonomasia, en cuyo carácter el autor plasmó los rasgos de varias mujeres con las que intimó y que representa el prototipo de la mujer extremadamente bella, sensual e inteligente que constituía su ideal femenino. En el choque que presenta en su argumento entre ambos personajes, es la mujer la que triunfa y queda por encima del varón en capacidades y fortaleza.
Pero… ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Formatos | Digital, Papel |
Le recomendamos …
Cuentos, ensayos, teatro y testimonios selectos
Artapatis, el persa
A corazón abierto. Cuentos de amor
Amor de madre
Detrás de las colinas
Caldeirão
Cecilia Valdés o la Loma del Ángel
Adiós, primos
Annika desnuda








