Información adicional
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Páginas | 344 |
| Formatos | Digital, Papel |
La Eneida
La Eneida, el gran poema épico de Publio Virgilio Marón, es considerada como una de las obras emblemáticas de la civilización grecolatina. El poema, que Virgilio no terminó, exalta los orígenes del pueblo romano a través de Eneas, héroe troyano de estirpe divina, y narra sus viajes y las guerras que hubo de sostener para establecer su linaje en el Lacio. La influencia de Homero es evidente y las referencias a la Ilíada y la Odisea, constantes; pero su finalidad concreta era conseguir que los romanos estuvieran orgullosos de serlo, que se sintieran herederos de los dioses y de los héroes que habían forjado su historia nacional, y, sobre todo, exaltar la figura de Augusto como materialización y eclosión del glorioso destino de Roma.
Según Virgilio, el linaje romano procede del hijo de Eneas, Ascanio, que habría fundado la ciudad de Roma. El modelo homérico está presente tanto a nivel formal como temático, aunque es visible también la influencia del poeta griego Apolonio de Rodas y de poetas romanos como Ennio y Lucrecio. El verso de Virgilio en La Eneida fue considerado en su propia época, y a partir de entonces, como modelo de perfección literaria tanto por su equilibrio métrico como por su musicalidad. Sin embargo, el poeta no pudo terminar su obra, pues en el 19 a.C. emprendió un viaje por Grecia y Asia con la intención de corroborar sobre el terreno las referencias paisajísticas y geográficas de su obra maestra, prácticamente finalizada para entonces, y para profundizar en el estudio de la filosofía. Durante el viaje enfermó gravemente, y en su lecho de muerte pidió a sus amigos Vario y Plocio que destruyeran La Eneida, por considerarla imperfecta, ruego que no fue atendido por orden del emperador Octavio Augusto.
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La Eneida
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