Reseña de «Pasión y vida» en El Imparcial
El 
En realidad, la poesía erótica de Brotons es más sincera, sobria, descarnada y vital que la cavafiana. Cavafis soslaya su evidente realidad de forma muy cerebral, antivital casi y relegada a un pasado suficientemente alejado mediante dos vías: una, a través de la evocación de experiencias propias y otra, quizás la más significativa, impregnando de sensualidad determinados pasajes de sus poemas históricos, casi siempre relativos al período helenístico oriental – entre Lágidas y Seléucidas –, al Imperio Romano de Oriente o al Bizantino. Pero ambos poetas expresan la belleza del joven, aparecido como un milagro, con la observación de un entendido en arte estatuario. Así, nos dirá Joaquín: “Sus ojos son negros,/ de un extraño color negro azabache./ El cabello moreno,/ ligeramente rizado,/ ondulado por el sol,/ las olas y el viento del sur./ Y la piel tersa, oscura,/ africana,/ cálida y ardiente/ como la arena de la playa/ que cada día pisan sus pies/ de Hermes descalzo,/ sus maravillosos pies de silfo.” Y el alejandrino: “Tan intensamente contemplé la hermosura,/ que llena está mi vista de ella./ Líneas del cuerpo. Labios rojos. Miembros placenteros./ Cabellos como tomados de estatuas griegas,/ siempre hermosos, incluso despeinados,/ sobre pálidas frentes algo caídos./ Rostros de amor como los quiso/ mi poesía…en las noches de mi juventud,/ en mis noches, encontrados a escondidas…”
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Joven de la Transición, el poeta valdepeñero tiene que tocar el tema social con su “hermano hombre” y “esta tierra donde el labriego agoniza su vida y su pobreza”, extremo este que no se permite jamás tocar el aristocratismo satrapesco de Licenciado Vidriera, de Cavafis, “autogenés éidos”, jamás creador de versos redentores o moral o políticamente protrépticos, sino siempre habitante de un universo helenístico puramente cultural – que no muerto -. En este sentido nos parece más humano Joaquín Brotons que el gigante alejandrino. Casi siempre la poesía de Brotons está hecha de modo esquemático y estampillado, a diferencia del equilibrio verboso de Cavafis. Brotons es un griego arcaico, como Teognis, y Cavafis es el poeta clásico que escribe en la modernidad.
Martín-Miguel Rubio Esteban.
La reseña original:
http://www.elimparcial.es/noticia/176524/opinion/pasion-y-vida-de-joaquin-brotons.HTML
El Libro:
http://editorialverbum.es/producto/pasion-vida-antologia-1977-2017
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Reseña de «Pasión y vida» en El Imparcial
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En realidad, la poesía erótica de Brotons es más sincera, sobria, descarnada y vital que la cavafiana. Cavafis soslaya su evidente realidad de forma muy cerebral, antivital casi y relegada a un pasado suficientemente alejado mediante dos vías: una, a través de la evocación de experiencias propias y otra, quizás la más significativa, impregnando de sensualidad determinados pasajes de sus poemas históricos, casi siempre relativos al período helenístico oriental – entre Lágidas y Seléucidas –, al Imperio Romano de Oriente o al Bizantino. Pero ambos poetas expresan la belleza del joven, aparecido como un milagro, con la observación de un entendido en arte estatuario. Así, nos dirá Joaquín: “Sus ojos son negros,/ de un extraño color negro azabache./ El cabello moreno,/ ligeramente rizado,/ ondulado por el sol,/ las olas y el viento del sur./ Y la piel tersa, oscura,/ africana,/ cálida y ardiente/ como la arena de la playa/ que cada día pisan sus pies/ de Hermes descalzo,/ sus maravillosos pies de silfo.” Y el alejandrino: “Tan intensamente contemplé la hermosura,/ que llena está mi vista de ella./ Líneas del cuerpo. Labios rojos. Miembros placenteros./ Cabellos como tomados de estatuas griegas,/ siempre hermosos, incluso despeinados,/ sobre pálidas frentes algo caídos./ Rostros de amor como los quiso/ mi poesía…en las noches de mi juventud,/ en mis noches, encontrados a escondidas…”
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Joven de la Transición, el poeta valdepeñero tiene que tocar el tema social con su “hermano hombre” y “esta tierra donde el labriego agoniza su vida y su pobreza”, extremo este que no se permite jamás tocar el aristocratismo satrapesco de Licenciado Vidriera, de Cavafis, “autogenés éidos”, jamás creador de versos redentores o moral o políticamente protrépticos, sino siempre habitante de un universo helenístico puramente cultural – que no muerto -. En este sentido nos parece más humano Joaquín Brotons que el gigante alejandrino. Casi siempre la poesía de Brotons está hecha de modo esquemático y estampillado, a diferencia del equilibrio verboso de Cavafis. Brotons es un griego arcaico, como Teognis, y Cavafis es el poeta clásico que escribe en la modernidad.
Martín-Miguel Rubio Esteban.
La reseña original:
http://www.elimparcial.es/noticia/176524/opinion/pasion-y-vida-de-joaquin-brotons.HTML
El Libro:
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