Reseña de «El agua de la muerte», de José Antonio Nieto Solís

 

Eva París-Huesca de la Ohio Wesleyan University reseña en “Entrehojas”, la Revista de Estudios Hispánicos, la novela de José Antonio Nieto Solís, «El agua de la muerte».

 

El agua de la muerte es la segunda entrega de la serie protagonizada por la inspectora Labordeta y su unidad policial. Mientras que en la primera, Un asesino en el rectorado (2013), el autor hace una crítica del ámbito universitario español, la segunda novela supone una denuncia de la profunda crisis de valores que atraviesa la sociedad en general. La novela criminal se caracteriza por su fuerte vinculación con la historia y la sociedad en la que se gesta. Refleja las preocupaciones sociales más inmediatas, a partir de una mirada crítica, que en muchos casos plantea más interrogantes que respuestas en su intento de comprender al ser humano, y de una necesidad de denuncia social ante las múltiples formas de violencia existentes y la creciente desconfianza en el Estado y sus instituciones.

En el contexto español actual, marcado por la corrupción política y empresarial y por una profunda crisis social, El agua de la muerte (2014) de José Antonio Nieto Solís es una novela sagaz e irónica que saca a la luz los males endémicos que aquejan a la España del siglo XXI. Su narración omnisciente, estilo periodístico y el juego de saltos temporales mediante analepsis invitan al sujeto lector, ávido en el género, a participar en la investigación y lo vinculan directamente con la realidad social retratada. La trama se estructura a partir de tres ángulos temáticos que están paralelamente estructurados y que ofrecen una visión caleidoscópica sobre la realidad criminal. El primero de ellos relata la investigación policial de los asesinatos de varios sujetos importantes en el mundo de las finanzas. Entre las víctimas se encuentran el ex consejero de Bankamadrid y un abogado imputado por apropiación indebida, evasión de capitales y deudas fiscales. De forma alegórica, estos “delincuentes de guante blanco” (47) representan a los dos grandes partidos políticos de España, mediante los escándalos en los que unos y otros se han visto envueltos. La investigación está a cargo de la inspectora Marian Labordeta y su equipo, quienes se enfrentan al doble reto de encontrar a los culpables de los asesinatos y de desvelar las razones ocultas tras la amenaza de envenenamiento del agua de Madrid. El segundo nivel de la trama ofrece una descripción detallada de la ejecución de cada uno de los crímenes acaecidos en varios puntos de Madrid. La capital, telón de fondo de los asesinatos y de la amenaza contra los ciudadanos, es una vez más el escenario urbano afectado por la podredumbre del sistema. La tercera perspectiva y para mí la más fascinante es la que se centra en el sujeto criminal. El autor recurre a la forma epistolar para entrar en la psiquis de un sujeto afectado por unas relaciones sociales y familiares disfuncionales. Sus actos violentos vienen motivados por el rencor, la desesperación y la indignación.

Eva París-Huesca reseña la novela de José Antonio Nieto Solís, «El agua de la muerte». Clic para tuitear

El agua de la muerte es un valioso aporte a la ficción criminal española contemporánea. El autor recurre a las fórmulas clásicas y a elementos novedosos para lograr un entretejido de tramas entretenidas y comprometidas que atrapan al sujeto lector y lo obligan a reflexionar sobre su propia realidad y la actualidad política y social. Me interesa destacar el protagonismo que tiene la mujer en la novela. Si bien Marian Labordeta, quien conduce la investigación intentando compaginar su rol materno con sus obligaciones profesionales, no alcanza la profundidad psicológica de Petra Delicado o de Amaia Salazar, supone no obstante un apreciable aporte a la relativamente nueva tradición de inspectoras de policía españolas iniciada por las escritoras Alicia Giménez-Bartlett, Rosa Ribas, Susana Hernández y Dolores Redondo, entre otras. El gran aporte de la novela, no obstante, consiste en transmitir la frustración, indignación y desesperación generadas por la crisis política y económica actual. La sugestiva metáfora del agua envenenada transmite con gran efectividad la idea de que la corrupción económica y política alcanza a toda la sociedad. Sin lugar a dudas, es una visión poco consoladora pero necesaria.

José Antonio Solís es profesor titular de economía internacional en la Universidad Complutense de Madrid y autor de tres novelas. Su trayectoria novelística revela un profundo conocimiento histórico, económico y político, así como una gran agudeza crítica.

Eva Paris-Huesca, Ohio Wesleyan University

La reseña original:

http://ir.lib.uwo.ca/entrehojas/vol6/iss1/5/

 

El libro:

El agua de la muerte

 

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