Reseña de Cuéntame un gol. Cuentos de fútbtol en La voz de Galicia

Pese a los esfuerzos de autores como Eduardo Galeano o Albert Camus, la relación entre el fútbol y las letras ha sido un tradicional empate a cero. La acusación de servir de opio al pueblo, sumada, en España, a la instrumentalización del franquismo, convirtió al deporte en una improbable materia prima literaria, pese a sus evidentes posibilidades. «El fútbol es una de las grandes pasiones y nunca he entendido el menosprecio o distanciamiento entre lo que se llama la cultura y el deporte, porque se alimentan mutuamente», afirma Julio Llamazares, que convirtió el malogrado penalti de Djukic en el cuento Tanta pasión para nada.

La llegada de la democracia descontaminó el juego y permitió acercarse a él sin prejuicios: fútbol y literatura desempataron. Incluso los autores, ahora que los jugadores parecen haberse convertido en marcas transnacionales, están devolviendo la épica del campo a las bases. «El fútbol es una de esas pocas epopeyas pequeñas que todavía nos quedan. A mí me gusta más la épica inversa de los ídolos caídos y de los que nunca llegan a salir del fango», sostiene Ignacio Martínez de Pisón, que recientemente ha retratado su condición de zaragocista -«cuando uno escribe sobre su equipo lo hace en realidad sobre su vida»- en El siglo del pensamiento mágico (Libros del K. O.). Esta editorial ha propiciado ese reencuentro entre los autores y sus colores, como Enric González y su Espanyol (Una cuestión de fe) o el particular derbi de los pontevedreses Manuel Jabois (Grupo Salvaje, dedicado al Real Madrid) y Marcos Abal (Una insolencia, sobre el Barça).

En vísperas del Mundial llegan más títulos literarios sobre el fútbol con un amplio abanico para elegir, desde la reedición de Épica y lírica del fútbol (Alianza), de Julián García Candau, a la inminente aparición en español de los primeros seis volúmenes de Las Fieras F. C. (Barataria), del alemán Joachim Masannek. También se publica estos días Cuéntame un gol, que selecciona los mejores relatos presentados al concurso convocado por la editorial Verbum, y donde se aborda tanto el 12-1 de España a Malta como el fútbol aficionado.

El peruano Santiago Roncagliolo retoma al protagonista de Abril rojo en La pena máxima (Alfaguara), un thriller que mezcla política y fútbol, con el telón de fondo del Mundial de Argentina de 1978 y la Operación Cóndor, sobre el que se proyectan las inquietudes de un país que quiere dejar atrás una dictadura y celebrar sus primeras elecciones democráticas en muchos años.

Xesús Fraga

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/ocioycultura/2014/06/11/futbol-literatura-desempatan/0003_201406G11P37991.htm

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