Información adicional
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Páginas | 266 |
| Formatos | Digital, Papel |
Historia laica de la Iglesia
La Iglesia cristiana nació en el siglo I con el objetivo de preparar a los judíos para el regreso inmediato de un mesías místico, un propósito que no se cumplió debido al rechazo de estos, lo que la empujó a nutrir sus filas con gentiles. Para atraerlos, tuvo que romper con el judaísmo, posponer el fin del mundo y presentarse como una nueva religión, congregándose como colegio ilícito. A cambio, el helenismo le proporcionó neófitos ricos e intelectuales, que la condujeron hacia un nuevo objetivo de universalidad. Dos siglos después, la Iglesia comprendió que debía fundirse con el imperio, para lo que tuvo que adaptarse al orden romano y organizarse interna y externamente, aceptando la intromisión imperial en sus asuntos. En el siglo VIII se acercó al mundo germano para crear un patrimonio propio que le diera independencia, y de la Edad Media al Renacimiento convirtió a los papas en príncipes preocupados por la política que crearan un patrimonio artístico y dejaran un legado a sus familias. Con la llegada del Humanismo, la Iglesia se propuso enmendar sus errores y buscar un camino que le asegurara eternidad y universalidad. Posteriormente, del siglo XVIII al XX, recuperó su poder, tanto temporal como místico, consolidando su posición y convirtiéndose en el organismo religioso más poderoso del mundo. Asimismo, el establecimiento de un territorio político gobernado por el papa le confirió prestigio y poder. Por último, ya en el siglo XX, ha buscado el perdón de los errores cometidos a lo largo de la historia, mostrando públicamente su arrepentimiento.
Le recomendamos …

Il folle volo. Las rutas transatlánticas de Dante Alighieri

La nueva revelación. El espiritismo

Jorge Semprún Memoria cultural y escritura. Vida virtual y texto vital

Imágenes de España en culturas y literaturas europeas (siglos XVI-XVIII)

Representaciones culturales. Ensayos sobre el futuro de las humanidades

Historia cómica de la cocina

La estirpe del Libro de buen amor

Limos del verbo. José Ángel Valente

Las fuerzas morales

Diccionario del diablo

Edith Wharton, poemas de la inocencia

Los hijos de Nemrod, Babel y los escritores del Siglo de Oro

El espíritu de la naturaleza

Ariel

Venus vanguardista

Así habló Zaratustra

Homenaje a José Durand

La poesía de Miguel Ángel de Argumosa

Gaviero. Ensayos sobre Álvaro Mutis

Utopía
La Iglesia cristiana nació en el siglo I con el objetivo de preparar a los judíos para el regreso inmediato de un mesías místico, un propósito que no se cumplió debido al rechazo de estos, lo que la empujó a nutrir sus filas con gentiles. Para atraerlos, tuvo que romper con el judaísmo, posponer el fin del mundo y presentarse como una nueva religión, congregándose como colegio ilícito. A cambio, el helenismo le proporcionó neófitos ricos e intelectuales, que la condujeron hacia un nuevo objetivo de universalidad. Dos siglos después, la Iglesia comprendió que debía fundirse con el imperio, para lo que tuvo que adaptarse al orden romano y organizarse interna y externamente, aceptando la intromisión imperial en sus asuntos. En el siglo VIII se acercó al mundo germano para crear un patrimonio propio que le diera independencia, y de la Edad Media al Renacimiento convirtió a los papas en príncipes preocupados por la política que crearan un patrimonio artístico y dejaran un legado a sus familias. Con la llegada del Humanismo, la Iglesia se propuso enmendar sus errores y buscar un camino que le asegurara eternidad y universalidad. Posteriormente, del siglo XVIII al XX, recuperó su poder, tanto temporal como místico, consolidando su posición y convirtiéndose en el organismo religioso más poderoso del mundo. Asimismo, el establecimiento de un territorio político gobernado por el papa le confirió prestigio y poder. Por último, ya en el siglo XX, ha buscado el perdón de los errores cometidos a lo largo de la historia, mostrando públicamente su arrepentimiento.
Historia laica de la Iglesia
| Peso | N/D |
|---|---|
| Dimensiones | N/D |
| Páginas | 266 |
| Formatos | Digital, Papel |
Le recomendamos …

Leopoldo Marechal y José Lezama Lima: Luces y sombras de la ciudad letrada

Historia para reír. De la Prehistoria al Imperio romano

Reescrituras y falsificaciones: la significación palimpséstica en el microrrelato argentino

Mestizaje y disolución de géneros en la literatura hispánica contemporánea

Una frase guía para cada día, 369

El coleccionista de libros: Secretos, historia y misterio de los textos más valiosos

Cuentos, vida y creencias de los indios de Norteamérica









